Un equipo de paleontólogos del CONICET junto a colegas de Estados Unidos descubrió en el norte de Río Negro, Patagonia argentina, un fósil excepcionalmente bien preservado de un diminuto dinosaurio carnívoro del Cretácico Superior. El ejemplar corresponde a la especie Alnashetri cerropoliciensis, y su estudio fue publicado en la prestigiosa revista Nature.
Este fósil, el más completo de un alvarezsaurio encontrado en Sudamérica, permite reescribir la historia evolutiva de este enigmático grupo de pequeños dinosaurios.
Los alvarezsaurios: un linaje peculiar
Los alvarezsaurios surgieron hace unos 150 millones de años y se caracterizan por:
- Cuerpos livianos y cabezas pequeñas.
- Dientes diminutos y numerosos.
- Brazos reducidos, que en especies más tardías llegaron a tener un único dedo robusto con garra, posiblemente adaptado para excavar termiteros y alimentarse de insectos.
Hasta ahora se pensaba que su miniaturización estaba ligada a la especialización en la dieta insectívora. Sin embargo, el nuevo ejemplar demuestra que algunos alvarezsaurios primitivos ya eran pequeños antes de desarrollar esa dieta.
Implicancias evolutivas
El análisis filogenético muestra que Alnashetri ocupa una posición basal dentro del grupo, incluso más primitiva que algunas formas del Jurásico Superior. Esto implica que los alvarezsaurios se originaron en Pangea y se dispersaron por distintos continentes antes de la fragmentación.
El hallazgo también permitió identificar como alvarezsaurios fósiles previamente enigmáticos, como un pequeño terópodo de la Formación Morrison (Jurásico, Wyoming, EE.UU.) y el Calamosaurus foxi de la Isla de Wight (Reino Unido).

Anatomía y vida del ejemplar
- Medía unos 70 cm de longitud (la mitad era cola) y pesaba alrededor de 1 kg.
- Tenía un brazo relativamente largo, con un primer dedo robusto y una garra con quilla.
- Su dentición era la de un predador típico, alimentándose de pequeños vertebrados e insectos.
- Los estudios histológicos revelaron que tenía al menos cuatro años al morir y que era una hembra adulta que ya había desovado.
Importancia científica
El fósil llena un vacío en el registro evolutivo: hasta ahora se conocían sobre todo especies del Cretácico Superior tardío (70 Ma) en lugares distantes como Argentina y Mongolia, pero pocos ejemplares de etapas intermedias. Alnashetri demuestra que en Sudamérica convivieron múltiples ramas evolutivas del grupo y cuestiona la idea de una miniaturización progresiva ligada exclusivamente a la dieta.
El descubrimiento de Alnashetri cerropoliciensis en Patagonia ofrece una ventana única para comprender cómo evolucionaron los alvarezsaurios y cómo se diversificaron en distintos continentes. Este fósil no solo aporta información anatómica inédita, sino que también redefine hipótesis sobre la miniaturización y dispersión global de estos pequeños dinosaurios carnívoros.



