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Parquización del Río Luján: un corredor verde con especies nativas para integrar ciudad y naturaleza

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El Municipio de Luján informó el inicio de las tareas de parquización en el margen oeste del Río Luján, con la plantación de árboles y arbustos que darán forma a un nuevo parque lineal.

Esta iniciativa busca consolidar un corredor verde que integre el río con la ciudad, jerarquizando el espacio público y promoviendo un entorno más sostenible y accesible para la comunidad.

Primera etapa: forestación con especies nativas

La primera fase del proyecto incluyó la forestación con especies arbóreas nativas y de alto valor paisajístico, como:

  • Fumo bravo
  • Laurel del río
  • Ceibos
  • Sauces criollos
  • Jacarandás
  • Lapachos
  • Tipas
  • Aguaribay

A estas se suman arbustos y especies ornamentales que aportan diversidad de texturas, follajes y floraciones durante todo el año. La selección responde a criterios ambientales, paisajísticos y normativos, priorizando la biodiversidad, la adaptación al entorno ribereño y el fortalecimiento del ecosistema local.

Beneficios ambientales y sociales

La forestación constituye un eje central del proyecto porque:

  • Mejora la calidad ambiental y la salud del ecosistema.
  • Mitiga el efecto de isla térmica, reduciendo temperaturas en áreas urbanas.
  • Genera espacios verdes de uso público, fomentando el encuentro social, la recreación y el contacto con la naturaleza.

Próximas etapas

El plan continuará con:

  • Siembra de césped en áreas de uso común.
  • Incorporación progresiva de especies herbáceas y gramíneas.
  • Consolidación del paisaje y refuerzo del carácter ecológico del parque lineal.
Río Luján
El río Luján es vital para el noreste de Buenos Aires, funcionando como un corredor ecológico esencial.

El valor estratégico del Río Luján

El río Luján es vital para el noreste de Buenos Aires y cumple múltiples funciones:

  • Ecosistema y biodiversidad: sus humedales y márgenes albergan una rica flora y fauna, regulando el agua en la pampa ondulada.
  • Gestión hídrica: como río de llanura, requiere obras de gestión de cuenca para reducir inundaciones frecuentes.
  • Identidad y cultura: inseparable de la ciudad de Luján y la Virgen de Luján, es un referente histórico y religioso.
  • Uso económico y recreativo: atraviesa zonas agropecuarias y urbanas, ofreciendo espacios de recreación y aportando al desarrollo económico.
  • Conectividad: desemboca en el Río de la Plata y se comunica con el Delta del Paraná, otorgándole importancia geográfica estratégica.

Desafíos pendientes

A pesar de su relevancia, el río enfrenta problemas de contaminación y la necesidad de una gestión integral de sus crecidas, lo que exige políticas sostenibles y coordinación entre municipios, provincia y nación.

El plan integral de arbolado y parquización del Río Luján representa un paso clave hacia la construcción de un corredor verde que fortalezca la relación entre ciudad y naturaleza.

Con especies nativas, criterios ecológicos y un enfoque de sostenibilidad, el proyecto busca mejorar la calidad ambiental, potenciar la biodiversidad y ofrecer espacios públicos de calidad, mientras se avanza en la gestión de los desafíos hídricos y ambientales de la cuenca.

Marmosas en Argentina: cómo son los marsupiales más pequeños y cuál es su rol clave en los ecosistemas

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Las marmosas son pequeños marsupiales que habitan distintas regiones de Sudamérica, incluida Argentina, donde se distribuyen principalmente en ambientes áridos y semiáridos.

En el país se reconocen seis especies, de las cuales dos se encuentran en Mendoza: Thylamys pallidior y Thylamys bruchi. Estos animales pueden vivir tanto en el suelo como en los árboles, adaptándose a diferentes condiciones del paisaje.

Rasgos distintivos

Las marmosas presentan características particulares:

  • Pelaje suave y tricolor.
  • Orejas grandes y patas pequeñas con pulgar oponible.
  • Cola prensil, que facilita el desplazamiento en los árboles.

Entre las especies se observan diferencias en el patrón de coloración, el tamaño, la morfología del cráneo y la secuencia genética. A diferencia de otros marsupiales como la comadreja overa, las marmosas no poseen marsupio, por lo que las crías no cuentan con la bolsa típica de este grupo.

