En el contexto actual de cambio climático y creciente demanda de fuentes energéticas sostenibles, la energía eólica se ha consolidado como un pilar de la transición energética. Un nuevo desarrollo tecnológico podría marcar un antes y un después en la historia de la energía eólica: los aerogeneradores compactos urbanos, capaces de competir con las grandes turbinas tradicionales.
Bajo impacto ambiental, sin emisiones contaminantes durante su operación.
Abundancia y sostenibilidad, disponible en diversos escenarios, desde tierras agrícolas hasta parques marinos.
Versatilidad histórica, utilizada desde hace miles de años en molinos para moler granos y bombear agua.
Hoy, las turbinas modernas se han convertido en una solución eficiente para mitigar el calentamiento global. Pero la innovación no se detiene: nuevas tecnologías buscan ampliar su alcance hacia entornos urbanos e industriales.
Ventum Dynamics y el aerogenerador VX175
La compañía noruega Ventum Dynamics presentó el VX175, un aerogenerador compacto urbano de eje vertical que podría transformar la producción de energía renovable en ciudades y espacios industriales.
Sus características principales:
Compacto y ligero, con apenas dos metros de altura.
Instalación exprés, en un solo día.
Producción de hasta 1500 W, incluso con vientos de 6 m/s.
Versatilidad de uso, apto para viviendas, techos de fábricas y edificios comerciales.
El VX175 genera electricidad limpia justo donde se necesita, reduciendo la dependencia de grandes infraestructuras y ofreciendo una solución descentralizada.
El aerogenerador VX175 de Ventum Dynamics promete energía limpia, compacta y eficiente en cualquier entorno.
Diseño aerodinámico y captación omnidireccional
Uno de los aspectos más innovadores del VX175 es su sistema de captación omnidireccional, que aprovecha el viento desde cualquier dirección sin necesidad de orientación mecánica.
El uso de un difusor y un aro de canalización fija acelera y dirige el flujo de aire hacia el rotor con mínimas pérdidas energéticas, optimizando el rendimiento incluso en condiciones de viento inestable.
Bajo impacto ambiental y monitoreo inteligente
El VX175 también destaca por su bajo impacto en el entorno:
Ruido mínimo, de apenas 40 dB a 6 m/s, equivalente al sonido de una conversación suave.
Software Ventum IoT, que analiza el flujo de aire en techos para optimizar la ubicación de cada turbina.
Monitoreo en tiempo real, que permite reducir costes de mantenimiento y mejorar la eficiencia operativa.
Una alternativa que desafía a las grandes turbinas
Gracias a su tamaño compacto, instalación rápida y capacidad de generar energía limpia en espacios reducidos, los nuevas aerogeneradores compactos podrían opacar el dominio de las grandes turbinas eólicas.
Su potencial radica en ofrecer energía gratuita, eficiente y descentralizada, adaptándose a las necesidades de usuarios urbanos e industriales y ampliando el alcance de la energía eólica hacia escenarios donde antes era inviable.
El surgimiento de tecnologías como el VX175 de Ventum Dynamics marca un punto de inflexión en la transición energética. Estas nuevas cosechadoras de viento no solo complementan a las grandes turbinas, sino que también democratizan el acceso a la energía renovable, acercándola a hogares, empresas y comunidades urbanas.
Cada 24 de noviembre se celebra el Día del Vino Argentino, con la mirada puesta en las majestuosas bodegas de Mendoza y San Juan, epicentros actuales de la vitivinicultura nacional. Sin embargo, el inicio de esta historia se encuentra mucho más al norte, en Santiago del Estero, la primera ciudad fundada por los españoles en el territorio argentino.
El viaje que trajo la vid a la Argentina
La prueba documental más antigua sobre la llegada de la vid al país no se encuentra en Cuyo. Según el historiador Felipe Pigna, todo comenzó en 1556, cuando la pequeña aldea que sería la futura “Madre de Ciudades” necesitaba desesperadamente un sacerdote.
Cinco conquistadores emprendieron un viaje hacia Chile atravesando territorios de lules y calchaquíes, y enfrentando la dureza de la Cordillera de los Andes. A inicios de 1557, regresaron con un doble cargamento: el religioso Fray Juan Cedrón y, crucialmente, plantas de viña.
Hasta ese momento, los cultivos se limitaban al maíz. La llegada de la vid rompió ese monopolio y sembró la primera raíz documentada de la tradición vitivinícola argentina, mucho antes de que Mendoza se convirtiera en el epicentro que hoy conocemos.
La primera bodega santiagueña
Esa historia se sintetiza en la contraetiqueta de La Misión, el Malbec Reserva de Finca María del Pilar, la primera bodega de Santiago del Estero. El sueño de Eduardo Luna comenzó hace 15 años en Beltrán, departamento Robles, casi de manera autodidacta.
Con el aporte del enólogo Juan Manuel Mallea, la bodega logró producir vino en un clima de altas temperaturas, un desafío que los empleados describen como “un milagro”.
Hoy elaboran cerca de 20.000 botellas por año, con etiquetas distintivas como La Canonización, un Petit Verdot Reserva que lleva la imagen de Mama Antula, la primera santa argentina nacida en Santiago del Estero.
