La iniciativa Ocean Census, que reúne a más de mil investigadores de 85 países, anunció el descubrimiento de 1.121 especies marinas desconocidas en distintas profundidades oceánicas.
Las expediciones alcanzaron hasta 6.575 metros en algunos de los océanos menos explorados del planeta.
Especies sorprendentes
Entre los hallazgos más llamativos figuran:
- Un “tiburón fantasma”, encontrado en el Parque Marino del Mar del Coral (Australia), perteneciente a un linaje evolutivo de casi 400 millones de años.
- Una esponja carnívora apodada “bola de la muerte”, localizada en el Atlántico Sur, capaz de atrapar pequeños crustáceos con estructuras similares al velcro.
- Un gusano simbiótico hallado en Timor Oriental, cuyas toxinas podrían tener aplicaciones médicas en el tratamiento de enfermedades como Alzheimer y esquizofrenia.

Importancia de la exploración oceánica
La jefa científica del proyecto, Michelle Taylor, advirtió que muchas especies podrían extinguirse antes de ser estudiadas. La exploración marina es crucial porque:
- Avances médicos: organismos marinos producen compuestos químicos únicos que pueden convertirse en antibióticos o tratamientos oncológicos.
- Comprensión climática: los océanos absorben gran parte del calor y CO₂ del planeta, regulando el clima y mitigando desastres naturales.
- Conservación ecológica: más del 90% de las especies marinas aún no han sido descubiertas; identificarlas ayuda a proteger hábitats vulnerables.
- Conocimiento de la biodiversidad: entender nuevas formas de vida permite analizar cadenas alimenticias y servicios ambientales esenciales.
El caso argentino: CONICET en el Mar Argentino
Argentina también ha protagonizado hallazgos relevantes gracias al CONICET:
- Expediciones de vanguardia: campañas en el Cañón submarino de Mar del Plata junto al Schmidt Ocean Institute.
- Hallazgos inéditos: más de 40 especies nuevas registradas a profundidades de hasta 3.900 metros, incluyendo corales de aguas frías, erizos y medusas.
- Divulgación pública: transmisiones en vivo que permitieron al público observar ecosistemas abisales y nombrar coloquialmente a las especies.
- Conciencia ambiental: constatación del impacto humano mediante la presencia de microplásticos y basura en el lecho marino profundo.
El descubrimiento de más de mil nuevas especies en las profundidades oceánicas confirma que el mar sigue siendo un territorio lleno de misterios.
Estos hallazgos no solo enriquecen el conocimiento científico, sino que también abren puertas a innovaciones médicas, refuerzan la conservación ambiental y evidencian la necesidad de proteger los ecosistemas frente a amenazas humanas.
La exploración marina, tanto global como regional, demuestra que aún queda mucho por aprender sobre la vida en nuestro planeta y que cada expedición puede cambiar nuestra comprensión del mundo natural.