Investigaciones en Mendoza

El grupo de Ecología Integrativa de Fauna Silvestre del IADIZA (CONICET-UNCUYO-Gob. Mza.), liderado por las investigadoras Paola Sassi y Soledad Albanese, estudia la biología de las marmosas. La becaria doctoral Rosarito Sánchez Dómina destaca que la información disponible suele ser escasa y centrada en aspectos taxonómicos, por lo que resulta clave profundizar en su ecología y fisiología.

Un hallazgo relevante es que especies como Thylamys bruchi presentan una estrategia reproductiva poco común: se reproducen una sola vez en su vida y luego mueren. La supervivencia depende de que el nacimiento y el destete coincidan con la época de mayor abundancia de alimento, lo que les permite acumular reservas para enfrentar el invierno.

las marmosas
Conocé la vida de las marmosas en Mendoza. 

Ciclo de vida y alimentación

Las marmosas son omnívoras-insectívoras: consumen principalmente artrópodos y, en menor medida, plantas y frutos.

  • La gestación es breve y el desarrollo continúa fuera del útero.
  • La lactancia es extensa: las crías permanecen adheridas al pezón de la madre en sus primeras etapas.
  • Al independizarse, los adultos acumulan grasa en la base de la cola, lo que les permite sobrevivir en épocas de escasez.
  • En primavera y verano inicia la última etapa de su ciclo de vida: la reproducción.

Vulnerabilidad frente al cambio climático

Los cambios ambientales actuales, especialmente la intensificación de las sequías, pueden alterar la sincronía entre reproducción y disponibilidad de alimento.

A diferencia de otros pequeños mamíferos como los roedores, las marmosas tienen poca flexibilidad reproductiva, lo que las hace más vulnerables a la variabilidad climática.

Rol ecológico

Las marmosas cumplen funciones clave en los ecosistemas:

  • Controladoras naturales de insectos y arácnidos, gracias a sus hábitos insectívoros.
  • Presas de otros animales como zorros, gatos silvestres, culebras y aves rapaces.

Este doble rol las convierte en piezas fundamentales para mantener el equilibrio ecológico.

El estudio de las marmosas en Argentina, y particularmente en Mendoza, es esencial para comprender la dinámica de los ecosistemas áridos y semiáridos.

Su biología singular, su vulnerabilidad frente al cambio climático y su papel como controladoras de insectos y presas de depredadores subrayan la necesidad de promover su conservación y la de los ambientes que habitan.

Carpinchos en Nordelta: cómo sigue el traslado piloto de seis ejemplares a la Reserva Arroyo La Casilla en San Fernando

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Entre el 12 y 13 de enero de 2026, se realizó un operativo para trasladar seis carpinchos machos desde el predio de Nordelta, Tigre, hacia la Reserva Natural Privada Arroyo La Casilla, ubicada en San Fernando.

La acción fue definida como una “prueba piloto” por las autoridades provinciales y contó con la autorización del Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense y del Juzgado Contencioso Administrativo N°1 de San Isidro, a cargo de la jueza María Paula Venere.

La medida respondió a un pedido de la Asociación Vecinal Nordelta S.A. (AVN) realizado en 2024, inicialmente aprobado por la Dirección Provincial de Fiscalización Agropecuaria, suspendido judicialmente y luego habilitado nuevamente.

La reserva de destino

El proyecto de conservación Arroyo La Casilla comenzó a fines de 2023 con la compra de un terreno de 166 hectáreas por parte de diez familias.

  • El predio cuenta con 2,5 km de costa sobre el arroyo La Casilla.
  • Está compuesto en un 84 % por bajos inundables y en un 16 % por albardones.
  • Entre el 90 % y el 95 % del terreno se destina a conservación ecológica, mientras que el resto se reserva para uso común y viviendas particulares.
  • Los gastos operativos se cubren mediante una cuota mensual de los propietarios.

La reserva se encuentra en la zona de transición de la Reserva de Biósfera del Delta del Paraná, lo que refuerza su valor ambiental.

carpinchos en Nordelta
El traslado de carpinchos en Nordelta sigue en el ojo de la polémica.

El conflicto socioambiental en Nordelta

El traslado de carpinchos se enmarca en un conflicto complejo que combina urbanización, biodiversidad y convivencia ciudadana.

Causas del problema

  • Urbanización y pérdida de humedales: el desarrollo de Nordelta redujo drásticamente el hábitat natural de los carpinchos.
  • Sobrepoblación: la ausencia de depredadores naturales y la abundancia de recursos (jardines, lagunas) favorecieron el crecimiento de la población.

