El 30 de julio despegó al espacio NISAR, un satélite de la NASA y la India que promete revolucionar la forma de observar la Tierra.
Este innovador satélite será clave para monitorear con precisión milimétrica los cambios en la superficie terrestre y enfrentar los desafíos del cambio climático y los desastres naturales.
Una misión para monitorear la Tierra desde el espacio con un satélite de la NASA
El satélite NISAR (NASA-ISRO Synthetic Aperture Radar) fue lanzado a bordo del cohete GSLV desde el Centro Espacial Satish Dhawan. Comprende una misión conjunta entre la agencia estadounidense y la india ISRO.
A solo 20 minutos del despegue, los controladores confirmaron el funcionamiento correcto del sistema. Actualmente, orbita a 747 kilómetros de altura, con la misión de rastrear en detalle el movimiento de la corteza terrestre, el hielo y la superficie del planeta.
Su capacidad permitirá detectar cambios antes y después de terremotos, erupciones volcánicas, deslizamientos y otros eventos geológicos. La información generada por NISAR será de alto valor para la gestión agrícola, la prevención de catástrofes y el monitoreo de infraestructuras críticas.
“Este lanzamiento marca el comienzo de una nueva forma de observar la superficie de nuestro planeta”, afirmó Karen St. Germain, directora de Ciencias de la Tierra en la NASA.
Cobertura global cada 12 días: la información que brindará
NISAR está equipado con dos radares avanzados, uno de banda L y otro de banda S, que le permitirán generar una imagen casi completa del planeta dos veces cada 12 días. A diferencia de otros satélites, podrá cubrir también regiones del hemisferio sur polar, usualmente fuera de alcance.
El radar de banda L es ideal para medir humedad del suelo, biomasa forestal y el movimiento de hielo y masas terrestres.
El radar de banda S, por su parte, está diseñado para el monitoreo de cultivos, pastizales y estructuras construidas por el ser humano.
NISAR – Satélite de la NASA operará en la oscuridad y en condiciones climáticas extremas
Una de las ventajas más destacadas de NISAR, según informaron, es que, a diferencia de los satélites ópticos, puede operar de día y de noche y atravesar nubosidad, tormentas o condiciones climáticas adversas sin perder resolución. Esta capacidad resulta clave para el seguimiento de fenómenos ambientales extremos y cambios repentinos en ecosistemas vulnerables.
Con el lanzamiento de NISAR, India y Estados Unidos consolidan una colaboración estratégica que pone la tecnología espacial al servicio del planeta y sus habitantes.
Este satélite no solo amplía la capacidad de observación ambiental en tiempo real, sino que se convierte en una herramienta esencial para anticipar riesgos y tomar decisiones informadas en un mundo afectado por el cambio climático.
Tras un proceso de rehabilitación, liberaron a cuatro monos carayá en Corrientes. Se trata de Bizcochito, Lisa, Nena y Facena, ejemplares de la especie Alouatta caraya.
El proceso lo llevó a cabo el Centro Aguará, tras completar una recuperación que expone los riesgos del contacto humano con la fauna silvestre.
Liberaron a cuatro monos carayá tras la rehabilitación: el impacto de la intervención humana
Las historias de Nena y Facena ejemplifican cómo la interacción con personas y la alimentación fuera del entorno natural pueden alterar el comportamiento de los animales silvestres.
Los monos carayá liberados en Corrientes. (Foto: diario Época).
Ambas monas, aunque en contextos diferentes, desarrollaron una dependencia hacia los humanos que debilitó sus capacidades de adaptación y las colocó en situaciones de riesgo.
Nena sufrió una grave herida tras ser agredida mientras buscaba comida en una vivienda. A Facena, por su parte, la separaron de su grupo familiar luego de generar un vínculo no natural con docentes y estudiantes, lo que afectó su comportamiento social.
Rehabilitación integral en el Centro Aguará
El proceso de recuperación fue llevado adelante por equipos técnicos y voluntarios del Centro Aguará, quienes trabajaron en la rehabilitación clínica y comportamental de los animales.
Las tareas incluyeron observaciones detalladas, tratamientos veterinarios, adecuación nutricional y acciones específicas para restaurar la desconfianza natural hacia los humanos. Algo fundamental para su reinserción en la vida silvestre.
Gracias al trabajo conjunto, Nena y Facena lograron completar todas las etapas necesarias para su liberación. Junto a Bizcochito y Lisa, formaron parte de un grupo conocido como la “Tropa Angirú”, que fue finalmente reinsertado en su hábitat natural, según informó el portal del diario Época.
