Un reciente estudio liderado por la Escuela de Salud Pública TH Chan de la Universidad de Harvard, y publicado en la revista Science Advances, reveló datos clave sobre el uso de la energía solar en Estados Unidos.
Confirmó que incrementar en un 15 % la generación de esta fuente en el país del norte podría generar una reducción anual de 8,54 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono (CO2).
Más energía solar en Estados Unidos, menos CO2 en el aire
El equipo de investigadores demostró que los beneficios climáticos de la energía solar varían según la región, indicando claramente dónde las inversiones en energía limpia generan mayores dividendos ambientales.
“Este estudio es apasionante porque utiliza el poder de la ciencia de datos para ofrecer información útil a responsables de políticas públicas y partes interesadas, sobre cómo avanzar en los objetivos de reducción de CO₂”, explicó Francesca Dominici, directora de la Iniciativa de Ciencia de Datos de Harvard y autora principal del trabajo.
Las ventajas de la energía solar.
El estudio se basó en el análisis de cinco años de datos horarios (desde julio de 2018) sobre generación, demanda y emisiones eléctricas, abarcando 13 regiones energéticas del país: California, Texas, Florida, Atlántico Medio, Medio Oeste, Carolinas, Nueva York, Nueva Inglaterra, Sureste, Suroeste, Tennessee, región Central y el Noroeste.
Mediante un modelo estadístico avanzado, se logró cuantificar por primera vez la reducción de emisiones tanto inmediata como diferida producto del aumento de generación solar:
En California, un aumento del 15 % en la energía solar al mediodía se tradujo en una reducción de 147,18 toneladas métricas de CO2 en la primera hora; y 16,08 toneladas métricas ocho horas después.
Este tipo de impacto también beneficia a regiones vecinas. Por ejemplo, ese mismo aumento de capacidad en California generó reducciones diarias de 913 toneladas en el Noroeste y 1942 toneladas métricas en el Suroeste.
La energía solar aún es minoritaria frente a los combustibles fósiles
Según datos de la Administración de Información Energética de EE. UU., en 2023 el 60 % de la electricidad generada en el país provino de combustibles fósiles. Mientras que solo el 3,9 % correspondió a energía solar.
La energía solar todavía es minoritaria.
Esta realidad posiciona a la expansión de las fuentes renovables como una herramienta clave no solo para reducir emisiones de CO2, sino también para mejorar la salud pública. Es que disminuye la exposición a contaminantes atmosféricos como las partículas finas (PM2.5), relacionadas con enfermedades, hospitalizaciones y muertes prematuras.
Dónde la energía solar rinde más
Los resultados indican que zonas como California, Florida, Texas, el Atlántico Medio, el Suroeste y el Medio Oeste obtendrían grandes beneficios climáticos. Incluso con aumentos modestos en la generación solar.
En cambio, en regiones como Nueva Inglaterra, Tennessee y la región Central, los impactos fueron mínimos, incluso ante incrementos importantes.
El jueves, intensas lluvias torrenciales e inundaciones severas azotaron el área del Atlántico Medio y el noreste de Estados Unidos, generando caos a lo largo del corredor de la Interestatal 95 y provocando la trágica muerte de un niño en Maryland.
Este evento representa otra grave inundación en un verano que ha estado particularmente afectado por este tipo de fenómenos.
Las fuertes tormentas comenzaron a formarse en la tarde y persistieron hasta la noche del jueves. A media tarde, se emitieron alertas de inundaciones repentinas en varias zonas de Pensilvania, Nueva Jersey, Maryland y Virginia, con pronósticos de más lluvias torrenciales.
Qué zonas fueron afectadas por las inundaciones severas
Calles anegadas por las intensas lluvias
Tanto en Maryland como en Pensilvania, el Servicio Meteorológico Nacional y las autoridades locales reportaron numerosas carreteras inundadas y vehículos varados.
En la ciudad de Nueva York, las copiosas precipitaciones paralizaron el tráfico en una importante arteria vial que atraviesa Queens de este a oeste, al este de Manhattan.
Un video grabado en la zona mostró automóviles y un camión semirremolque completamente varados en el agua, con un hombre visiblemente esperando ser rescatado desde el techo de su propio vehículo.
Un agente del orden informó que al menos dos vehículos que habían quedado sumergidos en la autopista fueron exitosamente rescatados de las aguas.