Santiago del Estero, el legado cultural y la producción actual de vinos artesanales.
Marselan: la cepa estrella
La gran protagonista de la finca es la cepa francesa Marselan, presente en la etiqueta Enraizado. Su adaptación excepcional a la alta insolación permitió que se convirtiera en la variedad más cultivada en la finca, donde se realizan degustaciones cada 15 días.
Adaptación al clima extremo
Mallea reconoce que producir vino en Santiago del Estero no es un milagro, pero sí requiere más tiempo y trabajo. A diferencia de Cuyo, donde existe información previa sobre suelo y clima, en Santiago fue necesario adaptarse a lo que la vid iba mostrando.
Para enfrentar el intenso calor se aplicaron técnicas innovadoras:
Cobertura verde para reducir la temperatura del suelo.
Aumento de la altura del viñedo para evitar el contacto directo con el suelo caliente.
Orientación estratégica de las hileras para limitar la incidencia solar.
Características de los vinos santiagueños
Los vinos de Santiago del Estero se distinguen por:
Producción artesanal: pequeños lotes enfocados en calidad más que en cantidad.
Cuidado intensivo: manejo racional y libre de agroquímicos.
Variedad de cepas: Petit Verdot como distintiva, junto a Malbec y Marselan.
Carácter singular: resultado de la insolación extrema del Noroeste Argentino.
Producción local: vinos que se comercializan principalmente en la región.
La vitivinicultura de Santiago del Estero demuestra que el vino argentino no nació en Mendoza ni en San Juan, sino en la histórica Madre de Ciudades. Con raíces que se remontan a 1557 y una producción actual artesanal y resiliente, los vinos santiagueños representan un legado cultural y un desafío técnico que está comenzando a ganar reconocimiento en el país.
La repentina erupción del volcán Hayli Gubbi, en Etiopía, obligó este martes a cancelar más de una decena de vuelos en India. Las aerolíneas afectadas incluyen Air India, que suspendió rutas internacionales y domésticas debido al avance de la nube de ceniza.
Las aeronaves que sobrevolaron zonas próximas al penacho volcánico están siendo sometidas a controles preventivos. Air India informó que sus equipos en tierra asisten a los pasajeros mientras se reprograman los trayectos.
Akasa, otra línea aérea del país, también suspendió vuelos hacia destinos de Oriente Próximo. La recomendación oficial es revisar rutas y combustible hasta que las condiciones atmosféricas se estabilicen.
IndiGo, la aerolínea más grande de India, monitorea la evolución de la nube en tiempo real. La Dirección General de Aviación Civil emitió instrucciones para adaptar los planes de vuelo. El objetivo es evitar zonas donde la ceniza puede afectar motores, sensores y visibilidad.
Después de más de 10.000 años inactivos, la erupción de un volcán en Etiopia obliga a cancelar vuelos. Foto: X.
Una erupción inesperada que recorrió miles de kilómetros
El Hayli Gubbi erupcionó el domingo por primera vez en más de 10.000 años. La columna de ceniza alcanzó unos 14 kilómetros de altura antes de comenzar a desplazarse hacia el este y el noroeste. Su trayectoria cruzó la península Arábiga y llegó a Pakistán, el norte de India y sectores occidentales de China.
Aunque la actividad eruptiva cesó, la ceniza continúa viajando impulsada por las corrientes de altura. En países como Yemen y Omán se registraron caídas de material fino y aumento de partículas en suspensión. Las autoridades sanitarias emitieron alertas por riesgos respiratorios y afectación de aguas superficiales.
El seguimiento satelital permite observar el movimiento del penacho con precisión. Este tipo de monitoreo es clave en regiones con baja densidad poblacional, como el este de Etiopía. La ceniza volcánica puede mantenerse en la atmósfera durante días, dependiendo de la humedad y la velocidad del viento.
Una zona de intensa actividad geológica que vuelve a llamar la atención
El Hayli Gubbi se ubica en el Afar Rift, una región donde la corteza terrestre se está separando. Este proceso genera actividad volcánica y geotérmica constante, con varios conos activos y lagos de lava. El volcán Erta Ale, cercano al Hayli Gubbi, es uno de los más famosos por su actividad permanente.
Hasta ahora, el Hayli Gubbi era considerado un volcán dormido. No existían registros de erupciones desde el Holoceno, hace más de 11.700 años. Su reactivación tomó por sorpresa a la comunidad científica, aunque no produjo daños en superficie.
La ausencia de población cercana redujo el riesgo de emergencias locales. Sin embargo, la dimensión del penacho puso en evidencia la vulnerabilidad del transporte aéreo global. Eventos eruptivos de este tipo recuerdan que los sistemas naturales pueden modificar rutas aéreas y dinámicas regionales en cuestión de horas.
Después de más de 10.000 años inactivos, la erupción de un volcán en Etiopia obliga a cancelar vuelos. Foto: AP News.
Causas que pueden reactivar un volcán: cuando la tierra vuelve a despertarse
La reactivación de un volcán dormido puede responder a varios procesos naturales. Uno de los principales es el ascenso de nuevo magma desde el manto hacia cámaras profundas. Este movimiento genera presiones internas capaces de fracturar rocas y abrir conductos hacia la superficie.
