El río Negro, en la provincia homónima, registró una drástica pérdida de agua del 43% en las últimas dos décadas, según reveló un estudio reciente presentado por el gobierno provincial.
Frente a esto, la empresa israelí Mekorot propuso una hoja de ruta para enfrentar la crisis hídrica que amenaza el futuro de la provincia patagónica.
El derrame anual promedio actual del Río Negro se ubica en torno a los 23.000 hectómetros cúbicos al año, muy por debajo de los registros históricos.
Además, las proyecciones indican que la situación empeorará: para 2055 se espera un descenso adicional del 20% en la oferta hídrica.
«La tendencia de los últimos 20 años indica que, en promedio, se registró un descenso de la disponibilidad de agua del orden del 43%», explicó Gastón Renda, Superintendente del Departamento Provincial de Aguas de Río Negro (DPA), en diálogo con +Producción.

Los proyectos millonarios bajo análisis para garantizar agua potable a Río Negro
El informe de Mekorot, la empresa nacional de aguas de Israel, planteó dos opciones principales para asegurar el abastecimiento en la zona Atlántica de la provincia.
La alternativa más económica consiste en construir un canal desde el Río Negro hasta Sierra Grande, pasando por San Antonio Oeste.
Este proyecto requiere una inversión de u$s 517 millones y permitiría regar 5000 hectáreas en el trayecto.
Una segunda opción, más ambiciosa, contempla regar 10.000 hectáreas con un desembolso de u$s 1024 millones.
Otra alternativa analizada fue ampliar la capacidad del canal Pomona-San Antonio, que cruza 190 kilómetros de desierto.
El estudio fue solicitado por la exgobernadora Arabela Carreras y financiado por el CFI. La presentación oficial se realizó en el Salón Gris de la Casa de Gobierno en Viedma.
Nuevas reglas: el agua como recurso económico
Una de las recomendaciones centrales del trabajo israelí es instalar en la sociedad el concepto de Valor Económico del Agua (VEA).
Esto implica que todo usuario que obtenga un provecho económico del uso del agua debe pagar una retribución acorde.
La implementación de estas medidas requerirá cambios en leyes, reformulación de organismos y un control más estricto sobre el uso comercial del agua en Río Negro.

El estudio también detectó cientos de hectáreas regadas sin declarar en toda la provincia.
El informe señala que la eficiencia del riego actual es del 50%, lo que deja un amplio margen de mejora.
A pesar del cambio climático, las proyecciones indican que la oferta hídrica superaría la demanda en aproximadamente un 30% en un escenario tendencial.
Las oportunidades de expansión agrícola
El documento de 37 páginas distribuido a los legisladores provinciales también destaca oportunidades de crecimiento económico.
Según las conclusiones, se puede ampliar la superficie regada en 179.000 hectáreas con un resultado económico de u$s 244 millones al año.
Las proyecciones se realizaron a 30 años vista. «Si se incorporan bajo riego las 178.747 hectáreas proyectadas hacia 2055, la oferta hídrica, aun considerando los efectos del cambio climático, seguiría siendo mayor que la demanda», señaló Renda en diálogo con +Producción.
Aunque la provincia de Río Negro enfrenta un escenario crítico en cuanto a la disponibilidad de agua, aparecen al menos alternativas concretas.
La clave estará en la gestión eficiente del recurso y en las inversiones que se concreten en los próximos años para asegurar el agua potable y productiva a Río Negro.
Los principales desafíos identificados:
- Pérdida del 43% del caudal de agua del Río Negro en dos décadas
- Proyección de descenso adicional del 20% para 2055
- Eficiencia de riego actual de solo 50%
- Cientos de hectáreas regadas sin declarar
- Necesidad de inversión millonaria en infraestructura
La presentación estuvo a cargo de Diego Berger y Juan Andrés Pina, de la empresa Mekorot, quienes expusieron tanto en la Casa de Gobierno como ante la Comisión de Planificación de la Legislatura provincial.