Los riesgos del contacto humano con fauna silvestre
Es importante tener en cuenta las indicaciones y recomendaciones de las autoridades cuando se visita un área protegida o se vive cerca de zonas en las que abunda fauna silvestre.
En primer lugar, debido a que los animales silvestres pueden constituir una fuente directa de infección para las personas mediante patógenos que causan enfermedades en los seres humanos (patógenos zoonóticos). De hecho, los animales silvestres son portadores de numerosos patógenos que pueden repercutir en la salud humana.
Los riesgos del contacto con la fauna silvestre.
Algunos de los peligros para los animales:
Pérdida de comportamientos naturales: los animales pueden perder su capacidad de buscar alimento, defenderse o reproducirse en su hábitat natural.
Dependencia de los humanos: al ser alimentados o cuidados por personas, dejan de valerse por sí mismos.
Alteración en su dieta: la comida humana puede causarles enfermedades digestivas o nutricionales.
Mayor vulnerabilidad ante depredadores o accidentes: al habituarse a áreas urbanas o pobladas, se exponen a atropellos, ataques o trampas.
Aislamiento social o desplazamiento de su grupo: como en el caso de algunos primates, el contacto con humanos puede impedir la reintegración a su comunidad natural.
Estrés crónico: el encierro, la cercanía con personas o la falta de estímulos adecuados puede generarles trastornos físicos y psicológicos.
Transmisión de enfermedades humanas (zoonosis inversa): como gripe, herpes o tuberculosis, que pueden ser mortales para ellos.
Los riesgos para los humanos
Por el otro lado, los riesgos que representa este intercambio para los humanos pueden ser:
Transmisión de enfermedades zoonóticas: como rabia, leptospirosis, hantavirus o fiebre hemorrágica.
Accidentes por ataques o conductas defensivas: los animales silvestres pueden reaccionar de forma agresiva si se sienten amenazados.
Riesgos legales: en muchos países está prohibido tener, alimentar o manipular fauna silvestre, y puede acarrear sanciones.
Con el triste récord de 83 muertes en 12 años, la realidad de los trabajadores salmoneros en Chile involucra duras enfermedades en los huesos que afecta a cientos de personas.
La agencia ElRompeHielos difundió recientemente una entrevista a Daniel Casado, cineasta que investiga el caso de los trabajadores de las salmoneras en el país vecino. En ella, reflejó la situación que vivió Casado y lo que registró en material audiovisual.
El drama de los trabajadores salmoneros de Chile, registrado
Casado es documentalista y fotógrafo ambiental, pero ante todo es un hombre que vio de cerca cómo un paraíso marino puede volverse un territorio dañado. Registró basura en costas antes vírgenes, espumas tóxicas y residuos industriales flotando en el mar.
Su historia comienza en el archipiélago de las Huaytecas, al sur de Chile, donde pasó siete veranos trabajando en un proyecto de turismo en una isla deshabitada. Allí, rodeado de fiordos, delfines chilenos y ballenas, forjó un vínculo profundo con el mar.
Industria del salmón y el impacto ambiental y humano.
“Era lo más parecido a Avatar que puedo imaginar. Nos movíamos en kayak y hacíamos trekking”, recuerda. Pero ese paisaje prístino no tardó en romperse. “He visto todos los cambios en primera persona. Yo no he leído o me han contado cuáles son las consecuencias de las salmoneras. Lo he visto con mis propios ojos”, explica.
En 2007, la industria salmonerachilena vivió su primera gran crisis: despidos masivos, embarcaciones sin trabajar y un daño ecológico visible.
En ese entonces, Casado apenas comenzaba a conocer los efectos de la salmonicultura, pero cuando una de estas empresas se instaló en la Isla Jéchica —una zona supuestamente protegida— comprendió que lo que enfrentaba no era una industria cualquiera. “Hicimos de todo para frenar su instalación, pero avanzaron igual. Me di cuenta de que era una industria que hace lo que quiere. Una vez que entra la salmonera, ya no hay regreso”.
«¿Qué pasa con las personas?» Consecuencias de la industria salmonera
Daniel Casado tiene varios documentales sobre la temática, pero hoy en día está trabajando en otro aspecto que involucra a la industria, pero que no siempre está tan visible: “siempre el foco del impacto salmonero se pone en el tema ambiental, pero me quise preguntar después de todos estos años: ¿qué pasa con las personas?».
«Porque finalmente es una industria que promete desarrollo, pero lo que deja es pobreza, ecosistemas destruidos y modos de vida tradicionales arrasados”, indica.