Otra causa frecuente es la inyección de gases volcánicos, que aumenta el calor y modifica la composición del magma. Estos gases pueden generar burbujeo interno y elevar la presión hasta provocar una erupción. Los cambios en la química del magma también influyen en su fluidez y explosividad.
Los movimientos tectónicos son otro factor clave. En regiones como el Afar Rift, donde las placas se separan, se crean fisuras que facilitan el ascenso del magma. La actividad sísmica previa suele ser una señal temprana de estos procesos.
Incluso variaciones externas, como el ingreso de agua subterránea en zonas calientes, pueden desencadenar explosiones. El contacto abrupto entre magma y agua genera vapor instantáneo, elevando la presión. Este mecanismo es común en volcanes con grietas profundas o sistemas hidrotermales activos.
Un recordatorio global sobre la interacción entre clima, atmósfera y actividad volcánica
La erupción del Hayli Gubbi reabre el debate sobre la relación entre el clima y los volcanes. Las nubes de ceniza pueden alterar la radiación solar y generar descensos temporales de temperatura. Además, aportan partículas que influyen en la calidad del aire a miles de kilómetros del foco eruptivo.
Para la aviación, estos eventos representan riesgos crecientes. Los motores pueden fallar al ingerir ceniza y los sensores se dañan con partículas abrasivas. Por eso, las rutas se modifican incluso cuando la erupción ya terminó.
La situación actual refuerza la importancia del monitoreo satelital y la cooperación internacional. Los volcanes lejanos no siempre impactan a las comunidades que los rodean, pero sí al sistema global. Y cada erupción es un recordatorio del dinamismo profundo que sostiene al planeta.
A días de conmemorarse el Día Mundial del Yaguareté, su conservación enfrenta un duro golpe tras la desaparición de Acaí.
Semanas atrás, la hembra liberada en octubre dejó de enviar señales de su collar GPS. Tras un rastreo intenso por tierra y aire, se halló el dispositivo sumergido en el río Bermejo.
Al parecer, el collar habría sido arrancado y arrojado al agua para ocultar un nuevo caso de caza ilegal de esta especie clave.
Pese a esta triste noticia, hay esperanzas en el ámbito de la conservación de los yaguaretés: hoy, los proyectos de reintroducción en Corrientes y Chaco se refuerzan.
Los detalles de estos programas a poco del Día Mundial del Yaguareté este 29 de noviembre.
La presunta cacería de Acaí expone el costo real de perder biodiversidad en un país en crisis ambiental y económica. Foto: Primera Edición.
El caso Acaí: muerte confirmada por collar GPS
Acaí fue liberada el 5 de octubre de 2024 como parte del proyecto de conservación en Chaco.
Su collar GPS dejó de enviar señales el 25 de octubre, lo que disparó las alarmas inmediatamente.
«El collar de monitoreo fue clave para determinar de manera casi inmediata que Acaí había sido asesinada», informó Rewilding Argentina.
La hipótesis de los equipos en terreno, reforzada por testimonios de vecinos, indica que la hembra fue asesinada y su collar arrojado al río.
Rewilding Argentina se constituirá como querellante para que los responsables reciban el castigo que establece la ley, que incluye multas elevadas y prisión.
Conservación del yaguareté en Iberá: el modelo que inspira
Corrientes lidera el programa de conservación del yaguareté más exitoso del país.
Desde 2012, la provincia trabaja junto a Parques Nacionales y Rewilding Argentina en el Centro de Reintroducción ubicado en Esteros del Iberá.
La región llevaba siete décadas sin registros de yaguaretés en libertad.
Conservación del yaguareté en Iberá: el modelo que inspira.
En 2021, se liberó a los primeros individuos criados en el parque tras un proceso de coordinación internacional con instituciones de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Hoy, más de 40 yaguaretés viven libres en Iberá, cifra que representa alrededor del 15% de la población nacional.
Este número es significativo considerando que en todo el territorio argentino sobreviven apenas entre 200 y 250 ejemplares.
«Con 40 yaguaretés viviendo libres en Iberá, algunos de los impactos esperados comienzan a evidenciarse», afirma la fundación.
El monitoreo conjunto con CONICET y el Proyecto Yaguareté analiza efectos en presas, vegetación y comportamiento de otras especies.
La apuesta por recuperar el Gran Chaco
El Impenetrable enfrenta una situación más crítica que Corrientes.
Menos de diez yaguaretés machos sobrevivieron allí en los últimos años, sin presencia de hembras confirmada desde 1990.
En 2018, un guardaparque descubrió huellas del macho Qaramta, el único individuo sobreviviente en toda la región.
Equipado con collar GPS, permitió una cruzada sin antecedentes: su apareamiento con hembras criadas en cautiverio trasladadas desde Iberá.
El año 2024 marcó una nueva etapa en la conservación chaqueña del yaguareté.
Se liberaron cinco hembras en El Impenetrable para propiciar la recuperación del felino, aunque Acaí cayó víctima de cazadores furtivos.
A pesar de este episodio, el hallazgo del primer cachorro nacido en libertad –hijo de la yaguareté Nalá– sacudió la escena conservacionista y confirmó que la reintroducción avanza.
Cómo siguen los esfuerzos de conservación del yaguareté en Argentina tras el caso Acaí. Fuente: Rewilding.
