Panamá protege más del 54% de su territorio marino y se convierte en líder mundial en conservación oceánica

Panamá se ha convertido en el segundo país del mundo con mayor proporción de territorio marino protegido, con más del 54% de su superficie oceánica blindada. Este logro coloca a la nación canalera solo detrás de Palau en el ranking global y muy por encima de la meta internacional del 30% para 2030, establecida en la agenda de conservación de la ONU.

Con dos mares bordeando sus costas, Panamá ha consolidado un modelo de gestión que integra conservación, desarrollo económico y liderazgo internacional.

Iniciativas y logros recientes

El Ministerio de Ambiente destacó que la protección marina ha permitido:

  • Reducir la contaminación en ríos, costas y mares.
  • Consolidar la gestión de áreas protegidas mediante parques nacionales, reservas biológicas y refugios de vida silvestre.
  • Reforzar la conservación de ecosistemas estratégicos como playas de anidación de tortugas marinas, manglares, arrecifes coralinos y pastos marinos.

Desde 2022 se sumaron nuevas zonas como el Refugio de Vida Silvestre Marino de Saboga y la ampliación de la Cordillera de Coiba, logros reconocidos por organizaciones internacionales como Mission Blue.

Liderazgo internacional

Panamá ha asumido un papel protagónico en la agenda oceánica global:

  • Impulsa la Coalición de Alta Ambición por un Océano Silencioso.
  • Fortalece el Corredor Marino del Pacífico Este Tropical.
  • Ratificó el Acuerdo de Biodiversidad de Altamar, demostrando que conservación y desarrollo económico pueden avanzar de manera complementaria.

El océano no es el límite de Panamá, es su mayor oportunidad”, resumió el Ministerio de Ambiente en el Día Mundial de los Océanos.

territorio marino protegido
Panamá se posiciona como el segundo país con mayor territorio marino protegido.

Beneficios de las Áreas Marinas Protegidas (AMP)

Las AMP son vitales para la sostenibilidad de los océanos y ofrecen múltiples beneficios:

  • Conservación de la biodiversidad: protegen hábitats críticos como arrecifes, manglares y zonas de desove.
  • Resiliencia climática: los océanos sanos absorben carbono y regulan el clima global.
  • Efecto “desborde” en la pesca: al restringir la extracción en zonas clave, las poblaciones de peces aumentan y migran hacia áreas no protegidas, beneficiando la pesca a largo plazo.
  • Turismo y ciencia: fomentan el turismo sostenible y proveen espacios para investigación y educación ambiental.

Contexto internacional

A nivel global, menos del 8% de los océanos cuentan con salvaguardas reales para la biodiversidad. La tendencia apunta a acelerar la cobertura de áreas protegidas, y Panamá se posiciona como referente al superar ampliamente los objetivos internacionales.

El blindaje de más del 54% del territorio marino panameño refuerza el compromiso del país con la conservación de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático.

Panamá se consolida como un país azul, donde el océano es visto no como un límite, sino como una oportunidad estratégica para la economía, la seguridad alimentaria y la conectividad ambiental regional.

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