En los últimos diez años se avistaron macáes, patos barcinos, pollonas, Martín Pescador y garzas. Además hay registros de presencia de lagartos overos, uno de los reptiles más grandes de Sudamérica.
Un grupo de científicos y jóvenes voluntarios se unieron hace cinco años para contrarrestar la desaparición del ave más amenazada de los pastizales sudamericanos.
Todas las granjas que se situaran en un radio de 3 kilómetros de otras explotaciones avícolas donde se hayan detectaran aves con el virus estaban obligadas a sacrificar a los animales.