El desperdicio de alimentos se dispara en las celebraciones de fin de año. En México, la Red de Bancos de Alimentos alertó que durante Navidad y Año Nuevo el desperdicio aumenta hasta 40%, reflejando un contraste preocupante en un país donde millones enfrentan carencias alimentarias.
México: toneladas de comida en la basura
- Cada minuto se tiran 57 toneladas de alimentos, equivalente a la carga de 16 camiones de 3,5 toneladas.
- Se estima que al año se desperdician 30 millones de toneladas de alimentos.
- Cada persona desecha en promedio 80 kilos de comida al año, cifra que se eleva en las fiestas decembrinas.
Claudia Sánchez Castro, líder del Pacto por la Comida, subrayó que la abundancia no debe traducirse en exceso y recomendó servir porciones pequeñas para reducir el desperdicio sin afectar a los comensales.
Acciones de rescate
Los Bancos de Alimentos realizan labores de recuperación en la Central de Abasto de la Ciudad de México, donde logran aprovechar entre 70 y 80% de los productos recolectados.
- Los alimentos rescatados —embutidos, verduras, frutas, abarrotes y artículos de limpieza— se entregan a organizaciones civiles en comunidades vulnerables.
- La Red continuará exhortando a la población a comprar lo indispensable y fortalecer la recuperación de comida durante las fiestas.

Argentina: cifras igualmente alarmantes
En Argentina, cada año se desperdician:
- 72 kilos de alimentos por persona.
- 198 kilos por hogar, lo que equivale a 1.000 millones de raciones de comida.
Fernando Uranga, director del Banco de Alimentos Buenos Aires, destacó que las acciones que comienzan en los hogares impactan a nivel nacional y ayudan a que los alimentos lleguen a quienes más lo necesitan.
“Cuando un alimento apto para consumo se descarta, no sólo se pierde la comida, también se desperdician los recursos invertidos en producirla: agua, suelo, energía, envases, transporte y mano de obra”, señaló Uranga.
Principales causas del desperdicio
- Deterioro durante el almacenamiento.
- Preparación en mayor cantidad a la necesaria.
- Vencimiento de productos.
- Servirse en exceso.
Los grupos más afectados en los hogares argentinos son:
- Frutas y verduras: 77,2% de los hogares.
- Harinas, arroz, polenta, fideos y legumbres: 26,2%.
- Pan, facturas y pastelería: en menor medida, pero igualmente significativos.
Estos datos surgen del primer estudio sobre gestión de alimentos en hogares, realizado en el marco del Plan Nacional de Reducción de Pérdidas y Desperdicio de Alimentos, con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y consultoría del CESNI.
El aumento del desperdicio de alimentos en las fiestas de fin de año refleja un problema estructural que afecta tanto a México como a Argentina. Más allá de las cifras, el fenómeno implica pérdidas económicas, sociales y ambientales de gran magnitud.
La clave está en promover una gestión responsable de los alimentos, desde la compra hasta el consumo, para reducir el impacto y garantizar que la comida llegue a quienes más lo necesitan.