Los equipos de emergencia lograron rescatar a dos personas de uno de los automóviles, mientras que el otro vehículo estaba desocupado, y no se reportaron heridos.
En el corazón de Manhattan, videos capturados dentro de la terminal Grand Central mostraron un tren de Metro-North empapado por la lluvia durante la mañana del jueves.
Un pasajero describió la experiencia de estar dentro del vagón como si se encontrara en un «lavadero de autos». Otro video, previamente difundido, mostraba agua acumulada en el piso de un autobús urbano en Brooklyn.
Han solicitado más información a la Autoridad de Transporte Metropolitano sobre los informes de inundaciones en el sistema de metro de la ciudad de Nueva York.
Estaciones del metro completamente inundados
Filadelfia también fue afectada
Las inundaciones severas también provocaron varias filtraciones en las estaciones de SEPTA en Filadelfia, según Andrew Busch, portavoz de la Autoridad de Transporte del Sureste de Pensilvania. «El nivel del agua ha disminuido y los equipos continúan secando las superficies de las estaciones», declaró Busch.
Declaraciones de emergencia y rescates urgentes
Ante la gravedad de la situación, Nueva Jersey declaró el estado de emergencia en la madrugada del jueves, debido a la posibilidad de lluvias intensas e inundaciones severas y repentinas, según un comunicado de prensa emitido por la gobernadora interina Tahesha Way.
Por su parte, la gobernadora Kathy Hochul también declaró el estado de emergencia para la ciudad de Nueva York y sus condados circundantes a causa de las posibles inundaciones. El alcalde Eric Adams declaró un estado de emergencia local para la ciudad, que estará vigente hasta las 8:00 a.m. de este viernes.
El gobernador de Maryland, Wes Moore, urgió a los residentes de su estado a prepararse para posibles inundaciones severas y repentinas. El condado de Harford, ubicado a una hora al norte de Baltimore, registró varios rescates acuáticos entre la 1:00 p.m. y las 3:00 p.m. del jueves, de acuerdo con un portavoz del condado.
Trágicamente, un niño en Maryland falleció después de ser arrastrado por unainundación repentina hacia una tubería de drenaje, según un portavoz de la Compañía de Bomberos Voluntarios de Mount Airy.
El niño, cuya edad aún no se ha revelado, estaba jugando en el patio cuando un barranco, por el que normalmente corre solo un hilo de agua, se llenó rápidamente hasta la cintura de los rescatistas. Alexander, el portavoz: “La corriente lo empujó hacia esta tubería, y los rescatistas luchaban contra la corriente y todo lo demás para sacarlo. Tuvimos que pedir bastante ayuda adicional, y finalmente pudimos recuperarlo, pero se ahogó”.
Interrupciones en el transporte aéreo y contexto climático por las inundaciones severas
El transporte aéreo también sufrió graves interrupciones a última hora de la tarde del jueves, con paradas en tierra en varios aeropuertos importantes, incluyendo los principales de la zona de Nueva York y Washington, según la Administración Federal de Aviación (FAA).
El Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York experimentó retrasos promedio de aproximadamente tres horas. Miles de vuelos dentro, hacia y desde EE. UU. fueron cancelados o retrasados, de acuerdo con FlightAware.com.
Las inundaciones severas fueron producto de un frente frío que puso fin a una prolongada y persistente ola de calor que había mantenido la parte este del país con temperaturas sofocantes durante el día y noches cálidas.
Tras un verano caracterizado por frecuentes lluvias e inundaciones, el suelo simplemente no tenía la capacidad de absorber más agua.
Las inundaciones repentinas son más comunes en verano, dado que el aire más cálido puede retener una mayor cantidad de humedad y el intenso calor diurno contribuye a la formación de potentes tormentas.
No obstante, las lluvias torrenciales están siendo cada vez más frecuentes debido al cambio climático, ya que el aumento de las temperaturas globales empuja las condiciones meteorológicas a extremos.
Las precipitaciones por hora han aumentado en casi el 90% de las grandes ciudades estadounidenses desde 1970, según un estudio realizado por la organización sin ánimo de lucro Climate Central.
Las precipitaciones en el Atlántico Medio y el noreste ya han superado los niveles normales este verano, especialmente en algunas zonas del este de Pensilvania, el centro de Nueva Jersey, el norte de Maryland y los suburbios de Washington.
