Un nuevo estudio publicado en Science reveló el éxito de una técnica para reducir fuertemente la caza furtiva de rinocerontes.
Consiste en cortarles los cuernos o descornarlos. La práctica ilegal, a partir de esto, sufrió una caída del 78 % tras siete años de seguimiento en 11 reservas del Gran Kruger, Sudáfrica.
Esta intervención quirúrgica consiste en sedar al animal y retirar su cuerno de queratina, lo que disminuye su valor en el mercado ilegal de Asia.
Caza furtiva de rinocerontes: por qué funciona el descorne

La clave está en que, sin un cuerno completo, estos rinocerontes pierden atractivo para los cazadores, quienes buscan obtener ganancias rápidas.
El estudio muestra que este método fue más efectivo, y más económico, que otras acciones como patrullas, cámaras o helicópteros, que no mostraron resultados significativos.
Un técnica polémica, con críticas y desafíos éticos
Hay algunas claves para comprender detalles de esta técnica y por qué genera polémica y varios debates alrededor de su puesta en práctica:
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Solo el 1,2 % del presupuesto anti-furtivo (de USD 74 M°) se destinó al descorne, logrando con ello una reducción del 78 % en la caza furtiva.
- Aunque algunos furtivos aún persiguen rinocerontes “descornados” para extraer muñones o rebrotes, el beneficio global compensa.
- El procedimiento (10 minutos bajo sedación) es considerado seguro: no se detectaron efectos negativos en la reproducción ni mortalidad de los animales.
- Es una medida temporal y parcial, que busca ganar tiempo mientras se fortalecen otras estrategias: patrullaje, justicia efectiva, reducción de demanda y respaldo comunitario.
El autor principal del estudio, el Dr. Tim Kuiper, de la Universidad Nelson Mandela, afirmó en un comunicado: «Documentamos la caza furtiva de 1985 rinocerontes (aproximadamente el 6,5 % de la población anual) en 11 reservas del Gran Kruger durante siete años».
Según resaltó, este paisaje es un «bastión global crucial» que conserva
alrededor del 25% de todos los rinocerontes de África.
La situación crítica de la especie

Los rinocerontes están en peligro de extinción. De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), los rinocerontes negros enfrentaron un declive alarmante en la década de 1990.
En ese momento, su población cayó a menos de 2500 ejemplares debido a la caza furtiva y la pérdida de hábitat. Sin embargo, gracias a iniciativas de conservación, su número ha aumentado aproximadamente 6500 individuos en la actualidad.



