La presión sobre los rellenos sanitarios en Colombia continúa en aumento, impulsada por el crecimiento industrial, el consumo masivo y las limitaciones de la infraestructura de disposición final. En este escenario, el reciclaje industrial y el aprovechamiento de residuos se consolidan como alternativas clave para reducir el impacto ambiental y avanzar hacia modelos de economía circular.
Resultados de 2025
Durante 2025, más de 50.000 toneladas de residuos dejaron de llegar a rellenos sanitarios en Colombia gracias a los procesos de aprovechamiento, valorización y reciclaje industrial desarrollados por Atica, empresa con más de 30 años de experiencia en la gestión integral de residuos.
Según cifras de la compañía, este volumen corresponde a materiales que tradicionalmente habrían terminado en disposición final, pero que fueron reincorporados a cadenas productivas, transformados en materias primas secundarias o convertidos en soluciones de valor ambiental y energético.
Principales logros
2.000 toneladas de residuos posconsumo: envases y empaques captados mediante planes de recolección selectiva, reincorporados a procesos de reciclaje industrial.
10.000 toneladas de plásticos procesados: residuos posconsumo y posindustriales transformados en resina o pellet reciclado, reutilizados como insumo productivo.
7.000 toneladas convertidas en Combustible Derivado de Residuos (CDR): energético alternativo que sustituye parcialmente combustibles fósiles en el sector cementero, reduciendo emisiones de carbón y coque.
70.000 toneladas de residuos peligrosos tratados: mediante tecnologías especializadas como incineración controlada, garantizando la protección de la salud pública y el cumplimiento de la normativa ambiental.

Impacto ambiental y social del reciclaje industrial
Estos resultados reflejan el avance de la economía circular en Colombia y el papel de la gestión técnica de residuos como herramienta para:
- Reducir la presión sobre rellenos sanitarios.
- Disminuir impactos ambientales asociados al transporte y enterramiento de desechos.
- Generar valor económico y energético a partir de residuos.
En un país donde la saturación de rellenos y el aumento de costos de disposición final representan un desafío creciente, estas iniciativas cobran especial relevancia para industrias, municipios y autoridades ambientales.
El rol del sector privado
Mauricio Abondano, Chief Growth Officer (CGO) de Atica, destacó:
“Cada tonelada de residuo que logramos aprovechar es una tonelada menos que termina en rellenos sanitarios. El reto está en desarrollar soluciones industriales que permitan transformar esos residuos en insumos, energía o combustibles alternativos, manteniendo la continuidad de servicios ambientales esenciales para el país”.
A través de sus operaciones, Atica gestiona residuos aprovechables, industriales y posconsumo en distintas regiones del país, articulando modelos de economía circular que permiten a múltiples sectores productivos reducir su huella ambiental y cumplir con exigencias regulatorias cada vez más estrictas.
El caso de Atica demuestra que el aprovechamiento de residuos no solo es una estrategia ambiental, sino también una solución económica y social para enfrentar la crisis de disposición final en Colombia. La economía circular se posiciona como un camino imprescindible para garantizar un desarrollo sostenible, competitivo y resiliente.