En esta búsqueda de saber qué es lo que pasa con la gente, está llevando a cabo un fotorreportaje y una investigación sobre los buzos y el trabajo en las grandes granjas.
“Las condiciones laborales de las personas en esta industria en general son muy malas, tienen turnos muy largos, viven en lugares aislados literalmente en los centros de engorde y me empecé a encontrar con que hay una gran cantidad de buzos que sufren una enfermedad que se llama osteonecrosis disbárica», dice.
«Es causada por las malas prácticas del buceo, donde exigen muchas más de trabajo, mucha mayor profundidad a lo que están habilitados por más tiempo y la verdad que no existe una autoridad que pueda controlar eso”, explica.
Según un informe de Ladera Sur, esta enfermedad degenerativa en los huesos “se propaga lentamente destruyendo el tejido óseo, provoca dolores fuertes y agudos, y puede dejarlos completamente inválidos”.
Casado se interiorizó en la temática para realizar la investigación: “Al pasar los 20 metros tienes que empezar a ver las tablas de descompresión, quedarte por cierta cantidad de tiempo a una profundidad indicada, para que tu cuerpo pueda descomprimir. Hay muchas, muchas personas enfermas en Chile», sostiene.
«Te hablo de cientos. Son personas que están afectadas por la osteonecrosis disbárica, que ataca principalmente la cadera y los hombros, y, cuando se detecta la enfermedad, no hay ninguna solución posible más que el reemplazo de la articulación. En Chile, como tú te podrás imaginar, el acceso a un trasplante de cadera o de hombro es bajísimo”, denuncia Casado.
Cómo trabajan
Buzos salmoneros en pleno trabajo. (Foto: Daniel Casado).
En una granja marina, los buzos tienen varias tareas, entre ellas la reparación de las mallas loberas (las mallas que ponen para evitar que entre los lobos marinos), reparaciones generales de las balsa jaula, retiro de mortalidad, entre otras.
Siguiendo el relato de Casado, en Chile las salmoneras “subcontratan empresas que prestan servicios de buceo. Vale decir, no son responsables del horario de esos trabajadores, pero sí les piden que terminen un trabajo en una tiempo determinado.
Para lograrlo tienen que bucear por más horas de lo que es lo adecuado y por profundidades mayores a los que están habilitados a bucear. La gran mayoría son buzos artesanales pueden bajar hasta los 20 metros y en los reportes se encuentra que bajan a 30 o incluso más metros y por tiempos bastante prolongados, lo que les genera esta enfermedad degenerativa”.
“Es muy duro porque son buzos de toda la vida y de repente se encuentran con que no pueden bucear más y les dan pensiones miserables y ni siquiera le hacen el examen que detecta esta enfermedad a tiempo. Es realmente desolador el panorama y las industrias se lavan las manos porque ellos subcontratan a otras empresa».
Los fallecimientos: la peor cara
Por otro lado, Chile encabeza el triste récord de muerte de buzos a nivel mundial. Según una reciente publicación de El Ciudadano, con las últimas dos buzos muertos en dos meses, los fallecimientos de buzos en Chile alcanzan los 83 en 12 años.
“Esto se produce porque por lo mismo que te explicaba antes que las condiciones de proceso no están supervisadas se quedan por más tiempo abajo muchas más horas de lo que es adecuado y a profundidades que ellos no están capacitados”, explica Daniel Casado.
Frente a este escenario, Casado celebró la decisión de Argentina de prohibir la salmonicultura en el mar, lagos, lagunas y ríos. “Fue una de mis mayores alegrías como activista. Fue un verdadero orgullo ver que los argentinos lograron frenar esta industria que en Chile ha sido devastadora”. Sin embargo, el fotógrafo alerta frente a los nuevos intentos por modificar la ley 1355.
“Realmente espero que puedan detener esta industria porque una vez que entra no hay vuelta atrás. Se acabó: entran, destruyen, se expanden y van a otro lugar”.
Documentar el desastre
Frente a la impotencia institucional y la contaminación creciente, hace más de 15 años Daniel Casado tomó su cámara y comenzó a documentar. Fotografió basura en costas antes vírgenes, registró espumas tóxicas y residuos industriales flotando en el mar.
El drama de los trabajadores en Chile. (Foto: Daniel Casado).
Así nació su documental Estado Salmonero, que retrata otro de los momentos clave de esta historia: la crisis de 2016 en Chiloé. “Ese año ocurrió un envenenamiento después que la empresa botara más de 9 mil toneladas de pescados en descomposición.