Impactos y consecuencias

  • Para los vecinos: daños a jardines, riesgo de accidentes viales y encuentros peligrosos con mascotas.
  • Para los carpinchos: atropellamientos, maltrato, cercos eléctricos, contaminación y falta de hábitat adecuado.

La disputa actual (2024-2026)

  • Relocalización: el plan de trasladar ejemplares a reservas privadas genera tensiones legales y sociales.
  • Posturas enfrentadas: algunos vecinos apoyan el traslado, mientras que activistas defienden el derecho de los animales a permanecer en su entorno, proponiendo alternativas como ahuyentadores no letales.
  • Situación legal: existen amparos judiciales que protegen a los carpinchos, generando un “pantano judicial” sobre la autorización de medidas de control.

El traslado de seis carpinchos a la reserva de San Fernando constituye un primer ensayo de relocalización en el marco de un conflicto que expone las tensiones entre urbanización y conservación.

La experiencia piloto busca evaluar la viabilidad de integrar proyectos privados de conservación como solución parcial, mientras continúa el debate sobre cómo garantizar la convivencia equilibrada entre vecinos y fauna silvestre en Nordelta.

Las micro y pequeñas empresas de El Salvador apuestan por un modelo de turismo sostenible en playas y lagos

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En distintos puntos de El Salvador, un grupo de micro y pequeñas empresas turísticas comenzó a transitar un proceso de transformación ambiental que busca reducir su huella de carbono y fortalecer la sostenibilidad del sector.

Este avance se da en el marco de un proyecto financiado por la Unión Europea, que promueve la adopción de prácticas ecoeficientes en actividades vinculadas al turismo.

De este modo, la iniciativa apunta a integrar la variable ambiental en destinos de alto valor natural y creciente presión turística.

Las micro y pequeñas empresas de El Salvador apuestan por un modelo de turismo sostenible. Foto: Turismo en El Salvador.
Las micro y pequeñas empresas de El Salvador apuestan por un modelo de turismo sostenible. Foto: Turismo en El Salvador.

Capacitación y asistencia técnica para descarbonizar

El proyecto Encadenamiento de MiPymes para la Descarbonización involucra a emprendimientos ubicados en zonas estratégicas como la playa El Zonte y el lago de Ilopango.

A partir de allí, las empresas reciben capacitaciones y acompañamiento técnico para rediseñar procesos productivos y de servicios con criterios ambientales.

El objetivo central es reducir el uso de combustibles fósiles, optimizar el consumo de agua y energía, y mejorar la gestión integral de los residuos.

Prácticas sostenibles que ya muestran resultados

Entre las experiencias destacadas, el Hotel Palo Verde implementó un sistema de separación y reciclaje de materiales, junto con el compostaje de residuos orgánicos.

A su vez, incorporó paneles solares que hoy aportan cerca del 20% de la energía utilizada en el establecimiento, reduciendo la dependencia de fuentes convencionales.

Estas acciones se integran a la planificación estratégica del negocio y se complementan con la participación activa del personal y de la comunidad local.

El rol de FundeMás en la transición ambiental

La asistencia técnica es liderada por FundeMás, una organización que capacitó a más de 160 pequeñas y medianas empresas del país.

Los talleres abordan temas como el manejo de residuos, el cumplimiento normativo y el monitoreo del consumo de agua y energía.

Además, se desarrolló una plataforma digital que permite medir avances, generar datos y dar seguimiento a los compromisos de descarbonización.

Las micro y pequeñas empresas de El Salvador apuestan por un modelo de turismo sostenible. Foto: El Salvador Travel.
Las micro y pequeñas empresas de El Salvador apuestan por un modelo de turismo sostenible. Foto: El Salvador Travel.

Desafíos operativos y cambios en la percepción de los clientes

A pesar de los avances, persisten desafíos importantes, como la educación ambiental del personal y de las comunidades cercanas.

Asimismo, la falta de infraestructura para reciclar ciertos materiales, como el vidrio, obliga a trasladarlos fuera del país, lo que encarece el proceso.

Sin embargo, las empresas comenzaron a notar una respuesta positiva de los clientes, en especial de turistas extranjeros interesados en propuestas sostenibles.

Ventajas ambientales, económicas y comerciales de la iniciativa

Entre las posibles ventajas del proyecto se destaca la reducción directa de emisiones y residuos en ecosistemas frágiles.

