Ubicados en Sudamérica, Islandia y Alaska, los ratones glaciares se mueven y viven hasta por más de cinco años, pero sus sistemas siguen siendo un desafío para los científicos.
Después de registrarse una disminución drástica en la contaminación atmosférica del país gracias a la cuarentena, los niveles de dióxido de nitrógeno han vuelto a lo habitual.
Los animales que viven en aguas profundas están más expuestos al calentamiento climático y enfrentarán desafíos cada vez mayores para mantener sus hábitats térmicos preferidos en el futuro.
Las cuarentenas pusieron a muchos productores contra las cuerdas, al ver anulados sus canales habituales de comercialización e incluso su modo de vida.
Contrajo el virus por sus dueños. Afirman que la transmisión de persona a animal no es imposible pero sí muy rara y que no se registraron casos a la inversa.