Los desafíos de la conservacióndel yaguareté
La Fundación Rewilding Argentina identifica tres factores críticos que explican la disminución del yaguareté:
caza furtiva;
transformación de hábitats, y;
fragmentación de poblaciones
Por ello, el felino perdió más del 95% de su área de distribución original.
«Las organizaciones de gobierno y nuestra fundación se comprometieron a reforzar el proyecto de reintroducción, a la par de apoyar la búsqueda de los cazadores», declaró Rewilding tras el caso Acaí.
El programa argentino es el primer intento mundial de restablecer al yaguareté en regiones de las que se había extinguido.
Los avances locales lo transforman en caso testigo para iniciativas en la Mata Atlántica de Brasil y el sur de Estados Unidos.
La apuesta busca restaurar el equilibrio ecológico en el Gran Chaco, bioma que abarca un millón de kilómetros cuadrados y constituye el segundo bosque más extenso de Sudamérica después del Amazonas.
Un estudio científico liderado por especialistas del CONICET y del Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACNBR) reconfigura lo que se sabía sobre la evolución de los escarabajos peloteros (subfamilia Scarabaeinae).
La investigación, publicada en la revista Palaeontology, demuestra que algunas especies comenzaron a alimentarse de carroña decenas de millones de años antes de lo que se pensaba, lo que explica su éxito evolutivo y su rol crucial en los ecosistemas actuales.
De la coprofagia a la necrofagia: un cambio temprano
Hasta ahora, la hipótesis más aceptada sostenía que la transición hacia la necrofagia se produjo tras la extinción de la megafauna del Pleistoceno Tardío (hace unos 129 mil años), cuando disminuyó la disponibilidad de estiércol de grandes herbívoros.
El nuevo estudio refuta esa idea. Según la investigadora Liliana F. Cantil, primera autora del trabajo, las evidencias fósiles halladas en Argentina, Chile, Uruguay y Ecuador muestran que algunas especies ya consumían cadáveres hace más de 37 millones de años (Eoceno medio-tardío).
“Esta nueva hipótesis cambia mucho lo que se sabía sobre la historia evolutiva de los escarabajos, posicionando el origen de la necrofagia en un ambiente donde los grandes herbívoros eran abundantes”, explicó Cantil.
Pastizales y competencia por recursos
La aparición de los pastizales en la Patagonia hace unos 45 millones de años favoreció la expansión de grandes herbívoros y, con ellos, de escarabajos coprófagos. La abundancia de especies que utilizaban estiércol generó una competencia intensa por los recursos, lo que derivó en un desplazamiento de nicho ecológico.
En ese contexto, algunas especies comenzaron a utilizar carroña en lugar de bosta, marcando el inicio de la necrofagia como estrategia adaptativa.
Liliana F. Cantil sosteniendo una bola de cría fósil de Scarabaeinae necrófagos del Pleistoceno Tardío de la Formación Tafí del Valle (Tucumán). Créditos: M. Victoria Sánchez y Liliana F. Cantil.
Evidencia fósil: las bolas de cría
El equipo analizó más de 5.000 Coprinisphaera, es decir, bolas de cría fósiles de escarabajos Scarabaeinae halladas en paleosuelos de distintas formaciones de Argentina (Tucumán, La Pampa, Buenos Aires, Chubut, Santa Cruz), además de Uruguay, Chile y Ecuador.
Las bolas de cría son estructuras esféricas de alimento (bosta o carroña) que contienen un huevo protegido por una pared de suelo. Al eclosionar, la larva consume el alimento depositado por los adultos.
El estudio permitió diferenciar las bolas construidas por productores coprófagos de aquellas elaboradas por productores necrófagos, gracias a la comparación con el comportamiento de escarabajos actuales.
Nuevas atribuciones y linajes evolutivos
Las bolas fósiles Coprinisphaera tonnii y Coprinisphaera akatanka fueron atribuidas a escarabajos necrófagos.
Los productores de C. tonnii estarían emparentados con el género actual Coprophanaeus.
Los productores de C. akatanka con especies necrófagas del género Canthon.
En la Formación Sarmiento (Chubut) se hallaron ejemplares de C. tonnii que representan la evidencia más antigua de necrofagia, con 37,7 millones de años.
Implicancias evolutivas y ecológicas
La investigación constituye una contribución clave al estudio de la evolución de los Scarabaeinae, al reformular el origen de la necrofagia como una innovación adaptativa temprana.
“Los escarabajos Scarabaeinae incluyen más de seis mil especies y hoy ocupan roles fundamentales en los ecosistemas, actuando como ingenieros ambientales al reciclar nutrientes y airear el suelo. Su flexibilidad evolutiva explica por qué siguen siendo exitosos”, destacó Cantil.
Un trabajo colaborativo
Del estudio también participaron M. Victoria Sánchez, Jorge F. Genise, Eduardo S. Bellosi, José H. Laza, Mirta G. González y Laura C. Sarzetti, todos integrantes de la División Icnología del MACNBR-CONICET.