Además, la adopción de prácticas sostenibles mejora la competitividad del sector y facilita el cumplimiento de normativas internacionales.

Finalmente, el modelo fortalece la imagen del turismo salvadoreño, impulsa economías locales y demuestra que la sostenibilidad puede ser un motor de desarrollo a largo plazo.

La Gran Muralla Verde de China: mueven millones de toneladas de tierra en el desierto para protegerse de la arena

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En el norte de China, una transformación silenciosa avanza sobre territorios históricamente dominados por el desierto. No se trata de una infraestructura tradicional, sino de una muralla viva formada por árboles, arbustos y vegetación adaptada a la aridez.

Así, el paisaje cambia de forma gradual pero persistente. Donde antes predominaba el suelo estéril, hoy se extienden franjas verdes que buscan frenar la expansión de la arena y recuperar funciones ecológicas perdidas.

Este proceso forma parte de la llamada Gran Muralla Verde de China, una iniciativa que redefine la relación entre desarrollo humano y naturaleza en regiones vulnerables.

Muralla verde china. Foto: Diario Uno.
Muralla verde china. Foto: Diario Uno.

Un programa que nació para frenar la desertificación

El proyecto comenzó en 1978 bajo el nombre de Programa de Bosques de Protección de los Tres Norte. Su objetivo inicial fue contener la desertificación y reducir las tormentas de arena que cada primavera avanzan desde Mongolia Interior hacia ciudades como Beijing.

Para lograrlo, se diseñaron cinturones forestales continuos alrededor de los principales desiertos del país. De este modo, la vegetación actúa como una barrera natural que fija el suelo y disminuye el movimiento de la arena.

Con el paso del tiempo, la iniciativa incorporó soluciones técnicas complejas. En varias zonas se removieron millones de toneladas de arena para estabilizar el terreno, combinando barreras de paja, riego controlado y energía solar.

Del Taklamakan al Gobi: una muralla de escala continental

Hasta el momento, el proyecto permitió plantar más de 66.000 millones de árboles en el norte de China. Como resultado, extensas áreas antes degradadas comenzaron a recuperar cobertura vegetal.

Uno de los hitos fue la construcción de una barrera verde de 3.046 kilómetros alrededor del desierto del Taklamakan. Esta acción marcó un punto de inflexión en la lucha contra la expansión de la arena.

Además, la muralla se extiende sobre regiones cercanas al Gobi, fortaleciendo un sistema de protección que impacta tanto en ecosistemas naturales como en zonas agrícolas.

Muralla verde china. Foto: Diario Uno.
Muralla verde china. Foto: Diario Uno.

¿Cuáles son los beneficios ambientales y sociales de esta medida?

La Gran Muralla Verde no solo busca frenar el avance del desierto. Al mismo tiempo, contribuye a mejorar la calidad del aire y a reducir la intensidad de las tormentas de arena que afectan a Beijing y otras ciudades.

Por otro lado, la estabilización del suelo protege tierras productivas y favorece la recuperación de la biodiversidad local. La reaparición de aves, insectos y plantas nativas es una señal de estos cambios.

Además, el proyecto genera empleo para comunidades rurales, integrando la restauración ambiental con oportunidades económicas sostenidas.

Las posibles ventajas de una muralla verde hacia 2050

De cara al futuro, la iniciativa proyecta extender la muralla hasta alcanzar unos 4.500 kilómetros para 2050. Esto permitiría consolidar corredores verdes capaces de resistir escenarios climáticos extremos.

Entre las ventajas potenciales se destaca la mayor resiliencia frente al cambio climático, al reducir la erosión y mejorar la capacidad del suelo para retener agua.

Finalmente, el proyecto ofrece un modelo replicable a escala global, demostrando que la restauración ecológica masiva puede ser una herramienta clave para enfrentar la desertificación y proteger a millones de personas.

La luga roja bajo presión climática: ciencia y comunidades se unen para proteger un alga clave del sur de Chile

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Desde la región de Los Lagos hasta la zona de Magallanes, en Chile, habita la luga roja o Sarcopeltis skottsbergii, un alga marina fundamental para los ecosistemas australes. Sin embargo, el cambio climático está alterando las condiciones que sostienen su desarrollo.

En este contexto, el aumento de la temperatura del mar empuja a numerosas especies hacia latitudes más frías. Como resultado, la biodiversidad marina inicia desplazamientos forzados que modifican equilibrios construidos durante siglos.

