A un año de que el fuego comenzara a consumir miles de hectáreas del Delta, investigadores señalan que, si bien las zonas de pastizales han comenzado a reverdecer, los bosques de especies leñosas, los suelos y la fauna autóctona en general todavía padecen las consecuencias de estos incidentes.
Los incendios y la tala de árboles deforestaron 12,2 millones de hectáreas en regiones tropicales clave para la regulación del clima en nuestro planeta