El hallazgo reescribe la historia evolutiva de los escarabajos peloteros, demostrando que la necrofagia surgió mucho antes de lo que se creía. Este cambio de paradigma no solo aporta nuevas perspectivas sobre la evolución de los insectos, sino que también refuerza la importancia de los fósiles como herramientas para comprender la dinámica de los ecosistemas a lo largo de millones de años.
La ballena franca austral es una de las especies más emblemáticas de la Patagonia argentina. Reconocida como Monumento Natural Nacional, su protección es prioritaria para asegurar la supervivencia de una especie que cada año recorre miles de kilómetros en busca de alimento y refugio.
Entre los meses de junio y noviembre, las ballenas llegan a las costas de Península Valdés (Chubut) para reproducirse y cuidar a sus crías. En 2025, se registraron 2.100 individuos, un 40 % más que el año anterior, lo que marca un hito en el monitoreo de la especie.
El proyecto Siguiendo Ballenas
Desde 2014, las migraciones de la ballena franca austral son estudiadas mediante transmisores satelitales de última generación gracias al proyecto colaborativo Siguiendo Ballenas.
En septiembre de 2025, los científicos colocaron dispositivos a 30 ballenas en el Golfo Nuevo, iniciando la décima temporada de trabajo. Para facilitar su identificación, cada ejemplar portador recibe el nombre de un elemento de la tabla periódica, como Neon, Einsteinium o Aluminium.
El grupo monitoreado incluye madres con cría e individuos solitarios, todos fotografiados y cotejados con el catálogo de fotoidentificación que ya reúne más de 5.000 ballenas conocidas desde 1971.
Tecnología satelital y datos inéditos
El seguimiento satelital permite analizar:
Comportamiento en áreas de reproducción y cría.
Velocidad y distancias de desplazamientos diarios.
Áreas clave de alimentación en el Atlántico Sudoccidental y mares subantárticos.
En 2023-2024 se registró un hecho histórico: la ballena Atenea fue la primera en unir los océanos Atlántico y Pacífico, viajando desde Península Valdés hasta la cuenca del Pacífico Sudoriental frente al extremo austral de Chile.
Desde este año, la información regional se integra a la iniciativa global Corredores Azules, que reúne datos de diferentes organizaciones para trazar un mapa mundial de rutas migratorias de ballenas.
El programa Siguiendo Ballenas cumple diez años y aporta datos inéditos para la conservación.
Una década de investigación colaborativa
En más de diez años, el proyecto logró conocer los recorridos de 145 ballenas, aportando información clave para su conservación.
Siguiendo Ballenas es resultado del trabajo conjunto de instituciones de Argentina, Brasil, Dinamarca y Estados Unidos, entre ellas:
Cesimar-Cenpat-Conicet.
Cimas-Conicet.
Facultad de Ciencias Marinas (FaCiMar) de la Universidad Nacional del Comahue.
Fundación Patagonia Natural.
Instituto Aqualie.
Instituto de Conservación de Ballenas (ICB).
NOAA y universidades de Estados Unidos como Washington y California Davis.
El trabajo de campo requiere capitanes experimentados para acercarse con cuidado a los animales. En las últimas temporadas, esta tarea estuvo a cargo de Federico Arribere de Hydrosport.
Innovación y bienestar animal
Desde 2023, el proyecto cuenta con el apoyo de Wildlife Computers, fabricante de transmisores satelitales. La financiación proviene principalmente del Office of Naval Research y el NOAA, junto a organizaciones colaboradoras de Argentina y Brasil.
Los dispositivos son cada vez más miniaturizados y seguros, priorizando el bienestar animal. Se desprenden solos tras un tiempo variable, sin causar daño. Su mayor duración permite obtener datos más completos sobre los recorridos y patrones migratorios.
El proyecto cuenta con el aval de la Comisión Ballenera Internacional, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, las provincias de Chubut y Río Negro, y la Prefectura Naval Argentina. Además, recibe aportes de información y fotografías de la comunidad de Puerto Pirámides y de prestadores náuticos de San Antonio Oeste.
La ballena franca austral, símbolo de la Patagonia y del Atlántico Sur, se convierte en protagonista de un proyecto científico que combina tecnología de vanguardia, cooperación internacional y compromiso comunitario.
El programa Siguiendo Ballenas no solo aporta datos inéditos para la conservación de la especie, sino que también integra a Argentina en una red global de investigación que busca garantizar que las futuras generaciones puedan seguir admirando a estos gigantes del mar.
América del Sur cuenta con más de 300 parques nacionales, pero muchos permanecen fuera del radar turístico y científico. Uno de ellos, ubicado en el noreste de la provincia de Córdoba (Argentina), guarda un secreto extraordinario: el Mar de Ansenuza, también conocido como laguna de Mar Chiquita, la mayor laguna salada de Sudamérica y la quinta más extensa del mundo.
Un mar interior en el corazón de Argentina
Con más de 6.000 km² de superficie, el Mar de Ansenuza se extiende como un verdadero mar interior, donde el horizonte se confunde con el cielo. Su alta concentración de sales minerales genera un ambiente único y frágil, en el que solo ciertas especies logran adaptarse.
El paisaje, de tonos rosados, grises y turquesas, atrae cada año a fotógrafos, turistas, científicos y amantes de la naturaleza. Sin embargo, más allá de su belleza, este humedal es considerado uno de los más importantes del continente por su papel en la conservación de la biodiversidad.
