Tres especies de focas árticas se acercan peligrosamente a la extinción debido al calentamiento global.
Así lo reveló la última actualización de la Lista Roja de la UICN presentada en el Congreso Mundial de la Naturaleza en Abu Dhabi.
La principal causa de esta amenaza es la pérdida acelerada de hielo marino debido al cambio climático.
Esto pone en riesgo la supervivencia de estos mamíferos clave para el ecosistema polar al alterar profundamente su hábitat.
Focas en peligro de extinción: las especies amenazadas
La actualización de este 2025 de la Lista Roja de Especies Amenazadas muestra cambios críticos en el estado de conservación de las focas árticas.
En particular, la situación de tres especies empeoró:
- La foca capuchina (Cystophora cristata) pasó de «Vulnerable» a «En Peligro«;
- La foca barbuda (Erignathus barbatus) pasó de «Preocupación Menor» a «Casi Amenazadas«;
- La foca pía (Pagophilus groenlandicus) ascendió también de «Preocupación Menor» a «Casi Amenazadas«.
Esto se debe a la pérdida a pasos agigantadas del hielo marino polar: hoy, el calentamiento global ocurre cuatro veces más rápido en el Ártico que en otras regiones del planeta.
Esta situación reduce drásticamente la extensión y duración de la cubierta de hielo marino, elemento fundamental para la supervivencia de estos animales.

La dependencia crítica de las focas del hielo marino
Las focas árticas dependen del hielo marino para reproducirse, criar a sus crías, mudar, descansar y acceder a las áreas de alimentación.
El adelgazamiento y desaparición del hielo afecta directamente sus hábitos alimenticios y facilita el acceso humano al Ártico, incrementando los riesgos para estas especies.
«Cada año en el Svalbard, la retirada del hielo marino revela lo amenazadas que se han vuelto las focas del Ártico, dificultando su reproducción, descanso y alimentación«, explicó la Dra. Kit Kovacs, Copresidenta del Grupo de especialistas de pinnípedos de la UICN.
La amenaza climática no solo afecta a las focas árticas, sino también a las morsas, otros mamíferos marinos del Ártico y especies subpolares como la foca del Caspio.
Por qué las focas son clave en el ecosistema polar
Las focas dependientes del hielo constituyen una fuente alimenticia fundamental para osos polares y pueblos indígenas de la región.
Además, desempeñan un papel central en la red alimentaria al consumir pescado e invertebrados y reciclar nutrientes.
Su impacto desproporcionado en el ecosistema las convierte en «especies clave«, lo que significa que la salud del medio marino está directamente vinculada a su supervivencia.
«La protección de las focas del Ártico va más allá de estas especies, se trata de salvaguardar el delicado equilibrio del Ártico, que es esencial para todos nosotros», agregó Kovacs desde el Instituto Polar Noruego.

Todas las amenazas que sufren las focas árticas
Además del cambio climático, las focas árticas enfrentan otras presiones como:
- El transporte marítimo;
- el ruido;
- la explotación de petróleo y minerales;
- la caza, y;
- las capturas incidentales en aparejos de pesca.
Por ello, los expertos proponen los siguientes pasos críticos para detener la disminución de estas poblaciones:
- Salvaguardar los hábitats clave;
- reducir las capturas incidentales;
- cazar de manera sostenible, y;
- minimizar los impactos del ruido.
Especies en peligro de extinción: el rol fundamental de la Lista Roja de UICN
La Lista Roja de la UICN incluye actualmente 172.620 especies, de las cuales 48.646 están en peligro de extinción.
La actualización también reveló que más de la mitad de las especies de aves a nivel mundial están en declive, principalmente por deforestación.
Sin embargo, hay una buena noticia: los avances en la recuperación de la tortuga verde marina gracias a décadas de esfuerzos de conservación.
«La actualización de la Lista Roja arroja luz tanto sobre los desafíos urgentes como sobre las poderosas posibilidades que tenemos ante nosotros», señaló la Dra. Grethel Aguilar, Directora General de la UICN.
La especialista marcó también la importancia de la próxima COP del Clima en Belém como la oportunidad fundamental para acelerar acciones de protección.



