A pesar de que el mar abierto o los polos puedan parecer lejanos para mucha gente, la población depende en gran parte de ellos de forma directa e indirecta.
Científicos la encontraron a 3.500 metros bajo la superficie del mar en la Antártida. Además, analizaron otros 88 especímenes y creen que, al menos, cinco serían nuevas especies.