Aunque debían hacerlo a 75 millas de la costa, lo hicieron a solo tres. Las consecuencias fueron catastróficas: varamientos masivos de ballenas, jibias, cientos de toneladas de sardinas muertas y empezaron también a morir aves marinas. La isla entera se movilizó en una protesta histórica”.
Casado logró registrar, convirtiendo esas imágenes en el libro Infamia y una exposición fotográfica que recorrió Chile y Estados Unidos.
Un estudio realizado en el Área Natural Protegida Bahía de San Antonio, en la provincia de Río Negro, reveló que la mayoría de los pingüinos de Magallanes varados en la costa eran juveniles, y entre ellos, las hembras superaban ampliamente a los machos.
Esta tendencia, documentada por primera vez en la región, podría tener implicancias clave para la conservación de la especie.
Investigación científica con datos inéditos
El trabajo fue desarrollado por Victoria Pizá y Patricio Pereyra (CIMAS/CONICET) y Juan Pablo Seco Pon (Universidad Nacional de Mar del Plata), y publicado en la revista científica El Hornero, editada por Aves Argentinas.
Entre junio de 2020 y junio de 2022, el equipo recorrió sistemáticamente dos playas del Golfo San Matías, registrando 288 ejemplares varados, de los cuales 51 fueron analizados en detalle. Los resultados muestran:
90 % eran juveniles
Relación de 3.75 hembras por cada macho juvenil
Diferencias biométricas entre sexos, especialmente en el largo de ala y dedo medio
Causas de muerte: sin rastros de contaminación ni heridas evidentes
Los investigadores no encontraron indicios de contaminación por hidrocarburos, y solo un pequeño porcentaje mostraba heridas atribuibles a pesca o depredadores.
La causa de muerte permanece incierta, aunque se apunta a factores ambientales y vulnerabilidad juvenil.Migración y vulnerabilidad: claves para entender los varamientos
Migración y vulnerabilidad: claves para entender los varamientos
El pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus) es una especie emblemática de las costas de Argentina y Chile, con una población estimada en un millón de parejas reproductivas.
Aunque es residente en la zona de estudio, los varamientos ocurren fuera de la temporada reproductiva, cuando los juveniles migran siguiendo a la anchoíta, su presa principal.
“La falta de experiencia en la búsqueda de alimento podría explicar su mayor vulnerabilidad”, señalaron los autores.
Estudio sobre pingüinos de Magallanes revela la problemática con hembras juveniles
¿Por qué más hembras?
Estudios recientes sugieren que las hembras juveniles tienden a desplazarse hacia aguas costeras menos profundas, donde estarían más expuestas a amenazas como la pesca y la contaminación. Además, su menor tamaño corporal podría dificultar la supervivencia en condiciones adversas.
Ciencia ciudadana y monitoreo continuo: herramientas para la conservación
Los investigadores destacan la importancia de monitorear sistemáticamente los varamientos de aves marinas, registrando datos sobre edad, sexo y características físicas. Proponen:
Incorporar voluntarios en el relevamiento
Utilizar nuevas tecnologías para mejorar la recolección de datos
Estudiar la relación entre varamientos y factores oceanográficos
“Este estudio ofrece una primera caracterización de los varamientos en la costa rionegrina y puede servir como base para diseñar estrategias de manejo y conservación”, concluyen los autores.
Aunque el 65 % de las poblaciones de peces en el Mediterráneo siguen en estado de sobreexplotación, los últimos años muestran signos alentadores de recuperación.
Así lo afirma Miguel Bernal, secretario ejecutivo de la Comisión General de Pesca para el Mediterráneo (CGPM) de la FAO, quien destaca los avances logrados y los desafíos pendientes en una región clave para la sostenibilidad marina y la dieta mediterránea.
Una región con alta demanda y baja biomasa
El Mediterráneo presenta una biomasa pesquera limitada, pero una demanda creciente de proteína marina tanto en el norte como en el sur de la cuenca. Esta presión, sumada a una actividad pesquera milenaria, llevó hace una década a una situación crítica, con casi todas las especies sobreexplotadas.
Desde 2012, la implementación de planes regionales de gestión pesquera permitió:
Reducir en un 30 % la presión sobre los recursos
Mejorar el estado de conservación en el 70 % de las especies bajo gestión
Sin embargo, aún hay especies sin protección integral y otras que requieren más tiempo para recuperarse. La FAO estima que se necesitan al menos 20 años para restaurar plenamente las poblaciones.
