El pasado 28 de septiembre, Puerto Quequén fue escenario de un hecho inusual y conmovedor: el nacimiento de un elefante marino del sur en plena costa bonaerense, entre un grupo de lobos de dos pelos.
La madre eligió este sitio para dar a luz y cuidar a su cría, generando sorpresa entre vecinos, turistas y especialistas.
Un fenómeno cada vez más frecuente en la provincia
La presencia de elefantes marinos en playas bonaerenses se multiplica y exige atención científica y comunitaria.
“Estamos ante un boom, una verdadera invasión de elefantes marinos en la región”, afirma Carolina De León, investigadora del CONICET y miembro del IIMyC (UNDMDP).
En la última década, se ha registrado un incremento sostenido de ejemplares en zonas como Mar del Plata, Necochea y Quequén, incluso en playas concurridas. Lo que antes eran apariciones esporádicas, hoy se transforman en agrupaciones de dos o tres individuos, presentes durante todo el año.

Ciclo anual y comportamiento reproductivo
El elefante marino alterna etapas en tierra y mar, con momentos de alta vulnerabilidad.
La especie cumple un ciclo que incluye:
- Reproducción y lactancia: en tierra, entre septiembre y octubre
- Muda de pelaje: también en tierra, entre noviembre y marzo
- Alimentación: en el mar, en dos períodos (2 meses y luego 6–7 meses)
Durante la lactancia y muda, tanto hembras como crías están expuestas a riesgos físicos y de estrés, por lo que se requiere máximo respeto y distancia.
Posibles causas del cambio de distribución
El crecimiento poblacional y la gripe aviar podrían estar modificando el comportamiento de la especie.
“La población viene creciendo de forma estable desde hace años”, explica De León. “Además, la mortandad por gripe aviar en Península Valdés podría haber generado un desplazamiento hacia nuevas zonas de descanso y reproducción.”
Este cambio exige revisar el rol de la costa bonaerense como sitio de distribución activa, y reforzar el monitoreo científico para comprender y acompañar esta transformación.
Recomendaciones para la convivencia responsable
Cómo actuar ante la presencia de elefantes marinos en playas urbanas o naturales.
- Dar aviso a autoridades o entidades ambientales
- No tocar ni alimentar a los animales
- Respetar su espacio (pueden cercarse con elementos visibles)
- Evitar ruidos, gritos o movimientos bruscos
- Alejar a las mascotas
“Son animales salvajes de gran tamaño que pueden reaccionar ante el estrés o en defensa de sus crías”, advierten desde el Consorcio de Puerto Quequén.