Santuario de aves migratorias
El Parque Nacional Ansenuza es hogar de más de 350 especies de aves, entre ellas tres variedades de flamencos:
Flamenco austral.
Parina grande.
Parina chica.
Además, funciona como un corredor biológico para aves migratorias que llegan desde Canadá, Estados Unidos y otras regiones del continente, consolidando su relevancia internacional.
Otras aves presentes incluyen garzas, cigüeñas, espátulas rosadas, chiflones, biguaes y patos, que encuentran en este humedal un refugio seguro.
Flora y fauna adaptadas a la salinidad
La flora del parque está compuesta por especies adaptadas a la salinidad del suelo:
Árboles: algarrobos, quebrachos, molle y horco quebracho.
Arbustos y plantas: poleo, piquillín, peperina, tomillo, espartillares, juncales y totorales.
Vegetación halófita: especies resistentes a la salinidad, típicas de humedales salinos.
La fauna es igualmente diversa:
Mamíferos: coipo, carpincho, comadreja colorada, corzuela parda, pecarí de collar, zorro gris pampeano, hurón y gato montés.
Especies amenazadas: lobito de río y aguará guazú.
Reptiles y anfibios: iguanas, lagartos, tortugas terrestres, sapos y ranitas.
Un ecosistema único que alberga más de 350 especies de aves y se consolida como tesoro continental.
Un área protegida de escala continental
La creación del Parque Nacional Ansenuza fue un paso fundamental para proteger este ecosistema, amenazado durante décadas por la expansión agrícola, la contaminación y las alteraciones en los ríos que lo alimentan.
El área protegida ocupa unas 600.000 hectáreas, comparable en extensión con los grandes parques nacionales argentinos como Nahuel Huapi, Iguazú o Los Glaciares. Además, es el punto final de la mayor cuenca endorreica de Argentina, es decir, una cuenca sin salida fluvial al océano.
El nombre “Ansenuza” proviene de la diosa de las aguas de los pueblos originarios que habitaban la región, reforzando el vínculo cultural y espiritual con este paisaje.
Turismo de naturaleza y actividades recreativas
El parque ofrece múltiples actividades para visitantes:
Avistaje de aves.
Fotografía de naturaleza.
Kayak en zonas permitidas.
Caminatas y recorridos por miradores panorámicos.
Estas experiencias permiten disfrutar de la inmensidad del humedal y, al mismo tiempo, fomentar la educación ambiental y el respeto por la biodiversidad.
El Parque Nacional Ansenuza no solo protege la laguna salobre más grande de Sudamérica, sino que también se erige como un símbolo de conservación y resiliencia. Su riqueza ecológica, cultural y paisajística lo convierte en un tesoro continental, clave para la biodiversidad y para el futuro de las generaciones que buscan un planeta más equilibrado.
El 10 de octubre de 2025 marcó un antes y un después para Santiago Arias. Con apenas 21 años, recibió el primer premio del concurso internacional de fotografía organizado por la revista australianaCrikey, dirigida por la familia Irwin.
El galardón fue mucho más que una distinción: conectó su pasión por la conservación con el legado de uno de sus mayores referentes. Para él, el premio representa un impulso para seguir mostrando la belleza natural de Argentina y fortalecer su compromiso ambiental.
La imagen ganadora, titulada A Great Comeback, fue tomada en el Impenetrable chaqueño. En ella aparece Porá, un jaguar reintroducido como parte de un proyecto de restauración ecológica. La fotografía no solo celebra el regreso de una especie emblemática, sino que visibiliza un programa de reforestación que busca recuperar ecosistemas degradados.
Su publicación en la portada de la revista llevó esta historia de conservación a miles de lectores del mundo. Este logro, sin embargo, también expone la importancia de acompañar las vocaciones desde la infancia y fomentar el contacto real con la naturaleza.
Un joven argentino conquistó al mundo fotografiando a la naturaleza. Foto: Instagram/ @santiago_arias_photography.
Infancia entre montes salteños y el descubrimiento de una mirada propia
Santiago creció en Salta, rodeado por paisajes amplios y silencios que moldearon su sensibilidad. Desde pequeño pasaba horas explorando el campo familiar, observando animales y siguiendo rastros entre árboles y pastizales. Sin darse cuenta, ese hábito abrió el camino hacia la mirada que años más tarde definiría su fotografía.
Los primeros acercamientos a las imágenes llegaron desde las enciclopedias de fauna que lo fascinaban. A los 12 años empezó a experimentar: primero con una tablet, luego con una cámara que le prestó su tío. Lo que comenzó como un juego terminó convirtiéndose en una forma de comprender el mundo.
Con el tiempo descubrió que la fotografía no era solo un registro, sino una herramienta para ordenar su forma de ver. Congelar momentos lo intrigaba y lo impulsaba a seguir buscando escenas que revelaran algo más. Ese ejercicio constante fue dando forma a una identidad visual cada vez más clara.
Un salto de fe y un país que reveló nuevas formas de mirar
Al terminar la secundaria, creyó que necesitaba una carrera “convencional”. Intentó estudiar marketing, pero comprendió que ese camino lo alejaba de su esencia. Finalmente, decidió dedicarse por completo a la fotografía, aunque el futuro fuera incierto.