Así, la cadena trófica comienza a resentirse y la estabilidad de fiordos y canales se vuelve frágil. Comprender estos movimientos se vuelve clave para anticipar impactos mayores.

Luga roja. Foto: iNaturalist Ecuador.
Luga roja. Foto: iNaturalist Ecuador.

Ciencia contrarreloj en los fiordos del extremo sur

Ante este escenario, una alianza científica entre Brasil y Chile impulsa un proyecto para identificar zonas prioritarias de conservación. La iniciativa reúne a investigadores de la Universidad Federal de Paraíba y de la Universidad de Magallanes.

El trabajo se concentra en detectar áreas que podrían mantenerse climáticamente estables hasta el año 2100. De ese modo, se busca asegurar refugios naturales para la luga roja frente al calentamiento global.

Para lograrlo, el equipo utiliza modelos matemáticos avanzados y bases de datos con más de 25 años de registros. Estos insumos permiten proyectar qué sectores de los fiordos y canales australes ofrecerán mejores condiciones futuras.

Mapas para decidir y proteger

Los resultados del estudio se traducen en mapas de alta precisión ecológica. Estas herramientas permiten orientar políticas públicas y definir áreas donde la protección debe ser prioritaria.

Al mismo tiempo, los modelos aportan información clave para regular la extracción. De esta forma, se busca evitar la sobreexplotación y garantizar la regeneración natural del recurso.

Así, la ciencia se convierte en un puente entre la conservación ambiental y la gestión responsable del territorio marino.

Luga roja. Foto: Subpesca.
Luga roja. Foto: Subpesca.

Un sustento vital para comunidades costeras

La luga roja no solo cumple un rol ecológico, sino también social y económico. Miles de familias dependen de su biomasa a través de la pesca artesanal y la recolección de orilla.

Si la especie disminuye o migra hacia zonas inaccesibles, el impacto sería directo sobre comunidades costeras de Los Lagos y Magallanes. Por eso, el problema trasciende lo ambiental y se vuelve social.

Además, la costa chilena posee un potencial cultural y productivo similar al de países donde las algas son parte central de la identidad. Sin embargo, el cambio climático y la presión extractiva obligan a replantear el modelo actual.

Restaurar para asegurar el futuro

Más allá de la protección pasiva, los científicos avanzan en estrategias de restauración activa. Investigaciones recientes demostraron que es posible repoblar praderas de luga roja mediante técnicas de cultivo.

El uso de sustratos artificiales permitió el crecimiento de ejemplares juveniles en las frías aguas de Magallanes. Esta experiencia abre nuevas posibilidades para recuperar zonas degradadas.

Finalmente, la combinación de repoblamiento, monitoreo y planificación busca consolidar una economía azul sostenible. Así, la luga roja deja de ser una víctima silenciosa del clima y se transforma en símbolo de adaptación y cooperación científica.

Reconocimiento ambiental: la laguna Llancanelo fue incluida en la Red Hemisférica de Reserva de Aves Playeras

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La laguna de Llancanelo, ubicada en el sur de la provincia de Mendoza, fue incorporada oficialmente a la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras. De este modo, el humedal se consolida como un sitio clave para la conservación de especies migratorias en América.

Esta distinción reconoce el valor ecológico del área natural protegida situada en Malargüe. Además, refuerza el rol de Mendoza dentro del sistema continental de conservación de humedales.

Así, Llancanelo se suma a una red que articula territorios esenciales para aves que recorren miles de kilómetros cada año.

Laguna Llancanelo. Foto: Fundación Humedales.
Laguna Llancanelo. Foto: Fundación Humedales.

Un punto vital en rutas migratorias extremas

El reconocimiento se apoya en un estudio científico desarrollado entre febrero de 2023 y febrero de 2025. A partir de ese trabajo, se confirmó que la laguna funciona como sitio de descanso y alimentación para aves que pueden volar hasta 16.000 kilómetros.

Entre los resultados más relevantes, se detectó que el humedal alberga de manera regular más del 1% de la población mundial del playero de Baird. Este indicador es uno de los criterios internacionales más importantes para definir áreas prioritarias de conservación.

Durante los relevamientos, se registraron más de 4.300 individuos en enero de 2024 y un pico de 5.458 ejemplares en diciembre del mismo año, lo que evidencia la magnitud ecológica del sitio.