Esto ha dejado los suelos saturados y propensos a una rápida escorrentía e inundaciones, incluso sin cantidades extremas de lluvia.
Nueva Jersey ha sido particularmente afectada por inundaciones este verano, incluyendo la muerte de al menos dos personas hace dos semanas. Algunas áreas de Virginia han experimentado múltiples inundaciones esta temporada.
El 19 de julio, el Servicio Meteorológico Nacional emitió una emergencia por inundaciones repentinas –el nivel más alto de alerta por inundación– para el área de la ciudad de Washington, con precipitaciones de 25 a 50 mm en 30 minutos, lo que provocó el crecimiento de los ríos y el desbordamiento de las carreteras.
Decenas de personas tuvieron que ser rescatadas de las inundaciones severas después de las fuertes lluvias que azotaron partes de Virginia, Maryland y Washington.
Una alerta en el río Pilcomayo, que atraviesa una de las zonas más biodiversas del norte argentino, presenta niveles detectables de contaminación por metales pesados, producto de la actividad minera en territorio boliviano.
La investigación, recientemente publicada en una revista científica internacional, fue financiada por el gobierno de Francia y apoyada por la Comisión Trinacional del Pilcomayo, con participación de Bolivia, la provincia de Formosa y una limitada intervención del Estado nacional argentino.
El investigador Esteban Avigliano, doctor en Ciencias Biológicas, dio detalles en una entrevista con El Tribuno de Salta.
Alerta en el río Pilcomayo: “Demostramos que la contaminación viene de la minería de Bolivia”
“El agua, el sedimento y los peces del Pilcomayo muestran niveles de metales pesados por encima de los que existirían si no hubiese actividad minera. Sin embargo, hoy se mantienen dentro de los límites permitidos para el consumo humano”, explicó Avigliano al medio salteño.
Qué sucede en el río Pilcomayo. (Foto: Arg.gob.ar-APN)
“Nosotros hicimos el muestreo desde Potosí (Bolivia) hasta la desembocadura cercana al Paraguay. Y demostramos que la contaminación no proviene de las actividades locales en Argentina, sino que es transportada desde Bolivia”, agregó.
Según detalló el investigador, el análisis incluyó múltiples visitas de campo durante dos a tres años, y las muestras recolectadas fueron enviadas a laboratorios tanto en Argentina como en Francia.
¿Es seguro consumir pescado del río Pilcomayo?
Consultado sobre si el pescado extraído del Pilcomayo puede consumirse pese a la presencia de metales pesados, Avigliano aclaró que no hay problemas actualmente.
“Los niveles están dentro de lo permitido por las normativas sanitarias. Es como cualquier otro alimento: puede tener sustancias nocivas en niveles bajos que no representan un riesgo. El problema es si esos valores se disparan”, precisó.
La advertencia, sin embargo, no deja lugar a la pasividad, es que la contaminación existe y se encuentra en niveles que deben seguir siendo monitoreados. “Hoy no es peligroso, pero podría serlo si no se controla”, alertó.
Las zonas más contaminadas y la influencia de las estaciones
En la zona del Chaco salteño, del lado argentino, los niveles de contaminación son menores que en el sector boliviano del río. “Mientras más cerca esté la actividad minera, mayor es la presencia de contaminantes”, sostuvo Avigliano.
Además, el científico explicó que existe una variación estacional en la cantidad de contaminantes transportados por el río: “Durante las crecidas de verano (entre enero y marzo) es cuando más se arrastran metales desde Bolivia. En cambio, en la época seca (septiembre-noviembre), el arrastre es mucho menor”.
La investigación cobra particular relevancia en el marco de una cuenca compartida entre Bolivia, Argentina y Paraguay, donde los impactos ambientales no reconocen fronteras.
A pesar de su importancia ecológica y social, los recursos y esfuerzos para su protección fueron desiguales. “Desde Argentina no podemos hacer mucho más que recibir los contaminantes”, lamentó el investigador.
Contaminación por metales pesados en Argentina: hasta 1400 millones de personas en zonas afectadas
Contaminación por metales pesados en la Argentina: los números.
Un reciente estudio científico publicado este año reveló un dato alarmante acerca de la contaminación por metales pesados en la Argentina.