Ese salto lo llevó a recorrer distintos rincones del país con su cámara como guía. Durante meses tomó imágenes sin un rumbo definido, hasta que un día decidió enfocarse en los animales. El encuentro paciente con las aves fue decisivo para entender su vocación.
Pronto descubrió que cada región de Argentina le enseñaba una forma distinta de relacionarse con el tiempo. El norte lo atrapó por su contraste entre colores intensos y quietud profunda. La Patagonia lo transformó con su inmensidad y su sensación de límite natural.
Un joven argentino conquistó al mundo fotografiando a la naturaleza. Foto: Instagram/ @santiago_arias_photography.
El encuentro con el yaguareté y una vocación que se vuelve causa
Uno de los momentos más impactantes de su camino fue encontrarse con un yaguareté. La presencia del felino, su silencio y su poder, le revelaron la fragilidad del ecosistema que lo rodea. Ese instante marcó un quiebre interior que lo llevó a asumir un compromiso más profundo.
A partir de allí comenzó a colaborar con equipos que monitorean especies vulnerables. Sus fotos sirven como soporte para estudios de comportamiento, distribución o impacto humano. El arte se combinó con la ciencia para visibilizar problemáticas que pasan inadvertidas.
También se sumó a campañas de concientización ambiental en humedales, bosques y montes. Su aporte fotográfico busca despertar empatía y acercar la naturaleza a quienes no tienen contacto directo con ella. Santiago afirma que la belleza es un motor poderoso para proteger lo que todavía nos acompaña.
Iberá y los aprendizajes de un modelo que une conservación y comunidad
Entre los lugares que más lo marcaron están los Esteros del Iberá. Allí comprendió que la conservación no solo beneficia a los ecosistemas, sino que también transforma vidas. La reintroducción de fauna impulsó un cambio económico que favoreció a las comunidades locales.
Pobladores que dependían de la caza o la pesca encontraron en el ecoturismo una alternativa sustentable. Ese proceso demostró que la restauración ambiental puede convivir con el desarrollo humano. Para Santiago, Iberá simboliza lo posible cuando la naturaleza se convierte en aliada.
La diversidad del humedal y su recuperación constante lo inspiran a seguir registrando historias que muestran esperanza. Sus fotografías buscan difundir ese modelo para que otras regiones repliquen su espíritu. Ver los resultados en primera persona fortaleció su convicción de que la conservación es un camino colectivo.
Un mensaje para una generación entre la conciencia y la desconexión
El premio internacional lo emocionó profundamente porque la revista pertenece a la familia Irwin. Desde niño admiró a Steve Irwin y su forma apasionada de acercar la fauna al público. Ser reconocido por ese legado lo motiva a seguir mostrando la riqueza natural de Argentina.
Santiago observa que su generación vive entre la conciencia ambiental y la desconexión digital. El exceso de estímulos dificulta la calma necesaria para observar y comprender el entorno. Aun así, cree que cada vez más jóvenes buscan experiencias reales con la naturaleza.
Considera que las redes sociales pueden ser una herramienta poderosa si se usan con responsabilidad. Permiten llevar la naturaleza a personas que nunca tuvieron acceso directo a ella. Para él, la educación ambiental también pasa por imágenes que transmitan emoción y curiosidad.
Un joven argentino conquistó al mundo fotografiando a la naturaleza. Foto: Instagram/ @santiago_arias_photography.
Una filosofía que guía cada disparo: proteger desde la belleza
Para Santiago, la fotografía no es solo técnica, sino también paciencia y respeto. Aprendió que una buena imagen nace del vínculo con el entorno y de la capacidad de transmitir una historia. Su objetivo no es mostrar destrucción, sino inspiración.
Busca que quienes vean sus fotos sientan amor por lo que existe y quieran protegerlo. Cree que nadie defiende aquello que no conoce, por lo que su misión es acercar la vida silvestre a la gente. Su trabajo es un puente entre la emoción y la conservación.
A través de su lente, la naturaleza deja de ser una postal lejana y se vuelve parte esencial de nuestra identidad. Ese mensaje es el corazón de su proyecto: reconectar para defender. Y, mientras lo hace, Santiago continúa construyendo una obra que celebra la vida en todas sus formas.
Arquitectos europeos presentaron una innovadora moto solar que se recarga completamente sola, sin necesidad de enchufes ni estaciones de carga.
Se trata de SOLARIS, la revolucionaria moto que promete cambiar las reglas de la movilidad sostenible.
Esta motocicleta es la primera del mundo capaz de generar su propia energía exclusivamente mediante paneles solares.
La novedad fue desarrollada por el estudio MASK Architects, fundado por Öznur Pınar Cer y Danilo Petta.
Este vehículo opera sin combustible, sin baterías pesadas y sin depender de redes eléctricas o puntos de recarga comerciales.
Desarrollan la primera moto solar 100% autónoma Fuente: Mask Architects.
Una moto solar con alas retráctiles
La característica más distintiva de SOLARIS son sus alas solares circulares retráctiles.
Cuando la moto está estacionada, estas alas se despliegan como una marquesina sobre el vehículo.