Conservación y compromisos ambientales

La incorporación de Llancanelo se inscribe en compromisos ambientales de alcance global. En ese sentido, el cuidado del humedal se alinea con objetivos de conservación de la biodiversidad y uso sostenible de los ecosistemas.

Asimismo, el reconocimiento impulsa la creación y el fortalecimiento de áreas protegidas. También promueve la investigación científica, la restauración ambiental y la educación ecológica como ejes centrales.

De esta manera, la protección de la laguna no solo beneficia a las aves migratorias, sino que fortalece el entramado ambiental de la región.

Laguna Llancanelo. Foto: Patrimonio Natural.
Laguna Llancanelo. Foto: Patrimonio Natural.

Qué es la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras

La Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras es una iniciativa internacional que identifica y conecta humedales estratégicos desde Alaska hasta Tierra del Fuego. Su objetivo es asegurar la supervivencia de aves que dependen de múltiples sitios a lo largo de sus rutas migratorias.

Cada reserva cumple una función específica, ya sea como área de reproducción, alimentación o descanso. Por eso, la pérdida de uno de estos puntos puede afectar a poblaciones enteras a escala continental. La inclusión de Llancanelo refuerza esta red ecológica y aporta un eslabón fundamental en el oeste argentino.

Un paisaje que dialoga con otros humedales mendocinos

Mendoza cuenta con otros espacios naturales de alto valor ambiental. La laguna Los Horcones, dentro del Parque Provincial Aconcagua, ofrece un entorno accesible donde la naturaleza de altura se manifiesta con fuerza.

Por su parte, la Reserva Laguna del Diamante, ubicada a 220 kilómetros al suroeste de la ciudad de Mendoza, destaca por su paisaje cordillerano y la presencia del volcán Maipo reflejado en sus aguas.

En conjunto, estos territorios confirman que la provincia alberga ecosistemas clave. Con Llancanelo dentro de la red hemisférica, Mendoza refuerza su papel en la conservación ambiental del continente.

La crisis ambiental en Paysandú reactiva los reclamos vecinales por la contaminación del vertedero municipal 

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La situación en torno al Vertedero Municipal de Paysandú, Uruguay, volvió a generar preocupación en comunidades cercanas. Vecinos de Casa Blanca, Colonia Paysandú y San Félix alertan que la contaminación persistente ya no es un episodio aislado, sino una amenaza cotidiana.

En este escenario, y ante la falta de soluciones locales, los residentes resolvieron trasladar su reclamo al plano nacional. De este modo, buscan que el problema sea abordado como una cuestión de salud pública y ambiental.

Así, el conflicto dejó de ser barrial para convertirse en un tema que interpela a distintos organismos del Estado.

Vecinos de Paysandú, Uruguay, reclaman por la contaminación del vertedero municipal. Foto: El Telégrafo.
Vecinos de Paysandú, Uruguay, reclaman por la contaminación del vertedero municipal. Foto: El Telégrafo.

Reclamos que llegan a las autoridades nacionales

Tras una instancia de diálogo con la Dirección Departamental de Salud, los vecinos avanzaron en la elaboración de un expediente sanitario. Ese documento será elevado al Ministerio de Salud Pública y contará con el respaldo de numerosas firmas.

En paralelo, se resolvió enviar presentaciones al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, debido al impacto del vertedero sobre animales domésticos y de producción. A su vez, el Ministerio de Ambiente recibirá denuncias vinculadas a la contaminación del aire, el suelo y el agua.

Además, los vecinos prevén dar intervención a la Institución Nacional de Derechos Humanos, al considerar vulnerado el derecho a vivir en un ambiente sano y seguro.

Una problemática persistente sin respuestas de fondo

La falta de intervención judicial es otro punto que genera inquietud entre los afectados. Desde la comunidad señalan que, pese a la gravedad del escenario, no se activaron actuaciones de oficio por parte de los organismos competentes.

Los reclamos ante la Intendencia de Paysandú se repiten desde hace años y atravesaron distintas administraciones. Sin embargo, los anuncios oficiales no se tradujeron en cambios visibles en el funcionamiento del vertedero.

Incluso cuando autoridades departamentales reconocieron públicamente que el reclamo estaba fundado, los vecinos aseguran que la situación ambiental no mostró mejoras concretas.

Vecinos de Paysandú, Uruguay, reclaman por la contaminación del vertedero municipal. Foto: El Telégrafo.
Vecinos de Paysandú, Uruguay, reclaman por la contaminación del vertedero municipal. Foto: El Telégrafo.

