Después de 112 años sin evidencia científica, el mundo natural celebra un hallazgo extraordinario: el conejo de Omiltemi (Sylvilagus insonus), considerado extinto desde 1909, fue redescubierto en los bosques de coníferas de la Sierra Madre del Sur, en el estado mexicano de Guerrero.
Este redescubrimiento fue posible gracias a la colaboración con comunidades locales, cuyos relatos sobre avistamientos y usos tradicionales del animal guiaron a los investigadores hacia zonas clave. En noviembre de 2021, las cámaras trampa instaladas por el equipo científico captaron las primeras imágenes del escurridizo mamífero.
Ciencia y territorio: una búsqueda de cinco años
El ecólogo José Alberto Almazán-Catalán lideró la expedición en Guerrero
La investigación fue encabezada por el ecólogo mexicano José Alberto Almazán-Catalán, quien inició el proyecto en 2019 y recorrió al menos 10 áreas boscosas durante cinco años.
Las primeras búsquedas se centraron en Chilpancingo, sitio donde el naturalista Edward William Nelson había documentado por última vez a la especie en 1904. Sin embargo, tras meses sin resultados, el equipo se desplazó a zonas de mayor altitud, donde finalmente lograron confirmar la presencia del conejo.

Una especie redescubierta: esperanza para la conservación
El conejo de Omiltemi se suma a la lista de especies recuperadas por Re:wild que se creían extintas.
Según la organización internacional Re:wild, el Sylvilagus insonus se convierte en la decimotercera especie redescubierta bajo sus programas de conservación.
Este hallazgo no solo representa una victoria para la biodiversidad mexicana, sino también una oportunidad estratégica para impulsar acciones de protección en uno de los ecosistemas más amenazados del país.
¿Cómo es el conejo de Omiltemi?
Características físicas de una especie única y esquiva.
Este pequeño mamífero nocturno habita en la vegetación densa de los bosques templados de Guerrero. Su morfología lo distingue de otras especies de la región:
- Pelaje: dorso pardo rojizo con mezcla de negro; flancos gris negruzco y zona facial gris opaco.
- Orejas: más cortas que las de otros conejos, con tonalidades marrón oscuro y puntas negras.
- Cola: corta, de color negro rojizo en la parte superior, a diferencia de otras especies con cola blanca.
- Cuerpo: tamaño mediano a pequeño, con estructura compacta y adaptada a ambientes cerrados.
Más allá del hallazgo: ¿Cómo protegerlo ahora?
El redescubrimiento exige políticas de conservación urgentes y participación comunitaria.
La reaparición del conejo de Omiltemi plantea nuevos desafíos para la conservación de especies endémicas.
Su hábitat está amenazado por la fragmentación forestal, el cambio climático y la presión humana, por lo que urge implementar estrategias de monitoreo, educación ambiental y restauración ecológica.



