Los osos de Rusia, Finlandia y Nueva Inglaterra salieron de la hibernación antes de tiempo, después de uno de los inviernos más calurosos de la historia.
Esta institución acoge osos, y también lobos, en un refugio para grandes carnívoros, con el objetivo de rehabilitarlos y devolverlos a su hábitat natural.
Se aprobaron proyectos para hacer que las aletas de tiburón y la bilis de oso sean más difíciles de obtener en los mercados extranjeros. Pero hay quienes los resisten.