Hasta 1400 millones de personas viven en zonas afectadas, en las que hay presencia de arsénico, cadmio, cobalto, cromo, cobre, níquel y plomo.
Los datos apuntan a que entre el 14% y el 17% de las tierras de cultivo (es decir, unos 242 millones de hectáreas) estarían afectadas por la contaminación de metales tóxicos en todo el mundo.
En esa línea, calculan que entre 900 y 1400 millones de personas viven en regiones con mayores riesgos para el medio ambiente y la salud pública debido a esta polución.
Investigadores del CONICET, en colaboración con la fundación internacional Schmidt Ocean Institute, trabajan en el proyecto “Cañón Submarino de Mar del Plata: Talud Continental IV”. Una campaña oceanográfica de gran escala que permite ver en vivo el fondo del mar argentino.
Se desarrolla a 300 kilómetros de la costa bonaerense y desde que inició, es furor en redes y fascina a todo el país.
La expedición, que comenzó el 23 de julio y se extenderá hasta principios de agosto, tiene como objetivo explorar ecosistemas profundos del Atlántico Sur, estudiar la biodiversidad marina y analizar el impacto de la actividad humana en uno de los entornos más inexplorados del país.
Tecnología de vanguardia: cómo se desarrolla el estudio que permite ver el fondo del mar argentino
La biodiversidad del océano en territorio argentino fascina al país. (Foto: captura video).
Por primera vez en la historia de la ciencia argentina, los investigadores cuentan con equipamiento oceanográfico de última generación.
La campaña se realiza a bordo del buque de investigación Falkor (too), desde donde se opera el ROV SuBastian, un robot submarino controlado a distancia que permite capturar imágenes en ultra alta definición y recolectar muestras sin alterar el entorno marino.
Gracias a esta herramienta, los científicos planean alcanzar profundidades cercanas a los 4000 metros, donde estudiarán la distribución de especies en relación con variables ambientales, topográficas y oceanográficas.
El lugar: un punto clave del Atlántico Sur
El Cañón Submarino de Mar del Plata está ubicado frente a la provincia de Buenos Aires, en el límite entre las corrientes de Brasil y Malvinas, dos flujos oceánicos con características térmicas opuestas que conforman una frontera biogeográfica fundamental para el ecosistema marino del Atlántico Sur.
Esta zona es particularmente relevante por su riqueza en biodiversidad y por su vulnerabilidad frente al cambio climático y la acción humana.
Otro de los objetivos de la campaña, que dura 19 días, es detectar el impacto humano en estos ecosistemas vulnerables. La exploración reveló grandes cantidades de basura y microplásticos en el fondo del mar, sobre todo bolsas de plástico y algunos artefactos de pesca.
Las inéditas imágenes de la biodiversidad marina.
Al final esperan tener una infinidad de imágenes de nuevas especies y otras ya conocidas que estudiarán durante 10-15 años.
Cómo seguir en vivo la transmisión de la expedición
Una de las particularidades más destacadas de la misión es la posibilidad de seguirla en tiempo real: las transmisiones en vivo desde el canal de YouTube delSchmidt Ocean Institute ya convocan a cerca de 24.000 personas diariamente, en promedio.
Desde 2019, Mendoza cuenta con la Ley Provincial 9143, una normativa destinada a regular el manejo de neumáticos fuera de uso (NFU) y reducir su impacto ambiental.
El lunes pasado, el Concejo Deliberante de Las Heras oficializó su adhesión a la ley, ratificando el compromiso local con el fortalecimiento de una gestión más sostenible de residuos.
La norma prohíbe el abandono, quema o acumulación a cielo abierto de neumáticos, salvo en un caso puntual: los utilizados en maquinarias de megaminería, los cuales no están contemplados en su alcance regulatorio.
Una excepción que genera interrogantes
Desde el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de Mendoza explicaron que la exclusión de los NFU del sector minero responde a la existencia de protocolos específicos de manejo en el ámbito internacional, como el estándar NI43-101, que incluye planes de tratamiento propios para este tipo de residuos.
Aunque Mendoza no tiene actualmente proyectos de megaminería activos, el gobierno provincial impulsa su reactivación, y la exclusión deja en evidencia una laguna normativa en caso de que dichos emprendimientos entren en operación.
