La Oficina Meteorológica del Reino Unido (Met Office) anticipa que el próximo año, 2026, marcará el cuarto consecutivo en que la temperatura global de la superficie terrestre supere los 1,4 °C respecto a los niveles preindustriales (1850-1900).
La previsión central apunta a un aumento de 1,46 °C, ligeramente inferior al récord de 1,55 °C registrado en 2024, pero aún dentro de los valores más altos jamás observados.
Un planeta cada vez más cálido
Met Office considera “probable” que 2026 se ubique entre los cuatro años más cálidos de la historia, solo por detrás de 2024. La principal causa de este incremento es la concentración creciente de gases de efecto invernadero en la atmósfera.
Adam Scaife, líder del equipo de pronósticos globales, explicó que “los últimos tres años han superado los 1,4 °C y prevemos que 2026 sea el cuarto consecutivo. Antes de este aumento repentino, la temperatura global nunca había sobrepasado los 1,3 °C”.
El rango estimado para 2026 se sitúa entre 1,34 °C y 1,58 °C, con una media de 1,46 °C por encima del periodo preindustrial.
El umbral del Acuerdo de París
En 2024 se registró por primera vez una superación temporal de los 1,5 °C, y los pronósticos sugieren que podría repetirse en 2026. Según Nick Dunstone, investigador de Met Office, esto evidencia la rapidez con la que el mundo se acerca al objetivo de 1,5 °C fijado en el Acuerdo de París.
La comunidad científica advierte que superar ese límite podría desencadenar impactos climáticos más graves, fenómenos meteorológicos extremos y una reducción de las opciones de adaptación. Cada fracción de grado que se logre evitar es crucial para minimizar riesgos.

Datos de la OMM y el Ártico
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) estimó que el nivel actual de calentamiento global es de 1,37 °C por encima del promedio de 1850-1900, basándose en observaciones de la última década y proyecciones para 2015-2034.
El Ártico refleja de manera clara esta tendencia: entre octubre de 2024 y septiembre de 2025 se registró la temperatura más cálida desde 1900, y los últimos diez años han sido los menos fríos jamás documentados en la región.
La 20ª edición del Arctic Report Card, liderada por la agencia estadounidense NOAA, reunió a 112 científicos de 14 países y confirmó que el otoño de 2024 y el invierno de 2025 fueron los más cálidos de toda la serie histórica. Además, desde 2006 la temperatura anual en el Ártico ha aumentado a más del doble del ritmo global.
Las proyecciones para 2026 confirman que el planeta continúa en una senda de calentamiento acelerado, con el Ártico como región más vulnerable. La evidencia científica subraya la urgencia de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y de implementar medidas de adaptación que permitan enfrentar un escenario cada vez más extremo.



