La escasez de agua potable afecta a cerca de 2.000 millones de personas en el mundo, según la OMS y UNICEF. En este contexto, un equipo de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología (NTNU) y el centro de investigación SINTEF desarrolló un nuevo material plástico capaz de extraer agua del aire incluso con baja humedad, lo que abre esperanzas para regiones áridas y comunidades vulnerables.
El polímero absorbente
El invento consiste en un polímero absorbente, similar al utilizado en pañales desechables, que capta la humedad atmosférica y la convierte en agua apta para consumo humano.
- Composición: elastómero flexible + polímero absorbente.
- Funcionamiento: retiene grandes volúmenes de agua y la libera mediante calor.
- Durabilidad: soporta hasta 120 horas de uso continuo sin degradarse.
Este material puede fabricarse en diferentes formas —láminas, recubrimientos o piezas impresas en 3D— e incluso a partir de biomasa, lo que reduce su impacto ambiental.
Diferencias con tecnologías actuales
Los generadores tradicionales dependen de la condensación por enfriamiento del aire, lo que implica altos costes energéticos en ambientes secos. En cambio, el polímero noruego mantiene su eficiencia en entornos desérticos, superando materiales como el gel de sílice.
Según el investigador Roberto Mennitto, el objetivo central fue abaratar la producción mediante materias primas económicas y procesos simples, evitando solventes tóxicos.

Potencial de aplicación
El material puede utilizarse en:
- Defensa y ayuda humanitaria: acceso rápido al agua en zonas de conflicto o emergencia.
- Hogares y oficinas: sistemas domésticos de generación de agua potable.
- Regiones áridas: comunidades rurales con suministro irregular.
Se estima que el mercado de generadores atmosféricos de agua superará los USD 4.000 millones en 2030, lo que refleja la relevancia de esta innovación.
Próximos pasos
El equipo busca financiación para prototipos y transferencia tecnológica que permitan la fabricación masiva. Empresas emergentes ya han mostrado interés, lo que podría acelerar su llegada a las regiones necesitadas.
La expansión del proyecto dependerá de la colaboración entre especialistas en química e ingeniería para perfeccionar el proceso y garantizar acceso seguro al agua en cualquier entorno.
Un recurso estratégico frente al cambio climático
El agua embotellada es costosa y su disponibilidad limitada en zonas áridas. Este nuevo polímero se perfila como una solución eficiente y accesible, capaz de garantizar agua potable en escenarios extremos y contribuir a la resiliencia frente al cambio climático y el crecimiento poblacional.



