Un equipo internacional del IIAP, la PUCP y el Montgomery Botanical Center identificó en la región de Loreto una nueva especie de cícada: Zamia urarinorum.
Este hallazgo, publicado en Phytotaxa, constituye la primera descripción de una especie del género Zamia adaptada a suelos inundados amazónicos, lo que la convierte en un registro botánico de gran relevancia para estudios sobre resiliencia y evolución.
La planta presenta tallos delgados y frondas de hasta 2,5 metros, con folíolos estrechos y bordes dentados. Es dioica, con conos masculinos y femeninos en tonos marrones y verde amarillento. Su capacidad para tolerar la falta de oxígeno en ambientes húmedos es única dentro del género.
Funciones ecológicas clave
Zamia urarinorum cumple un papel fundamental en aguajales y bosques de shebonal:
- Regula el régimen hídrico en suelos saturados.
- Contribuye al almacenamiento de carbono, vital para la salud climática regional.
- Sus semillas más pequeñas reflejan una adaptación a condiciones extremas.
Los científicos del IIAP subrayan que su presencia es esencial para el equilibrio de los suelos y la biodiversidad local.
Trabajo de campo y colaboración comunitaria
El registro fue producto de expediciones realizadas en 2025 en comunidades de Raya Yacu, Nuevo Horizonte y Puerto Rico (Loreto).
El coautor Michael Calonje destacó la importancia de la colaboración con comunidades indígenas para garantizar el éxito de la investigación.

Amenazas inmediatas
La especie enfrenta riesgos por:
- Expansión agrícola en humedales.
- Derrames de petróleo que contaminan suelos y aguas.
- Proyectos de infraestructura que degradan ecosistemas inundables.
El IIAP solicitó su protección bajo criterios de la UICN, enfatizando que la pérdida de Zamia urarinorum afectaría de manera irreversible el equilibrio hídrico y el almacenamiento de carbono en la selva loretana.
Llamado a la conservación
Los investigadores insisten en la necesidad de:
- Monitorear la población de la especie.
- Elaborar planes de conservación urgentes.
- Diseñar estrategias de protección vinculadas a la salud climática regional.
El botánico Malcolm A. Jones recalcó: “Es crucial que continuemos monitoreando esta especie para evitar su desaparición, dada la amenaza que enfrentan los ecosistemas amazónicos por la actividad humana”.
El descubrimiento de Zamia urarinorum refuerza el rol del Perú como referente en botánica amazónica y subraya la urgencia de proteger especies endémicas. Su singular capacidad de sobrevivir en suelos inundables la convierte en un fósil viviente y en un recurso estratégico para la regulación hídrica y el almacenamiento de carbono.
La conservación de esta planta no solo preserva la biodiversidad, sino que también contribuye a la resiliencia climática de la Amazonía.