En esta línea, se aclara que las empresas mineras deben incluir un plan de gestión de neumáticos en su Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Si ese aspecto no está contemplado, el gobierno exige su incorporación como condición para la aprobación.
No hay reciclaje de neumáticos de maquinaría de mega minería
Los neumáticos de camiones fuera de ruta utilizados en megaminería pueden superar los 1.000 kilos de peso, y su vida útil se limita a cerca de un año. Su disposición inadecuada representa un riesgo ambiental grave, dado que pueden tardar más de 500 años en degradarse si no reciben un tratamiento correcto.
Provincias como San Juan y Catamarca ya comenzaron a implementar plantas de reciclado específicas para estos neumáticos como parte de sus estrategias de economía circular. En el ámbito regional, Chile avanza con una Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP) que contempla este tipo de residuos industriales dentro de su alcance regulatorio.
El caso mendocino: tensión entre desarrollo minero y regulación ambiental
El Proyecto PSJ Cobre Mendocino (San Jorge), uno de los más avanzados en la provincia, podría activarse en 2027 si logra superar la aprobación legislativa y cumplir con los requisitos ambientales establecidos. Aun así, la Ley 9143 no define qué ocurrirá con los NFU provenientes de maquinaria megaminera, lo que deja abierta la necesidad de establecer criterios específicos para su manejo.
Desde Ambiente reconocen que “aún no hay proyectos mineros en funcionamiento, por lo que la aplicación queda pendiente”. Mientras tanto, los neumáticos convencionales son los únicos regulados por la ley actual, y los del sector minero quedarían amparados por normativas generales internacionales.
La provincia de Santa Fe avanza en su estrategia para dejar atrás el modelo tradicional de economía lineal, basado en producir, consumir y descartar, y consolidar un enfoque de economía circular, donde los residuos urbanos se transforman en recursos útiles para reducir el impacto ambiental y mejorar la eficiencia del sistema productivo.
En ese marco, el gobierno provincial entregará equipamiento específico a 14 municipios y comunas para promover la separación en origen y el aprovechamiento de materiales reciclables y orgánicos, fortaleciendo así la gestión local y la conciencia ciudadana.
El potencial de los residuos en los hogares santafesinos
Actualmente, gran parte de las familias santafesinas aún no practica la separación de residuos en origen. Sin embargo, los estudios muestran que cerca del 50 % de los residuos sólidos urbanos son compostables, y un adicional 25 % puede ser reciclado, lo que representa que tres de cada cuatro desechos pueden reinsertarse en el sistema productivo.
Por eso, desde el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, se promueve una convocatoria activa a la ciudadanía para incorporar hábitos de separación en la vida cotidiana, con prácticas concretas como compostar orgánicos y clasificar reciclables, que contribuyen directamente a reducir la contaminación y proteger el entorno natural.
Nuevas herramientas para municipios y comunas
El gobierno entregará campanas diferenciadas para la clasificación de materiales y composteras para el tratamiento de residuos orgánicos en origen. Estas herramientas permitirán sustituir la disposición final sin clasificación, que habitualmente genera basurales a cielo abierto y colapsos en rellenos sanitarios, por procesos de valorización material alineados con los principios de la economía circular.
Las localidades beneficiadas son:
Departamento Castellanos: San Vicente, San Antonio, Presidente Roca
Las Colonias: Grütly
San Martín: San Jorge
La Capital: Monte Vera, Rincón
General López: Carreras, Melincué
Constitución: Juan B. Molina, Sargento Cabral, Cañada Rica
Vera: Margarita
9 de Julio: Logroño
Nuevas políticas de tratamiento de residuos urbanos en Santa Fe
Santa Fe apuesta a la regionalización de la gestión de residuos urbanos
La estrategia provincial incluye la conformación de Consorcios Regionales Girsu (Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos), con asistencia técnica y financiamiento para los gobiernos locales. Hasta el momento se han constituido ocho regiones, y se invirtieron más de 2.500 millones de pesos en infraestructura, equipamiento y fortalecimiento institucional.
Según los datos oficiales, en los últimos 18 meses, unas 250 mil personas comenzaron a disponer sus residuos en rellenos sanitarios habilitados, elevando la cobertura poblacional segura al 70 %, frente al 62 % registrado al inicio de la gestión.
