El cambio climático es un fenómeno global, pero sus efectos no se distribuyen de manera uniforme. Una investigación liderada por la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) y la Universidad de Zaragoza (UNIZAR), basada en datos de Estados Unidos, demuestra que mientras algunas regiones enfrentan veranos cada vez más extremos, otras pierden el frío invernal el calentamiento global es desigual.
Esta desigualdad obliga a repensar cómo se diseñan las políticas de adaptación y mitigación.
El estudio en detalle
El equipo analizó datos de 48 estados contiguos de EE.UU. entre 1950 y 2021, utilizando la base de temperaturas PRISM, que combina más de 26.000 observaciones diarias por estado.
Para comparar el calentamiento, desarrollaron el concepto de “dominancia de calentamiento”, una métrica que examina la distribución completa de las temperaturas y no solo la media.
Los resultados muestran que:
- 27 estados (55%) presentan un aumento en las temperaturas medias.
- 41 estados (84%) muestran un incremento en alguna parte de su rango de temperatura.
- En la costa oeste (California, Oregón, Nevada), las máximas suben más rápido que las mínimas.
- En el norte (Dakotas, Minnesota), las mínimas aumentan más rápido, suavizando la diferencia entre invierno y verano.

Implicaciones regionales
La catedrática Lola Gadea (UNIZAR) subraya que “el cambio climático es global, pero también tiene un clarísimo componente regional”. Observar solo la temperatura media es insuficiente: “Es como intentar entender la desigualdad económica de un país mirando solo el PIB per cápita”, explica Jesús Gonzalo (UC3M).
Las diferencias regionales tienen consecuencias directas en:
- Agricultura: cultivos sensibles al calor extremo o a la pérdida de frío invernal.
- Salud pública: olas de calor más intensas o inviernos menos fríos que alteran patrones de enfermedades.
- Percepción social y política: las regiones que sufren más calor tienden a apoyar políticas climáticas más estrictas, mientras que las menos afectadas muestran menor compromiso.
Dimensión política
El estudio revela una correlación entre el tipo de calentamiento y la orientación política:
- Los estados con dominancia de calentamiento fuerte (costas noreste y oeste) coinciden mayoritariamente con voto demócrata.
- Las zonas donde el calentamiento es menos evidente (sur e interior) tienden a ser republicanas.
Esto sugiere que la experiencia local del clima puede influir en la actitud hacia la acción climática, reforzando la necesidad de políticas adaptadas a cada territorio.
El calentamiento desigual es una advertencia: no basta con diseñar estrategias globales basadas en promedios. Es necesario reconocer las dinámicas locales para que las políticas climáticas sean efectivas. Detectar si una región se calienta por veranos más extremos o por inviernos más suaves es crucial para definir medidas de adaptación que protejan tanto a las comunidades como a los ecosistemas.