El sector pesquero, entre la resiliencia y la crisis
A pesar de los avances, el sector pesquero mediterráneo enfrenta una crisis estructural:
Menor disponibilidad de pescado
Mayor tiempo de faena para obtener resultados
Desinterés creciente entre las nuevas generaciones
La reducción del esfuerzo pesquero, necesaria para proteger las especies, ha generado tensiones económicas. La FAO propone buscar un equilibrio entre la sostenibilidad ambiental y la viabilidad social y económica del sector.
Pesca en el Mediterráneo
Acuicultura y diversificación: claves para el futuro
Con vistas al crecimiento poblacional proyectado para 2050, la FAO impulsa una estrategia de diversificación alimentaria basada en:
Producción de moluscos y especies de bajo nivel trófico
Acuicultura restaurativa que recupera ecosistemas y especies vulnerables
Estas prácticas permiten reducir el impacto ecológico, evitar pérdidas en la cadena de valor y complementar la pesca tradicional con alternativas sostenibles.
La dieta mediterránea, patrimonio en riesgo
La proteína de origen marino es un componente esencial de la dieta mediterránea, reconocida por sus beneficios para la salud. La FAO advierte que no se debe perder este patrimonio alimentario, y que es urgente garantizar su disponibilidad mediante prácticas responsables.
“Queremos que la pesca continúe, pero en niveles sostenibles, complementada con acuicultura eficiente y sin desperdicios”, subraya Bernal.
La provincia de Santa Fe fue seleccionada para participar en un programa internacional de rehabilitación energética de edificios públicos. El programa impulsado por la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y el Fondo Verde del Clima busca reducir el consumo y las emisiones.
La iniciativa contempla una inversión de 50 millones de euros para modernizar 24 inmuebles estatales, incluyendo hospitales, escuelas y aeropuertos, con el objetivo de reducir un 40 % el consumo energético y las emisiones de gases de efecto invernadero.
Hospital Centenario: eficiencia energética al servicio de la salud
En el Hospital Centenario de Rosario, las áreas de internación y pediatría serán adaptadas para aprovechar mejor la luz y ventilación natural. El sector de cirugías incorporará cerramientos eficientes y un nuevo sistema de aire acondicionado centralizado. Estas mejoras permitirán:
Reducir el consumo energético en un 40 %
Disminuir las emisiones de CO₂ en igual proporción
El proyecto forma parte del Programa para la Eficiencia Energética en Edificios (PEEB), que promueve la construcción sustentable en países con climas cálidos. Santa Fe fue elegida junto a Córdoba como únicas representantes de Argentina, en una iniciativa que abarca 11 países de cuatro continentes.
“Es un reconocimiento a una provincia que planifica, invierte y lidera con visión productiva”, destacó Gustavo Puccini, ministro de Desarrollo Productivo.
También intervendrán aeropuertos y escuelas
Los aeropuertos de Rosario y Santa Fe recibirán 6 millones de euros para renovar cerramientos, vidrios simples y sistemas de climatización. En paralelo, 20 escuelas públicas de distintos departamentos serán rehabilitadas con:
Aislamiento térmico en techos y paredes
Recambio de ventanas y reducción de asoleamiento directo
Instalación de toldos y pérgolas para mejorar el confort térmico
Estas obras permitirán aprovechar mejor la luz natural, reducir pérdidas de calor o frío y modernizar los sistemas de iluminación y climatización.
Financiamiento climático con impacto social y productivo
El proyecto accedió a un crédito de 50 millones de euros, compuesto por:
35 millones aportados por la Agencia Francesa de Desarrollo
La propuesta será enviada a la Legislatura provincial para su aprobación formal. Según la subsecretaria de Energía Renovable, Cecilia Mijich, el programa busca rehabilitar edificios existentes, algunos centenarios, y formar equipos técnicos dentro del Estado para incorporar criterios de eficiencia energética en licitaciones y obras públicas.
Construcción sustentable como motor del desarrollo provincial
Además del impacto ambiental, el programa tiene un potencial productivo: en Santa Fe existen empresas que fabrican materiales aislantes, cerramientos y sistemas eficientes, que podrían participar en las obras, generar empleo y fortalecer la industria local.
“La construcción sustentable puede ser un motor de activación del sistema productivo provincial”, concluyó Mijich.
Un nido de avispas con niveles de radiación diez veces superiores al límite permitido fue descubierto dentro del sitio nuclear de Savannah River, en Carolina del Sur, Estados Unidos.
Aunque las autoridades aseguran que no representa un riesgo inmediato, el hallazgo reavivó la preocupación por la contaminación residual en la zona.
El descubrimiento se produjo el 3 de julio, durante un control rutinario en un área cercana a tanques que almacenan residuos nucleares líquidos. Aunque no se hallaron insectos en el momento, el nido fue retirado, tratado como residuo radiactivo y destruido bajo protocolos de seguridad.
