La organización ambiental PEER (Public Employees for Environmental Responsibility) advirtió que las ballenas grises del Pacífico enfrentan un “evento de mortalidad catastrófica”. Hasta el 6 de julio de este año se han reportado 145 muertes por varamiento, cifra que ya supera los totales anuales registrados en los últimos tres años.
Los ejemplares hallados muestran signos de demacración y hambre, lo que refuerza la hipótesis de que la pérdida de hielo marino y la reducción de alimento están detrás de esta crisis.
Causas posibles
PEER identifica múltiples factores que podrían explicar el fenómeno:
- Pérdida de hielo marino: reduce la disponibilidad de alimento.
- Colisiones con embarcaciones.
- Derrames de petróleo y contaminación por microplásticos.
- Proliferación de algas nocivas.
- Actividades pesqueras en Rusia.
La combinación de estas amenazas habría reducido la población de ballenas grises del Pacífico de cerca de 20.000 ejemplares en 2019 a menos de 13.000 en la actualidad.
Voces científicas
- Rick Steiner, ecólogo marino de Alaska y presidente de PEER: “Las ballenas están demacradas y el consenso científico es que se mueren de hambre”.
- David Weller, biólogo de la NOAA: “El medio ambiente está cambiando a un ritmo que pone a prueba la capacidad de la población para recuperarse”.

Antecedentes de conservación
La ballena gris (Eschrichtius robustus) estuvo al borde de la extinción en la década de 1970. En 1994 fue retirada de la lista de especies protegidas tras esfuerzos de conservación, pero Steiner calificó esa decisión como un “error garrafal”.
Hoy, varios grupos ecologistas solicitan a la NOAA que vuelva a incluirla en la lista de especies en peligro de extinción.
Importancia ecológica y económica
Las ballenas grises cumplen funciones vitales en el océano:
- Ingenieras del ecosistema: al remover el lodo marino liberan nutrientes que alimentan peces y plantas.
- Abono marino: sus desechos nutren al fitoplancton, productor de gran parte del oxígeno que respiramos.
- Viajeras expertas: recorren hasta 18.000 km al año desde el Ártico hasta México.
- Centinelas del océano: su salud refleja el estado del ecosistema marino.
- Motor económico: atraen turismo de observación en lugares como la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno (México).
El “evento de mortalidad catastrófica” de las ballenas grises es una señal de alarma sobre el impacto del cambio climático y la presión humana en los océanos.
La reducción drástica de su población exige medidas urgentes de conservación y un replanteo de políticas ambientales para evitar que esta especie vuelva a estar al borde de la extinción.