Acciones complementarias: fitosanitarios, educación y talleres ciudadanos
En articulación con la asociación civil Campo Limpio, se recuperaron más de 400.000 kilos de envases vacíos de productos fitosanitarios, que fueron recolectados y enviados a centros de tratamiento habilitados. Ya se inauguraron tres centros de almacenamiento transitorio, y se prevé abrir dos más en 2025 para reforzar la trazabilidad ambiental en el sector agrícola.
También se impulsaron acciones educativas y comunitarias, con la distribución de materiales pedagógicos para diversos niveles escolares y la realización de más de 100 talleres orientados a promover el compostaje domiciliario, la separación de reciclables y la concientización sobre gestión responsable de residuos.
Desde los años ‘90, Carlos Ameglio trabaja en soluciones energéticas sustentables. En su localidad de General Galarza, Entre Ríos, fue pionero en el desarrollo de biocombustibles cuando el término aún era desconocido para la mayoría.
Con una mirada siempre puesta en el futuro, impulsa un nuevo paradigma basado en biomasa, economía circular y la transformación de residuos forestales en energía limpia y accesible.
Su trabajo fue desde plantas de biodiésel hasta hornos y quemadores adaptados para usar fuentes renovables. Ahora, busca reemplazar el biodiésel por HVO y potenciar el uso de subproductos forestales como pellets y briquetas.
Para Ameglio, el cambio es urgente y posible. Por eso promueve el uso de materiales disponibles en el entorno natural para generar energía más limpia, menos costosa y respetuosa del ambiente.
Carlos Ameglio fue el pionero en biocombustible en Entre Ríos. Foto: El Once.
Pellets y briquetas: residuos que generan calor
Desde 2014, Ameglio trabaja con residuos de la industria forestal de Entre Ríos, Corrientes y Misiones. Aprovecha esos materiales para fabricar pellets de madera, que son cilindros compactados con alto poder calorífico.
Estos pellets son fáciles de almacenar, no generan cenizas, y funcionan en estufas, hornos y calderas. Se obtienen de bosques implantados, por lo que se consideran renovables y de bajo impacto ambiental.
Las briquetas, por su parte, están hechas con serrín y viruta. Su forma compacta les da mayor duración y poder energético. Son ideales para interiores, generan poco humo, y su combustión es uniforme.
Ameglio también desarrolla equipos adaptados y soluciones accesibles para que más hogares puedan aprovechar estos biocombustibles sólidos.
Carlos Ameglio fue el pionero en biocombustible en Entre Ríos. Foto: El Once.
Tipos de biocombustibles en Argentina
En el país se producen distintos tipos de biocombustibles. El más conocido es el biodiésel, elaborado principalmente a partir de aceite de soja. Se utiliza como mezcla con el gasoil convencional.
Otro en desarrollo es el bioetanol, generado a partir de caña de azúcar o maíz. Se emplea como aditivo de la nafta. Ambos reducen emisiones y permiten diversificar la matriz energética.
Más recientemente, se investiga el HVO (aceite vegetal hidrotratado), que permite una combustión más limpia y puede reemplazar al diésel sin modificar motores. También crecen las iniciativas que aprovechan residuos forestales, agrícolas y plásticos para generar energía sólida o líquida.
Apostar por estas fuentes es clave para lograr una transición energética justa, local y sostenible, capaz de revalorizar los recursos y proteger el ambiente.
El arroz es un alimento básico en muchas culturas, conocido por su aporte de energía, vitaminas y minerales. Sin embargo, su correcta preparación sigue generando dudas, especialmente en relación con la presencia de arsénico.
Este metal pesado puede contaminar el suelo o el agua donde se cultiva el arroz, y quedar retenido en los granos. Aunque las cantidades suelen ser mínimas, existen formas simples de reducir su presencia antes de cocinar.
Lavar el arroz entre tres y cinco veces permite eliminar hasta un 30% del arsénico. Si se cocina con abundante agua, el porcentaje puede llegar al 45%, además de mejorar la textura del cereal.
También se reduce parte del almidón superficial, lo que influye tanto en la cocción como en la digestión del alimento. Esto convierte el enjuague del arroz en una práctica recomendable para cuidar la salud y el ambiente.
Por qué hay que lavar el arroz. Foto: Pixabay.