La radiación detectada no provino de una fuga actual, según las autoridades, sino de contaminación heredada, es decir, restos de la actividad industrial del pasado, cuando el sitio operaba como productor de núcleos de plutonio para bombas atómicas.
Pese a la ausencia de fugas confirmadas, grupos ambientalistas cuestionan la falta de información detallada sobre el origen exacto de la contaminación y la posibilidad de que existan más nidos afectados dentro del predio.
Contaminación persistente y preguntas sin respuesta
El sitio de Savannah River, activo desde los años 50, fue clave en el desarrollo armamentístico nuclear durante la Guerra Fría. Actualmente, sus funciones se enfocan en la producción de combustible para plantas y la gestión de residuos peligrosos.
La actividad acumulada durante décadas generó más de 625 millones de litros de desechos nucleares líquidos. A pesar de su reducción por evaporación, aún permanecen almacenados cerca de 129 millones de litros, distribuidos en tanques subterráneos.
Del total de depósitos, solo ocho fueron clausurados, mientras que 43 siguen activos. Esto representa un desafío permanente en materia de seguridad ambiental, ya que cualquier fuga, por mínima que sea, podría tener impactos a largo plazo.
En este contexto, el hallazgo del nido contaminado levanta interrogantes sobre los mecanismos de monitoreo, la eficacia de las barreras de contención y el grado real de exposición de la fauna local al material radiactivo remanente.
Nido de avispas radioactivas: una amenaza silenciosa para la biodiversidad
La radiación ionizante puede afectar gravemente a organismos vivos, incluso en pequeñas dosis si la exposición se mantiene en el tiempo. Los animales que habitan en áreas contaminadas pueden incorporar radionúclidos en sus tejidos, provocando alteraciones genéticas, reproductivas y fisiológicas.
Los insectos, por su tamaño y ciclos vitales rápidos, son especialmente sensibles. La radiación puede reducir su fertilidad, modificar sus comportamientos, alterar su desarrollo larval o incluso provocar deformaciones en futuras generaciones.
Además, los nidos de algunas especies como las avispas pueden actuar como indicadores de contaminación ambiental. Si están construidos con materiales contaminados o en contacto con residuos radiactivos, acumulan y concentran niveles de radiación más altos que el propio insecto.
Esto no solo implica un riesgo para los ecosistemas locales, sino también un llamado de atención sobre las formas en que la contaminación invisible puede manifestarse de maneras inesperadas y persistentes en el entorno.
Un sitio con historia y residuos persistentes
La historia de Savannah River está marcada por su papel central en la fabricación de armamento nuclear. A pesar de la reconversión parcial del sitio, los residuos heredados continúan siendo una amenaza latente que exige vigilancia constante.
El hallazgo del nido radiactivo no fue una señal de peligro inminente, pero sí una muestra de que las huellas del pasado aún persisten bajo la superficie. En un ecosistema cerrado, cualquier organismo puede transformarse en portador involuntario de contaminación.
Mientras la limpieza continúa, la atención debe mantenerse firme. Los residuos nucleares no solo comprometen el entorno natural; también desafían la capacidad humana de contener sus efectos durante generaciones enteras.
Un fallo histórico en Lobos marcará un antes y un después no solo en la ciudad bonaerense, sino en el país, en la defensa del derecho al agua segura.
Tras cinco años de lucha comunitaria, marchas, estudios científicos y acciones judiciales, la Cámara Contencioso Administrativa de La Plata emitió un fallo que obliga al municipio a proveer agua potable libre de contaminantes y con niveles de arsénico por debajo del umbral permitido.
Un reclamo vecinal que marcó un precedente ambiental
El conflicto se inició en 2020, tras un episodio de fumigación en un campo lindero que afectó directamente a las familias rurales. Desde entonces, vecinos organizados comenzaron a denunciar la exposición a agrotóxicos, impulsando análisis de agua, suelo y materia orgánica que revelaron una alarmante contaminación ambiental.
El agua de Lobos debe ser libre de agrotóxicos.
En total, se detectaron 18 tipos de agroquímicos y niveles de arsénico superiores al límite recomendado por la Organización Mundial de la Salud.
Florencia Polimeni, productora agroecológica y una de las vecinas amparistas, explicó: “Llovían agroquímicos. Había en la plaza, en el agua de la canilla, en los pozos y hasta en la laguna. Fue un proceso doloroso, pero necesario”.
