Originario de Asia Occidental, el pistacho llegó a Argentina en los años 80, pero recién en la última década comenzó a desplegar su potencial agroindustrial.
Hoy se cultivan unas 7.500 hectáreas, de las cuales 6.500 están en San Juan, y el resto se distribuye entre Mendoza, Catamarca, La Rioja, La Pampa, San Luis, Neuquén y Río Negro, según datos de la Cámara de Productores Pistacheros.
Requisitos agronómicos y desafíos hídricos
El pistacho demanda climas extremos y sistemas de riego eficientes para prosperar en ambientes desérticos.
Este cultivo requiere inviernos fríos y veranos muy cálidos, típicos de regiones áridas. Sin embargo, también es altamente demandante de agua, lo que obliga a implementar tecnologías de riego por goteo para optimizar el recurso.
Se estima que se necesitan entre 250 y 300 litros por m² al año, y que con 1.500 m³ de agua por hectárea se pueden obtener hasta 1.500 kg de pistachos, según el grupo Iberopistacho.
Frutos del Sol y SolFrut: pioneros en la producción nacional
Empresas sanjuaninas lideran el desarrollo del sector con enfoque exportador y estrategias de economía circular
La firma Frutos del Sol, con 150 empleados, cultiva 1.100 ha, cosecha 600 y comercializa 1,5 millones de kilos al año, de los cuales el 80 % se exporta a China, Brasil, Chile y Europa. Todo el proceso —pelado, secado, limpieza, almacenamiento, separación y tostado— se realiza in situ, bajo estrictos estándares fitosanitarios.
Por su parte, SolFrut, del grupo Phronesis, inició su producción en 2019 y proyecta incorporar 100 ha por año hasta 2035, con un rendimiento estimado de 2.500 a 3.000 kg por ha y una inversión de US$35.000 por hectárea. La empresa utiliza energía fotovoltaica para el bombeo de agua y evalúa instalar paneles solares para su futura planta de secado.

Sustentabilidad y eficiencia hídrica
El riego presurizado por goteo permite ahorrar hasta un 70 % del agua en zonas en crisis hídrica.
En el Departamento 25 de Mayo, donde opera SolFrut, se implementa riego por goteo con eficiencia del 90 %, lo que permite usar solo el 30 % del agua que requeriría un sistema tradicional.
Propiedades nutricionales y demanda global
El pistacho combina sabor, salud y estabilidad comercial en mercados internacionales.
Utilizado ancestralmente en la gastronomía árabe, el pistacho se popularizó en recetas como el “chocolate dubai”. Según la doctora Carol Kotilar, ayuda a reducir el colesterol LDL, mejorar la presión arterial y optimizar el metabolismo de los hidratos de carbono.
Con un precio internacional estable que supera los US$10 por kilo, el pistacho genera una red de servicios agroindustriales que promueve el empleo local y el agregado de valor.
El INTA presentó recientemente un mapa de zonificación para identificar las zonas más aptas para el cultivo del pistacho, consolidando su expansión en Argentina.



