La Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) puso en marcha una propuesta que ya funciona como un ejemplo palpable de economía circular. A través del programa Crear Ambiente, el proyecto de ecobotellas convierte plásticos descartables en elementos de infraestructura que se incorporan al propio campus universitario, demostrando cómo el compromiso ambiental puede traducirse en hechos concretos.
Origen de la iniciativa
La idea surgió en el Hospital Escuela de la Facultad de Agronomía y Veterinaria, donde docentes y personal observaron la gran cantidad de residuos plásticos limpios que se eliminaban diariamente. Esa preocupación motivó la búsqueda de una alternativa sostenible para reutilizar el material y reducir su impacto ambiental.
Con financiamiento de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la UNRC, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, se elaboraron ecobotellas con medidas uniformes, pensadas como auténticos “ecoladrillos”. Gracias a ellas se construyó el primer ecobanco dentro del ámbito universitario.
Impacto concreto
El alcance del proyecto se refleja en cifras:
- Se emplearon 340 ecobotellas, equivalentes a entre 120 y 170 kilos de plástico que dejaron de ser desecho.
- Se reutilizó vidrio triturado, en colaboración con una cooperativa de Alcira Gigena, reemplazando parte de la arena tradicional en la mezcla de la obra.
Más allá de la infraestructura lograda, el valor central reside en el camino recorrido: estudiantes, centros estudiantiles y diversas facultades participaron activamente, recibiendo formación para confeccionar correctamente las ecobotellas.

Proyección hacia 2026
El próximo objetivo es dar continuidad y mayor escala a la experiencia. Se proyecta la apertura de un segundo ecocitio y la ampliación de los puntos de acopio dentro del campus. La iniciativa confirma que la universidad pública puede ser motor de aprendizaje colectivo y acción sostenida en materia ambiental.
Agenda ambiental transversal
En 2025, la UNRC consolidó una política ambiental con respaldo internacional, marcada por el reconocimiento de la UNESCO a proyectos interdisciplinarios de sostenibilidad. El programa Crear Ambiente, iniciado en 2023, trabaja sobre cinco ejes:
- Eficiencia energética.
- Gestión de residuos sólidos urbanos.
- Infraestructura verde.
- Educación ambiental transversal.
Entre los cambios más visibles se destaca la eliminación de descartables de un solo uso en el comedor universitario, reduciendo cientos de envases plásticos diarios y promoviendo nuevos hábitos. También se instalaron medidores inteligentes para conocer en detalle el consumo energético en los edificios del campus.
Testimonios y articulación
- Mauricio Toledo, secretario de Coordinación Técnica y Servicios: “Primero necesitamos saber cómo usamos la energía para después ser más eficientes y pensar en renovables”.
- Cristian De Angelo, Subsecretario de Ciencia y Técnica: “Había muchos proyectos ambientales dispersos. Hoy los estamos mapeando, aplicando en el campus y proyectando hacia la ciudad y la región”.
Ejemplos concretos incluyen el desarrollo de ecobancos construidos con ecoladrillos provenientes de residuos plásticos de laboratorios, replicados en distintos espacios de la universidad.
Reconocimiento internacional
La inclusión de la UNRC entre cinco universidades latinoamericanas reconocidas por la UNESCO permitió acceder a instancias de formación y fortalecer una mirada integral de la sostenibilidad. “Nos ayuda a pensar políticas ambientales que trasciendan gestiones y tengan impacto real en el territorio”, coincidieron los referentes.
Con una comunidad universitaria que se mueve entre aulas, laboratorios y espacios verdes, la UNRC apuesta a que estos cambios se multipliquen fuera del campus. Rodeada por reservas naturales y vinculada estrechamente con la ciudad y la región, la universidad busca consolidarse como un actor central en la construcción de una agenda ambiental con mirada local y proyección global.