El fallo, emitido el 22 de julio, ordena al municipio de Lobos proveer agua potable en condiciones seguras antes del 20 de agosto, incluso si decide apelar la medida. La resolución tiene alcance general, beneficiando a toda la comunidad, y se enmarca dentro de una creciente jurisprudencia que protege el derecho ambiental en zonas rurales afectadas por el modelo agroindustrial.
Incumplimientos, multas y nuevas pruebas científicas
En 2021, los vecinos presentaron un amparo judicial patrocinado por los abogados Sabrina Ortiz y Fernando Cabaleiro, especialistas en derecho ambiental. Aunque en una primera instancia se ordenó entregar agua segura y realizar análisis periódicos, el municipio no cumplió.
Ante la inacción, en octubre de 2022, la Justicia impuso una multa de 25 mil pesos diarios al intendente Jorge Etcheverry. Solo 13 meses después comenzaron a entregar bidones de agua, según denunciaron los vecinos.
En paralelo, nuevos estudios confirmaron la gravedad del escenario:
En 2023, un análisis epidemiológico detectó glifosato en la orina del 15% de los vecinos analizados.
En 2024, se registró daño genético en el 20% de esas personas.
Las advertencias desde la ciencia
Nicolás Olalla, biólogo y vecino de Lobos, alertó sobre la profundidad de la crisis ambiental a Página12. “Se encontraron plaguicidas en el agua subterránea, en el agua de lluvia, en la plaza del pueblo y hasta en la escuela rural. Los efectos en la salud son innegables”, dijo.
Olalla explicó que los agrotóxicos detectados son disruptores endócrinos, capaces de causar infertilidad, cáncer y enfermedades autoinmunes. También reportó mortandad de peces en la laguna de Lobos y deformaciones en la vegetación urbana, síntomas de la deriva de agroquímicos transportados por el aire.
El abogado Fernando Cabaleiro destacó que la sentencia “sienta un precedente clave para otras localidades fumigadas” y confirmó que los fondos provenientes de la multa al municipio deberían utilizarse para instalar una planta potabilizadora de escala local.
La alarma del arsénico en el agua en la Argentina
Una reciente investigación revelada por la revista Water and Health encendió la alerta ya que más de 17 millones de personas en Argentina están expuestas al consumo de agua con arsénico.
Este grave problema sanitario es comparado por Alejandro Oliva, científico líder del estudio, «a una epidemia».
Impacto del Arsénico en la Salud
Alerta por arsénico.
Estudios han demostrado la conexión entre el arsénico y enfermedades graves como cáncer y Alzheimer. A partir de la información de 12 provincias, se elaboró un mapa que podría servir como alarma para la población y base para políticas públicas orientadas a frenar su impacto.
«Con este tema todos miran para el costado. Ya lo hemos conversado con diferentes ministerios provinciales y lo único que les preocupa es que esto no salga a la luz, porque deberían dar respuestas», indicó Oliva, responsable del Programa de Medio Ambiente y Salud de la Universidad Nacional de Rosario (UNR).
El arsénico es un contaminante de origen natural que proviene de la erosión de rocas en los acuíferos, pero también se reporta por actividades humanas como minería y uso de pesticidas. Científicos de la UNR recopilaron información disponible y establecieron un mapa del nivel de contaminación del agua en Argentina.
Un equipo internacional de científicos ha creado los primeros mapas mundiales de alta resolución de hongos micorrízicos, utilizando más de 2.800 millones de secuencias de ADN fúngico recolectadas en 130 países.
Estos organismos invisibles, que forman redes simbióticas con las raíces de las plantas, son esenciales para la fertilidad del suelo, la captura de carbono y la resiliencia de los ecosistemas.
Micorrizas: arquitectas invisibles de la vida terrestre
Las micorrizas son asociaciones entre hongos y raíces vegetales que forman vastas redes subterráneas. Estas redes permiten:
Intercambio de nutrientes entre plantas
Resistencia a plagas y sequías
Crecimiento en suelos pobres
Captura de más de 13.000 millones de toneladas de CO₂ al año
Su rol como sumideros naturales de carbono es comparable al de bosques y océanos, pero su ausencia en políticas de conservación las deja expuestas a daños irreversibles.
Una biodiversidad sin protección legal
Más del 90 % de los hongos micorrízicos no están cubiertos por áreas protegidas. El estudio revela que menos del 10 % de los puntos críticos de biodiversidad fúngica están dentro de áreas legalmente protegidas, lo que representa una laguna preocupante en estrategias como el Convenio sobre la Diversidad Biológica y las metas 30×30.
