En Turís, en la provincia de Valencia, la estación meteorológica registró 184 litros por metro cuadrado en una sola hora durante la DANA. Se trata del dato más alto jamás medido en España, un récord que redefine los límites de la lluvia extrema.
Además, en apenas 15 horas se acumularon 771 litros por metro cuadrado. Por lo tanto, la magnitud del episodio sorprendió incluso a la comunidad científica especializada en fenómenos atmosféricos severos.
Sin embargo, lo más inquietante no fue solo la intensidad puntual, sino la extensión territorial del impacto. La tormenta afectó amplias zonas del Mediterráneo occidental con una violencia poco habitual.
Ante este escenario, investigadores de España, Italia y Suiza analizaron el fenómeno para comprender por qué resultó tan destructivo. Así, el foco se trasladó desde la emergencia inmediata hacia las causas estructurales.

Viaje científico a la era preindustrial para medir el impacto del cambio climático
El equipo, integrado por especialistas de la Universidad de Valladolid, el CSIC y la Agencia Estatal de Meteorología, comparó la DANA de 2024 con las condiciones climáticas del período 1850-1900.
Ese intervalo, considerado era preindustrial, precede a la quema masiva de carbón, petróleo y gas. En consecuencia, representa un escenario con menor concentración de gases de efecto invernadero. Los resultados, publicados en la revista científica Nature, indican que por cada grado de calentamiento global las lluvias se intensificaron un 20%. Así, la tormenta estuvo amplificada por una atmósfera más cálida.
Además, la lluvia extrema superior a 180 litros por metro cuadrado fue un 22% más intensa y se extendió un 55% más de territorio que en un escenario sin calentamiento. Por ello, los investigadores concluyen que el contexto climático actual potenció el evento.
Actualmente, la temperatura media global es casi 1,5 °C superior a la de hace 150 años. Este incremento actúa como un catalizador energético para fenómenos severos.

¿Qué es una DANA y por qué puede volverse más destructiva?
Una DANA, o Depresión Aislada en Niveles Altos, es un sistema de baja presión que se separa de la circulación general atmosférica. Se forma cuando una bolsa de aire frío en altura queda aislada y entra en contacto con aire cálido y húmedo en superficie.
Este contraste térmico favorece la inestabilidad y la formación de tormentas intensas. En el Mediterráneo, donde el mar aporta humedad adicional, las precipitaciones pueden ser torrenciales.
Sin embargo, el calentamiento global incrementa la capacidad del aire para retener vapor de agua. En consecuencia, cuando se desencadena una DANA, dispone de más energía y genera lluvias más abundantes y violentas.
Los investigadores advierten que en el Mediterráneo occidental estos sistemas evolucionan hacia configuraciones más virulentas. Por lo tanto, subrayan la urgencia de reforzar la planificación urbana y las estrategias de adaptación ante riesgos crecientes.



