La provincia de Salta se vio sacudida por un caso que despertó consternación y preocupación en la comunidad. Una carnicería ubicada en el barrio Ceferino fue allanada por la Justicia tras la denuncia de una clienta que aseguró haber encontrado carne de gato en una morcilla adquirida en el local.
Según su versión, dos veterinarios confirmaron que se trataba de restos de un felino, lo que motivó la intervención inmediata de la Fiscalía Penal 5 en feria.
La imputación
La propietaria del establecimiento, una mujer de 52 años, fue imputada por el presunto delito de suministro, distribución y almacenamiento de sustancias alimenticias peligrosas para la salud, en el marco del artículo 201 del Código Penal.
El Ministerio Público Fiscal subrayó que la medida busca resguardar la salud pública y prevenir riesgos para los consumidores.
El operativo judicial
El fiscal Federico Jovanovics solicitó al Juzgado de Garantías una orden de allanamiento y secuestro, ejecutada el 9 de enero. Durante el procedimiento, personal de Bromatología de la Municipalidad de Salta constató la existencia de embutidos y cortes de carne en condiciones de conservación inadecuadas, sin refrigeración y con origen dudoso.
Entre los productos secuestrados figuran:
- Queso de cerdo
- Chorizo
- Chorizo tipo butifarra
- Morcilla
De cada uno se tomaron tres muestras para ser sometidas a análisis bromatológicos, en cumplimiento de la Ordenanza N° 15292 y la Ley N° 18284 del Código Alimentario Argentino.

Infracciones detectadas
El operativo derivó en un acta de infracción por múltiples faltas:
- Ausencia de habilitación comercial.
- Falta de permiso para manipulación de alimentos.
- Incumplimiento de los artículos 21 y 28 de la Ley N° 18284.
- Productos sin refrigeración adecuada.
- Malas condiciones de higiene.
La acusada carecía además del carnet de manipulación de alimentos, lo que agravó la situación ante las autoridades.
Coordinación institucional
El procedimiento fue coordinado entre la Fiscalía, la Municipalidad de Salta y representantes del Gobierno provincial, dada la gravedad del caso y las posibles consecuencias para la salud de los vecinos.
El Ministerio Público Fiscal destacó que el allanamiento tuvo como propósito garantizar la seguridad alimentaria y evitar riesgos sanitarios.
Repercusiones sociales
El hecho generó alarma en la comunidad, que reaccionó con preocupación ante la posibilidad de que productos contaminados o adulterados hubieran sido comercializados en el barrio.
La intervención inmediata de las autoridades buscó transmitir tranquilidad y asegurar que los alimentos secuestrados no lleguen nuevamente al mercado.
Próximos pasos
El caso permanece bajo investigación. La imputada enfrenta cargos por violación del artículo 201 del Código Penal, que sanciona la elaboración y comercialización de productos alimenticios peligrosos para la salud. El resultado de los análisis bromatológicos será clave para determinar la responsabilidad penal y las medidas judiciales que se adopten en adelante.
El allanamiento en la carnicería de Salta expone la importancia de la seguridad alimentaria y el rol de las instituciones en la protección de la salud pública. Más allá de la gravedad de la denuncia, el caso refleja la necesidad de controles estrictos y de una mayor conciencia sobre las condiciones de producción y venta de alimentos.



