Un nuevo estudio reveló que los patrones de diversidad de estrellas de mar, del grupo Asteroidea, cambian dependiendo la zona y profundidad en las que se encuentra. Este descubrimiento fue parte del trabajo del experto en criaturas marinas Hugh Carter, publicado en el sitio Nature Ecology & Evolution.
El autor del estudio explicó que, a medida, que se adentran en las profundidades, la diversidad cambian. Esto provoca la perdida de diversidad tropical, la cual aumenta a medida que se adentra en zonas templadas.
Por otra parte, la investigación descubrió que estos animales parecen seguir una serie de patrones. Uno de ellos, conocido como gradiente de diversidad latitudinal, agrega que hay más especies de plantas y animales viviendo a lo largo del Ecuador, y menos a medida que se acerca a los polos.
Este patrón explicaría la correlación entre la diversidad de especies y la temperatura, aunque el estudio indicó que a medida que la profundidad aumenta, el entorno se vuelve bastante homogéneo.

Características ecológicas de la estrella de mar Asteroidea
Las estrellas de mar del grupo Asteroidea forman parte fundamental de los ecosistemas marinos. Se caracterizan por su simetría radial, brazos que parten de un disco central y un sistema vascular acuífero que les permite moverse y alimentarse mediante presión hidráulica.
Son depredadores oportunistas, con especial interés en moluscos como los mejillones y bivalvos, que capturan extendiendo su estómago hacia el exterior del cuerpo para digerir la presa. Su papel como consumidores regula poblaciones marinas y mantiene el equilibrio en los arrecifes y fondos rocosos.
Además, poseen una notable capacidad de regeneración, lo que les permite reconstituir brazos e incluso, en algunos casos, generar un nuevo organismo completo a partir de un fragmento.
Las especies de Asteroidea se encuentran distribuidas en casi todos los océanos, desde aguas tropicales hasta regiones polares. Viven principalmente en fondos marinos poco profundos, aunque algunas habitan a grandes profundidades. Su diversidad morfológica y de hábitos alimenticios las convierte en indicadores biológicos del estado de salud de los ecosistemas, ya que responden rápidamente a cambios en la temperatura, contaminación o disponibilidad de alimento.

Estado de conservación y amenazas
Si bien la mayoría de las especies de estrellas de mar Asteroidea no están actualmente clasificadas como amenazadas a nivel global, enfrentan múltiples riesgos derivados de la actividad humana. La contaminación marina, el aumento de la temperatura del agua y la acidificación de los océanos afectan directamente sus ciclos de vida y su capacidad reproductiva.
En algunas regiones del Pacífico se restringieron epidemias como el síndrome de desgaste de estrellas de mar, una enfermedad asociada a patógenos y al estrés ambiental que provocó mortandades masivas en poblaciones enteras.
La sobrepesca también impacta indirectamente, al alterar las cadenas tróficas de las que dependen. La extracción de estrellas de mar como curiosidades turísticas o para el comercio de souvenirs redujo localmente algunas poblaciones, sobre todo en áreas costeras de alta visitación.
Frente a este panorama, organizaciones científicas y ambientales proponen medidas de conservación como el establecimiento de áreas marinas protegidas, la investigación de enfermedades emergentes y la educación sobre la importancia ecológica de las Asteroidea. Proteger a estas especies no solo asegura la supervivencia de un organismo fascinante, sino también la estabilidad de los ecosistemas marinos que sustentan la vida en el océano.