Este sistema aumenta la superficie de captación solar hasta un 150%, permitiendo recargar completamente la unidad de almacenamiento de litio sin conexión externa.
«SOLARIS genera su propia energía, en cualquier lugar y en cualquier momento, otorgando a los conductores completa libertad de los sistemas de movilidad tradicionales», explican los creadores en la presentación oficial.
Las alas se integran con un gestor inteligente de energía solar que distribuye, almacena y monitoriza la captación en tiempo real.
Desarrollan la primera moto solar 100% autónoma Fuente: Mask Architects.
Tecnología y diseño inspirado en la naturalezaparaesta moto solar
El diseño de esta moto solar está inspirado en la anatomía del leopardo.
La geometría frontal estirada, el bastidor estructural musculoso y la postura inclinada hacia adelante traducen energía biológica en expresión mecánica, para los arquitectos.
SOLARIS utiliza un bastidor mixto de aluminio y fibra de carbono para reducir peso. El basculante también emplea aluminio ligero, manteniendo la agilidad del vehículo.
El sistema de propulsión integra un motor eléctrico de alto par para aceleración instantánea.
Además, incorpora frenado regenerativo que recupera energía cinética durante la desaceleración.
La moto también tiene una cabina digital y conectividad opcional mediante app móvil permiten a los conductores rastrear el rendimiento y la captación solar en tiempo real.
Desarrollan la primera moto solar 100% autónoma Fuente: Mask Architects.
Movilidad sostenible clave para regiones sin infraestructura
SOLARIS nace del enfoque «Inventa e Integra» de MASK Architects. Esta filosofía impulsa a crear soluciones energéticas que se adapten a entornos donde la infraestructura es insuficiente.
La moto solar busca ser una respuesta práctica para la movilidad en regiones con infraestructuras limitadas.
También resulta ideal para áreas naturales protegidas y comunidades en desarrollo.
«Al eliminar la necesidad de combustible o estaciones de carga, SOLARIS lleva el transporte renovable a regiones remotas, comunidades en desarrollo y países con infraestructura frágil», señalan sus diseñadores.
Las características principales de SOLARIS:
Alas solares retráctiles que aumentan captación 150%
Sistema de gestión inteligente de energía
Motor eléctrico de alto par con frenado regenerativo
Bastidor de aluminio y carbono ultraligero
Cero emisiones de CO₂ y contaminación acústica
Autonomía energética total sin red eléctrica
SOLARIS elimina completamente los costos de combustible y reduce el mantenimiento, logrando un retorno de inversión más rápido que las motocicletas eléctricas convencionales.
Sin embargo, por ahora SOLARIS permanece como concepto. Faltan conocer detalles sobre producción, pruebas de campo y capacidad real de integración en entornos cotidianos.
Sin embargo, esta moto solar abre una puerta tecnológica que muchos fabricantes evitaron durante años: vehículos verdaderamente autosuficientes que generan su propia energía limpia.
La decisión establece a toda la Amazonía de Colombia como «zona de reserva de recursos naturales renovables».
De esta forma, se busca proteger más de 48 millones de hectáreas de la explotación del petróleo y la minería.
Este territorio representa el 42% del área continental de Colombia y el 7% de toda la Amazonía sudamericana.
La protección abarca completamente seis departamentos:
Amazonas
Caquetá
Putumayo
Guaviare
Guainía
Vaupés
Estas regiones enfrentaban amenazas de 43 bloques petroleros activos y casi 300 solicitudes de minería no autorizada, además de carreteras ilegales y acaparamiento de tierras.
Un llamado regional a la acción climática
Vélez Torres definió la medida como «un acto de soberanía ambiental» y propuso crear una «Alianza Amazónica por la Vida» entre los nueve países de la OTCA.
«Los ríos no tienen fronteras, y la vida tampoco. Proteger la Amazonía no es un sacrificio económico, es una decisión ética y científica», afirmó la ministra colombiana.
La funcionaria enfatizó que tratar el bosque como «el corazón de la acción climática y la justicia ambiental» resulta fundamental para el futuro de las naciones amazónicas.
La nueva política busca frenar la deforestación y la violencia asociada a la minería ilegal y las redes criminales que operan en la selva.
El marco legal impide el otorgamiento de nuevas licencias para extracción de petróleo o minerales a gran escala en estas zonas protegidas.
Así, esta medida representa una integración de políticas sobre biodiversidad, clima, agua y lucha contra delitos ambientales en la región amazónica.
El contraste de Colombia con las políticas regionales para la Amazonía
El anuncio ocurre semanas después de que Brasil autorizara a Petrobras a perforar en el Bloque 59, en la desembocadura del río Amazonas.
La ministra brasileña Marina Silva respaldó la postura de Colombia y reiteró la propuesta del presidente Lula Da Silva para establecer una hoja de ruta global hacia el fin de los combustibles fósiles.
Pese a esto, Silva también reconoció «las contradicciones del sector energético nacional» de Brasil.
Por ello, consideró urgente abandonar la dependencia del petróleo de forma programática.
La decisión colombiana refuerza el compromiso con el Acuerdo de París y el Plan Nacional para Contener la Deforestación del país.
Se espera que esta postura aumente la presión política sobre otros países amazónicos y transforme el debate regional sobre clima y desarrollo sostenible.