Cómo impactan los vertederos en el ambiente y la salud

Los vertederos a cielo abierto generan múltiples impactos ambientales. La quema de residuos libera contaminantes que deterioran la calidad del aire y afectan directamente las vías respiratorias de la población expuesta.

Además, los lixiviados producidos por la descomposición de los desechos pueden infiltrar el suelo y contaminar cursos de agua, afectando ecosistemas y fuentes de abastecimiento. A esto se suma la proliferación de vectores como roedores e insectos.

Desde el punto de vista sanitario, la exposición prolongada a estos focos de contaminación se asocia a problemas respiratorios, afecciones cutáneas y riesgos crónicos que comprometen la calidad de vida.

Un problema que se desplaza y se expande

El humo generado en el vertedero no permanece estático. Según la dirección del viento, puede desplazarse hacia distintos barrios e incluso cruzar el río Uruguay, ampliando el alcance del impacto ambiental.

Frente a este panorama, los vecinos aseguran que continuarán impulsando acciones y no descartan nuevas medidas. Mientras tanto, el expediente sanitario será evaluado por las autoridades nacionales.

El reclamo, coinciden, es simple y urgente: vivir sin contaminación, con salud y dignidad, en un entorno que no represente una amenaza permanente.

Deforestación y mosquitos: cómo la pérdida del Bosque Atlántico agrava los riesgos sanitarios en América del Sur

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La presencia persistente de mosquitos ya no es solo una molestia estacional, sino una señal de un problema ambiental más profundo. En este contexto, la deforestación emerge como un factor decisivo que altera equilibrios ecológicos y acerca los riesgos sanitarios a las poblaciones humanas.

A lo largo de la costa de Brasil, Paraguay y Argentina se extiende el Bosque Atlántico, uno de los ecosistemas más diversos del planeta. Allí conviven miles de especies vegetales y animales, muchas de ellas exclusivas de la región.

Sin embargo, esa riqueza natural actualmente convive con una reducción drástica de su superficie, lo que compromete su capacidad de regular procesos ecológicos esenciales.

mosquitos en Islandia
Los mosquitos podrían volverse la nueva pandemia por la pérdida del Bosque Atlántico.

Pérdida del Bosque Atlántico: de un paisaje continuo a fragmentos aislados

Originalmente, el Bosque Atlántico cubría una extensión equivalente a casi seis veces el estado mexicano de Chihuahua. No obstante, en la actualidad solo conserva una porción similar al tamaño de ese territorio, lo que evidencia una pérdida acelerada.

Este retroceso está asociado al avance del turismo masivo, la tala con fines agrícolas, madereros y papeleros, además del crecimiento sostenido de las áreas urbanas. Como consecuencia, numerosas especies desaparecieron o vieron reducido su hábitat.

A medida que el bosque se fragmenta, los animales silvestres disminuyen y los insectos pierden sus fuentes naturales de alimento, generando nuevas dinámicas ecológicas.

Mosquitos adaptados a un nuevo escenario

En este escenario alterado, los mosquitos encuentran cada vez menos fauna silvestre para alimentarse. Por lo tanto, se adaptan con rapidez y se vuelcan hacia las zonas pobladas en busca de sangre humana.

Estudios realizados en la región muestran que una proporción mayoritaria de estos insectos ya se alimenta de personas, lo que incrementa el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas.

Así, la degradación ambiental no solo afecta a la biodiversidad, sino que también modifica los patrones epidemiológicos en vastas zonas de América del Sur.

abundancia de mosquitos
Los mosquitos podrían volverse la nueva pandemia por la pérdida del Bosque Atlántico.

Enfermedades asociadas y riesgo sanitario creciente

El mosquito es vector de enfermedades como dengue, zika y chikunguña, todas ellas con fuerte impacto en la salud pública. Estas infecciones pueden provocar fiebre alta, dolores articulares persistentes, complicaciones neurológicas y, en algunos casos, consecuencias graves.

Entre 2022 y 2024, América registró un aumento sostenido de casos, superando los 13 millones de personas afectadas. Este crecimiento coincide con la expansión de áreas deforestadas y el aumento de temperaturas.

Además, el calentamiento global amplía las zonas aptas para la reproducción del mosquito, extendiendo el riesgo a regiones antes menos expuestas.

Un desafío ambiental y social compartido

La combinación de pérdida de biodiversidad, deforestación y cambio climático configura un escenario propicio para futuras crisis sanitarias. Frente a ello, la prevención depende tanto de políticas ambientales como de estrategias de salud pública.

