La muerte masiva de 72 tigres en Tailandia encendió esta semana las alarmas y puso en evidencia la vulnerabilidad de los grandes felinos en cautiverio.
Los animales fallecieron entre el 8 y el 18 de febrero en dos parques de la provincia de Chiang Mai, víctimas del virus del moquillo canino (CDV), según confirmaron las autoridades.
«No ha habido ningún caso de infección de animal a humano», afirmó el ministro de Salud Pública, Pattana Promphat, en una conferencia de prensa en Bangkok.
Qué dijo la investigación oficial sobre la muerte masiva de tigres en Tailandia
Las necropsias practicadas a los animales hallaron material genético del virus del moquillo canino y rastros de infección bacteriana.
Los tigres muertos en Tailandia pertenecían a los parques ubicados en los distritos de Mae Taeng y Mae Rim, operados bajo el nombre de Tiger Kingdom, que permanecen cerrados.

Los restos fueron desinfectados, fotografiados e incinerados y enterrados para evitar cualquier uso posterior. Así lo informó Somchuan Rattanamangklanan, director general del Departamento de Desarrollo Ganadero.
El CDV es un virus infeccioso tanto para perros como para felinos. En gatos y tigres puede provocar síntomas más severos y se propaga a través de fluidos corporales y por el aire.
Las autoridades señalaron que los tigres en entornos confinados, ya afectados por estrés y condiciones de endogamia; como los de Tailandia, son particularmente vulnerables a este tipo de infección viral.
Las dudas sobre el origen del contagio
Un veterinario que participó en las necropsias, Visit Arsaithamkul, expresó sus dudas sobre el origen del brote en una publicación en Facebook.
Arsaithamkul sospecha que, dado que los dos parques están a solo 30 kilómetros de distancia, la fuente de contagio podría ser el alimento suministrado a los animales desde un mismo proveedor.
Se negó a dar más detalles cuando fue contactado por la prensa, y los operadores de Tiger Kingdom tampoco respondieron a las solicitudes de comentarios.
Entre los factores de riesgo identificados por las autoridades para este tipo de eventos como la muerte de los tigres en Tailandia, se destacan:
- Hacinamiento y condiciones de confinamiento en parques de animales
- Endogamia y debilitamiento inmunológico en poblaciones cautivas
- Estrés crónico en animales mantenidos en cautiverio
- Posible contaminación en la cadena alimentaria de los ejemplares

Contexto: la amenaza de la gripe aviar sigue vigente
El director general del Departamento de Control de Enfermedades, Monthien Khanasawat, aclaró que las autoridades monitorean a todas las personas que tuvieron contacto reciente con los tigres.
«Si detectamos a alguna persona enferma, nos prepararemos para una medida de vigilancia a nivel nacional», aseguró Monthien. Adiós, también instó a la población a tener precaución con el consumo de aves de corral.
Tailandia registró 17 muertes entre 25 pacientes infectados por influenza aviar entre 2004 y 2007, según el Ministerio de Salud Pública, lo que explica la sensibilidad oficial ante cualquier brote animal de origen viral.
La primera transmisión de gripe aviar de animal a humano se detectó en Hong Kong en 1997. Desde entonces, el país implementó protocolos estrictos de vigilancia ante cualquier señal de reemergencia del virus en la región.