Paso a paso: cómo lavar el arroz de forma efectiva
El primer paso es colocar el arroz en un recipiente amplio. Luego, se añade agua fría hasta cubrir todos los granos.
Con las manos, se deben frotar suavemente para desprender impurezas y residuos de almidón. El agua turbia debe descartarse.
Este proceso debe repetirse de tres a cinco veces hasta que el agua se vea clara. Después, se recomienda cocinar el arroz con abundante agua, como si se tratara de una pasta.
Este método no solo ayuda a reducir contaminantes, sino que también mejora la calidad del arroz cocido, dejándolo más suelto y liviano, ideal para múltiples recetas saludables.
Arroz. Foto: Pixabay.
Arsénico y almidón: lo que hay que saber
El arsénico es un contaminante natural o industrial que puede acumularse en el cuerpo con el tiempo. Su exposición prolongada puede afectar órganos como el hígado, los riñones o la piel, e incluso aumentar el riesgo de ciertos tipos de cáncer.
En el caso del arroz, las cantidades presentes en porciones normales no son peligrosas. Sin embargo, reducir su presencia a través del lavado es una forma preventiva y sencilla de minimizar riesgos.
El almidón, por su parte, es una forma de carbohidrato que puede elevar rápidamente los niveles de glucosa en sangre. Lavarlo ayuda a eliminar el exceso superficial, haciendo el arroz más digestivo y menos propenso a generar picos de azúcar.
Incorporar hábitos como el enjuague del arroz permite no solo mejorar la seguridad alimentaria, sino también adoptar una actitud más consciente respecto al modo en que producimos y consumimos los alimentos.
El 25 de julio de 2024, el Secretario General de la ONU, António Guterres, instó al mundo a actuar frente al calor extremo, al que definió como un enemigo invisible pero letal.
Hoy, las olas de calor golpean con fuerza numerosos países, validando aquella advertencia y evidenciando que se necesita una respuesta rápida, coordinada y basada en ciencia.
Incendios, récords térmicos y servicios colapsados
Olas de calor sin precedentes afectan múltiples regiones y desatan emergencias ambientales y sanitarias.
En Estados Unidos, cerca de 100 millones de personas recibieron alertas por temperaturas peligrosas.
En norte de África y Medio Oriente, los cortes de agua y energía por exceso térmico generan riesgos sanitarios críticos.
Países del Mediterráneo y los Balcanes enfrentan la tercera ola de calor consecutiva, con impactos en agricultura, actividades laborales e incendios forestales.
En Turquía, se registró un nuevo récord nacional: 50,5 °C. En Chipre, el termómetro llegó a 44,6 °C, marcando también un máximo histórico.
Grecia, España e Italia debieron cerrar atracciones turísticas por condiciones extremas.
En Chipre, Turquía y Grecia, los incendios forzaron evacuaciones masivas y causaron víctimas mortales.
Incluso regiones más templadas como Escandinavia enfrentan temperaturas inusuales. Finlandia, por ejemplo, tuvo más de 15 días por encima de los 30 °C. Noruega y Suecia emitieron alertas por riesgo extremo de incendios forestales.
Europa, bajo estrés térmico sin precedentes
El aumento de las temperaturas superficiales del mar en el Mediterráneo occidental intensificó el estrés térmico en el oeste y sur de Europa, llevando a la Organización Meteorológica Mundial (OMM) a señalar que el planeta no está listo para enfrentar este fenómeno creciente, consecuencia directa del cambio climático global.
La ONU advierte por el calor extremo
ONU lanza recursos para enfrentar el riesgo térmico
Para conmemorar el primer aniversario del llamado global, la OMM, junto a la Oficina para la Reducción del Riesgo de Desastres, presentó una batería de herramientas y documentos estratégicos que promueven la implementación de:
Sistemas de alerta sanitaria por calor
Planes de respuesta multisectorial ante olas térmicas
Protocolos de protección para trabajadores y poblaciones vulnerables
Según los estudios presentados, estas medidas podrían salvar más de 98.000 vidas al año en al menos 57 países.
Diagnóstico global: del reporte técnico al caso argentino
Entre los materiales difundidos figuran:
Un informe comparativo de diez agencias internacionales
Un análisis de planes de acción nacionales en países como Canadá, India, Reino Unido, Australia y Francia
Una serie de casos prácticos en doce países, incluyendo Argentina, Ecuador y Egipto
Todos los informes coinciden: conocer el problema no basta, hay que actuar de forma rápida, consistente y con base científica.
