Una reciente investigación liderada por la Universidad Estatal de Oregón y publicada en la revista científica Science reveló que, en distintos períodos de los últimos 4,5 millones de años, los océanos alcanzaron niveles hasta 20 metros superiores a los actuales.
El análisis se basó en la composición de isótopos de oxígeno en sedimentos marinos profundos, considerados un archivo clave para entender los cambios climáticos y las variaciones del nivel del mar durante el Cenozoico, era geológica iniciada hace 66 millones de años.
El equipo investigador aclaró que estos resultados no contradicen el calentamiento global contemporáneo, provocado por la actividad humana, sino que se refieren a escalas temporales completamente distintas. “Estamos hablando de decenas de milenios frente a unas pocas décadas, como ocurre con la emergencia climática actual”, explicó a SINC el científico Peter Clarke, autor principal del estudio.
Glaciaciones, capas de hielo y retroalimentaciones climáticas
Los resultados indican que, entre 4,5 y 3 millones de años atrás, el nivel medio del mar era significativamente más elevado, lo que sugiere que las masas de hielo en Groenlandia y la Antártida eran mucho más reducidas.
A partir de hace 4 millones de años, se registraron descensos episódicos de entre 50 y 80 metros, marcando el inicio de la glaciación en el hemisferio norte. Entre 3 y 2,5 millones de años, esta glaciación se intensificó, y los niveles oceánicos descendieron hasta valores similares a los actuales.

El estudio también reveló que las oscilaciones de las capas de hielo durante los últimos 2,5 millones de años fueron tan pronunciadas como las del último máximo glacial, ocurrido hace 21.000 años. Esto contradice la hipótesis dominante de las últimas cinco décadas, que sostenía que las grandes fluctuaciones solo ocurrieron en el último millón de años.
Además, se observó que las extensas masas de hielo persistieron durante el Pleistoceno, incluso cuando las temperaturas globales descendieron hasta 6 °C. Este fenómeno sugiere que factores como la dinámica de las precipitaciones, la circulación atmosférica y el balance energético contribuyeron a mantener el crecimiento de las capas heladas.
Consecuencias actuales del ascenso del nivel del mar
El aumento oceánico por deshielo y expansión térmica genera impactos graves en ecosistemas y comunidades costeras.
Aunque el estudio se centra en procesos geológicos pasados, los autores advierten que los cambios actuales en el nivel del mar, la temperatura global y los eventos extremos están directamente vinculados a la acción humana. Entre las consecuencias más relevantes se destacan:
- Inundaciones costeras más frecuentes y erosión de suelos
- Intrusión salina en acuíferos y tierras agrícolas
- Migraciones forzadas por pérdida de hábitat
- Alteración de ecosistemas marinos y reducción de la seguridad alimentaria
- Intensificación de tormentas y fenómenos meteorológicos extremos
También se observan efectos como la pérdida de humedales, el blanqueamiento de arrecifes de coral, el aumento de la acidez oceánica y la disminución del oxígeno en aguas profundas, lo que genera zonas muertas y afecta a especies vulnerables.