La falta de reconocimiento legal implica que estos organismos no figuran en evaluaciones de impacto ambiental, ni en planes nacionales de biodiversidad, a pesar de su papel clave en la estabilidad ecológica.
El atlas de los hongos micorrízicos a nivel mundial
Underground Atlas: una herramienta para restaurar desde abajo
Los mapas fueron integrados en la plataforma Underground Atlas, desarrollada por la organización SPUN (Society for the Protection of Underground Networks). Esta herramienta permite:
Localizar puntos calientes de biodiversidad fúngica
Identificar especies raras o amenazadas
Priorizar zonas de restauración ecológica
Apoyar decisiones basadas en datos científicos
Ya se utiliza en colaboración con entidades como The Nature Conservancy, y se está incorporando en proyectos de restauración en regiones como el Amazonas, el Sahel y el sudeste asiático.
Riesgos invisibles: ecosistemas en peligro por falta de cobertura legal
Casos como el de la costa de Ghana, donde existe un foco crítico de biodiversidad fúngica amenazado por la erosión costera, evidencian que la falta de protección legal puede llevar a la pérdida irreversible de ecosistemas clave.
“Cuando se rompen estas redes subterráneas, los ecosistemas colapsan desde abajo”, advierten los investigadores.
Ciencia del suelo y políticas públicas: una convergencia necesaria
Instituciones como NYU y organizaciones como SPUN están impulsando la incorporación de datos fúngicos en normativas climáticas, políticas agrarias y leyes de conservación, alineando los avances de la ciencia del suelo con las decisiones ambientales globales.
La Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB) avanza en el diseño de un ambicioso proyecto para incorporar energía solar a su sistema de abastecimiento.
La iniciativa contempla la instalación de un parque fotovoltaico de 15 megavatios en áreas de alta radiación solar ubicadas al este de la ciudad, en la región de estepa, donde las condiciones climáticas resultan más favorables que en la zona urbana cordillerana.
Energía solar en Bariloche para mejorar la ecuación económica
El objetivo principal es disminuir la dependencia del mercado eléctrico mayorista, mejorar la eficiencia operativa y reducir costos de transporte energético. Actualmente, Bariloche se abastece desde:
La represa Alicurá, principal fuente hidroeléctrica
El parque térmico La Paloma, de 20 MW, con contrato renovable
Y próximamente, la generación solar propia, que cubriría más del 25 % del consumo actual (estimado entre 56 y 58 MW)
“La energía solar permitirá cubrir picos de demanda, sobre todo en temporada turística, y ofrecer una alternativa más sustentable”, explicó Horacio Fernández, gerente de la CEB.
Viabilidad técnica y económica: claves del proyecto
La propuesta está en fase de evaluación técnica y financiera, en articulación con la Secretaría de Energía provincial. Entre los aspectos analizados se destacan:
Ubicación estratégica: zonas cercanas a Dina Huapi, con buena insolación y proximidad a líneas de media y alta tensión
Estudios de factibilidad: se requieren al menos 25 hectáreas para instalar los paneles
Financiamiento a largo plazo: se busca acceder a créditos con plazos de mínimo siete años, acordes al tiempo de amortización
“La inversión ronda los 900 mil dólares por megavatio instalado, y hay ventajas impositivas que hacen viable el proyecto”, señaló Fernández.
Bariloche apuesta por la energía solar
Tecnología solar de última generación
La CEB evalúa incorporar paneles con tecnología “tracking”, capaces de orientarse según el ángulo solar y adaptarse al terreno. Además, se contempla:
Bancos de baterías para almacenar energía y garantizar disponibilidad en todo horario
Venta de excedentes al sistema eléctrico nacional
Reducción del impacto ambiental frente a fuentes fósiles
Aunque no reemplazarán completamente la generación térmica, los paneles solares permitirán complementar la matriz energética y reducir la huella de carbono.
Articulación regional y experiencias compartidas
El presidente de la CEB, Alejandro Pozas, confirmó que ya se iniciaron contactos con Calf de Neuquén para conocer experiencias similares. También se analiza la posibilidad de utilizar tierras fiscales o privadas para emplazar el parque, posiblemente en el entorno del parque industrial y tecnológico de Bariloche.
Desde la Secretaría de Energía, Néstor Pérez destacó que este proyecto se suma a otros en marcha en la zona atlántica, el Alto Valle y la Línea Sur, como parte de una estrategia provincial para impulsar la energía renovable en distintos puntos del territorio.
“La rentabilidad está asegurada y los beneficios tributarios son un incentivo clave. El desafío es acceder a financiamiento adecuado”, concluyó Pérez.