El calor extremo como emergencia de salud pública
La coordinadora de la Oficina Conjunta de Clima y Salud de la OMS y la OMM, Joy Shumake-Guillemot, fue categórica:
“El calor ya no es solo una alerta climática, es una emergencia sanitaria diaria. Mata, aunque lo hace en silencio”.
Gran parte de las muertes por calor no figuran en las estadísticas oficiales, pese a que los efectos son cada vez más notorios: trabajadores sin protección, niños y adultos mayores sin acceso a sistemas de refrigeración o atención médica, y comunidades sin planificación frente a estos eventos extremos.
Todavía estamos a tiempo: el rol de la ciencia, la salud y la política
Las agencias internacionales insisten en que aún es posible reducir el impacto del calor extremo, si hay:
Voluntad política sostenida
Inversiones en infraestructura resiliente
Sinergias entre ciencia climática, salud pública y gobiernos
Una start-up de California, Marathon Fusion, afirma haber ideado un método revolucionario: fabricar oro a partir de metales comunes como el mercurio. Según sus simulaciones, el proceso sería escalable, rentable y aplicable dentro de futuros reactores de fusión nuclear.
El método se basa en la transformación del isótopo mercurio-198 en mercurio-197 mediante neutrones de alta energía. En pocos días, este último se convertiría en oro-197, el único isótopo estable del valioso metal.
La idea despertó tanto entusiasmo como escepticismo. La posibilidad de producir hasta 5.000 kilos de oro por gigavatio de energía generada parece prometedora, pero aún está lejos de ser una realidad práctica.
El mayor obstáculo es que este sistema solo fue probado en simulaciones digitales. Además, aún no existen plantas de fusión operativas a escala comercial que puedan probar el experimento en condiciones reales.
Una Star-up promete convertir el mercurio en oro. Foto: Pixabay.
Un oro que aún no brilla
A pesar de la innovación, el proceso tiene una gran limitación: el oro producido sería radiactivo en su primera etapa. Esto obliga a tratarlo como residuo nuclear y almacenarlo hasta que pierda su radiactividad.
Este punto crítico implica que no se puede utilizar de inmediato en joyería o tecnología sin un costoso proceso de descontaminación. Aunque los residuos podrían estabilizarse con el tiempo, el almacenamiento seguro requiere protocolos estrictos.
Sumado a ello, el desarrollo de reactores de fusión viables sigue siendo un desafío técnico. Por ahora, ningún país logró sostener una reacción de fusión controlada que produzca más energía de la que consume.
La promesa de oro ilimitado podría servir como incentivo para acelerar el desarrollo de esta energía limpia, pero también podría distraer de los desafíos ambientales y tecnológicos que aún deben superarse.
¿Qué es el oro y cómo se obtiene?
El oro es un elemento químico cuyo símbolo es Au y su número atómico es 79. Es un metal noble, denso, blando, maleable y de alta conductividad eléctrica, muy valorado por su rareza y durabilidad.
Tradicionalmente, se obtiene mediante minería a cielo abierto o subterránea. Este proceso requiere grandes cantidades de energía y agua, y genera desechos tóxicos, como cianuro y mercurio, que contaminan suelos y ríos.
Por eso, la posibilidad de producir oro en laboratorio, sin extracción destructiva, despierta interés ecológico. Sin embargo, convertir esta alternativa en algo sostenible y seguro aún presenta numerosos desafíos tecnológicos y ambientales.
Oro. Foto: Pixabay.
La alquimia moderna y sus límites
La alquimia, el antiguo sueño de transformar metales comunes en oro, siempre fue símbolo de poder y misterio. En la actualidad, la ciencia nuclear podría acercarse a ese ideal, pero no sin consecuencias.
El método de Marathon Fusion representa un avance interesante, pero todavía es una hipótesis sin respaldo experimental sólido. Mientras tanto, los riesgos de seguridad nuclear y la gestión de residuos radiactivos siguen siendo barreras clave.
Si se logra concretar, este proceso podría cambiar radicalmente la economía de la fusión nuclear, haciendo que las plantas no solo generen electricidad limpia, sino también metales preciosos. Por ahora, la fiebre del oro sigue siendo teórica.