El icónico parque de la Mesopotamia ya está abierto de nuevo al público, mientras las autoridades llevan a cabo diversas tareas para recuperar lo perdido.
Comenzaron a regir las restricciones y prohibiciones que permitirán proteger especies migratorias como tortugas marinas, mantarrayas, ballenas y tiburones.
Fue hogar de Rubén Darío y lugar de reclusión de presidentes argentinos. Hoy es una reserva natural con gran riqueza de flora y fauna, en un entorno donde manda la naturaleza.