La Fundación Ambiente Argentino, organización dedicada a la lucha contra el cambio climático y la educación ambiental, promueve la remoción manual de especies exóticas invasoras en la provincia de Córdoba. Entre ellas se encuentra la mora (Morus spp.), considerada un “invasor silencioso” por su capacidad de competir con la vegetación nativa y alterar el equilibrio de los ecosistemas.
Los biólogos Luis Auyeros, Constanza Román, Milena Bertello, Tamara Maggioni y Lourdes Auyeros explicaron que estas especies compiten por espacio, luz, agua y nutrientes, modifican el microclima y afectan directamente a la fauna local que depende de las plantas nativas para alimentarse y reproducirse.
El caso de la mora
La mora, introducida como planta ornamental o por sus frutos, proyecta una sombra densa que impide el desarrollo de otras especies. Además, posee una alta capacidad de regeneración desde raíces y tocones, lo que dificulta su erradicación una vez establecida.
Su éxito invasor se debe a:
- Alta capacidad reproductiva, tanto por semillas como por brotes de raíz.
- Gran adaptabilidad ecológica, tolerando diversos suelos y climas.
- Escasos enemigos naturales fuera de su área nativa, lo que le permite crecer sin control.

Propuesta de manejo
Los investigadores plantean una estrategia basada en:
- Remoción manual de ejemplares jóvenes antes de su crecimiento.
- Instalación de cuadratas de 4 x 4 metros para excluir la presión del ganado y observar la regeneración natural del bosque nativo.
- Uso de la biomasa extraída en un proyecto piloto de leña social, destinado a comunidades sin acceso a gas natural, promoviendo una alternativa energética sustentable.
Métodos de control y sus limitaciones
- Control mecánico: corte repetido y extracción manual, útil en focos pequeños pero de gran esfuerzo.
- Control químico: uso de herbicidas, efectivo pero riesgoso para fauna y polinizadores; recomendado solo en casos puntuales.
- Control biológico: investigación de agentes naturales como insectos u hongos que afecten exclusivamente a la mora, con potencial para un manejo sostenible.
La Fundación subraya que aún se conoce poco sobre la capacidad de regeneración del bosque nativo tras la eliminación de la mora, por lo que el monitoreo será clave para evaluar resultados.
La erradicación manual de especies invasoras como la mora busca restaurar la salud de los ecosistemas cordobeses, proteger la biodiversidad y generar beneficios sociales mediante el aprovechamiento de la biomasa. El desafío es encontrar estrategias que permitan controlar poblaciones ya establecidas sin dañar el ambiente y, al mismo tiempo, aportar soluciones energéticas locales.