Proteger el Bosque Atlántico y otros ecosistemas no solo implica conservar especies, sino también reducir la probabilidad de nuevas epidemias. En definitiva, cuidar el ambiente es una forma directa de cuidar la salud colectiva.

Sin acciones integrales y sostenidas, el zumbido nocturno del mosquito seguirá siendo un recordatorio de una deuda ambiental aún pendiente.

Repoblamiento de pejerreyes en Buenos Aires: ciencia, pescadores y municipios unidos por la conservación

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En el partido de Lezama, provincia de Buenos Aires, se concretó una campaña de repoblamiento de pejerreyes en tres lagunas de la cuenca del río Salado: Las Barrancas, La Tablilla y Chis Chis.

La acción fue impulsada por investigadores del CONICET en el Instituto de Limnología de La Plata (ILPLA, CONICET-UNLP-CICPBA), en conjunto con la Secretaría de Cultura y Promoción Turística de Lezama, la Asociación de Pescadores Deportivos de Lezama (APDL) e inversores privados.

El objetivo principal es compensar las extracciones provocadas por la pesca deportiva y la gastronomía, asegurando la continuidad de la especie en su hábitat natural y promoviendo un modelo de acuicultura sustentable.

El proceso de siembra

La campaña se extendió durante cuatro meses de trabajo sostenido. El procedimiento comenzó en septiembre, coincidiendo con el período de mayor disponibilidad de zooplancton, alimento natural del pejerrey.

  • Se instalaron jaulas flotantes de 4 metros de lado por 1,5 de profundidad.
  • Cada jaula contenía entre 10.000 y 20.000 larvas de pejerrey, de apenas 3 milímetros, aportadas por la Estación Hidrobiológica de Chascomús.
  • Las jaulas, diseñadas con un marco flotante y una red fina, permitieron el intercambio de agua y el ingreso de zooplancton, evitando el escape de los peces y protegiéndolos de depredadores.

Durante el proceso se realizaron controles periódicos de:

  • Estado de las jaulas y mallas.
  • Crecimiento de los peces.
  • Calidad del agua y disponibilidad de alimento.

Al finalizar, se obtuvieron miles de alevinos juveniles de entre 5 y 10 centímetros, que fueron liberados en las lagunas.

repoblamiento de pejerreyes
Crece el repoblamiento de pejerreyes en Lezama.

Acuicultura ecológica: un modelo sustentable

La iniciativa se enmarca en el paradigma de la acuicultura ecológica, que busca optimizar la reproducción de peces sin impactos negativos en los ecosistemas.

“El sistema de cultivo que proponemos no utiliza alimento artificial. Los peces se nutren de lo que circula en la laguna, principalmente zooplancton, abundante en la región Pampeana”, explicó Javier García de Souza, investigador del CONICET e integrante del Laboratorio de Ecología de Peces del ILPLA.

Este enfoque garantiza que el repoblamiento se realice de manera natural, aprovechando las condiciones óptimas de las lagunas pampeanas.

Origen del proyecto

El método fue desarrollado a finales de los años ’90 por Darío Colautti, investigador del CONICET y actual director del ILPLA.

Inspirado en experiencias internacionales de cría en jaulas flotantes, Colautti adaptó la técnica al contexto local, aprovechando la riqueza de zooplancton y la calidad del agua de las lagunas del Salado.

Con financiamiento del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), se diseñaron jaulas y metodologías específicas para el pejerrey, creando un modelo “criollo” de acuicultura sustentable.

Impacto en turismo y biodiversidad

Desde la Secretaría de Cultura y Promoción Turística de Lezama destacaron que estas acciones son fundamentales para:

  • Preservar los recursos naturales.
  • Potenciar la biodiversidad.
  • Consolidar las lagunas como referentes de pesca deportiva y turismo sustentable.

La iniciativa refuerza la importancia de integrar ciencia, gestión pública y participación ciudadana en proyectos que promuevan el cuidado del ambiente y el desarrollo sostenible.

El repoblamiento de pejerreyes en las lagunas de Lezama es un ejemplo de cómo la colaboración público-privada puede generar beneficios ambientales, sociales y económicos.

La combinación de investigación científica, compromiso comunitario y apoyo institucional asegura que estos ecosistemas se mantengan saludables, fortaleciendo tanto la biodiversidad como la actividad turística y recreativa de la región.