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Guerreira, catalogada por el Instituto de Conservación de Ballenas en Península Valdés en junio fue avistada en Brasil

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Avistada en Brasil un ejemplar de ballena, previamente identificado en Península Valdés por el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), ha sido registrado en Brasil por el equipo del Proyecto Farol das Baleias (GERMARS).

Se trata de la ballena número 5593 del catálogo ICB/OA, a la que han apodado “Guerreira”. Este animal muestra cicatrices provocadas por el enredo con redes y sogas de pesca, una de las mayores amenazas que enfrenta esta especie.

La confirmación del avistamiento se produjo cuando la investigadora Ticiana Fetterman, del Grupo de Estudos de Mamíferos Aquáticos do Rio Grande do Sul (GEMARS), compartió con el equipo de fotoidentificación del ICB una imagen capturada el 22 de junio de 2025 en aguas brasileñas.

La correspondencia se estableció gracias al patrón de sus callosidades y una herida distintiva en el pedúnculo caudal, confirmando que se trataba del mismo animal ya registrado en Península Valdés. Este avistamiento constituye el primer registro de “Guerreira” en Brasil.

Avistamiento en Brasil de «Guerreira»

Ticiana Fetterman comentó: “Fue muy interesante registrar a esta ballena por lo particular de sus callosidades y su gran herida, que probablemente sea resultado de un enmallamiento.

Entre los investigadores de Argentina y Brasil decidimos llamarla Guerreira, como un símbolo de su fuerza para sobrevivir a pesar de las heridas, y también para reflejar la conexión entre Brasil y Argentina, porque las ballenas unen a nuestros países”.

El historial de “Guerreira” se remonta a 2019, cuando fue fotografiada por primera vez con un dron en el Golfo Nuevo por el investigador del ICB Nicolás Lewin, como parte del proyecto “Midiendo Ballenas”.

Guerreira, ballena avistada en Brasil

El análisis de las imágenes reveló que era un individuo no registrado hasta entonces, por lo que fue añadido al catálogo con el número 5593. Su herida en el pedúnculo, profunda y ya cicatrizada, fue observada nuevamente en los años 2021 y 2023, mostrando signos evidentes de un posible enredo con artes de pesca.

Al respecto, la doctora Carina Marón, investigadora del ICB, rememoró: “Cuando Ticiana, del grupo GEMARS, compartió la foto de esta ballena con muy pocas callosidades en la cabeza y una herida profunda en el flanco izquierdo del pedúnculo caudal, recordé a una ballena similar que habíamos fotografiado con dron en años anteriores.

La alegría fue inmensa al saber que sigue bien, a pesar de esas cicatrices que son un reflejo del impacto negativo de las actividades humanas, como el descarte incidental o intencional de redes y sogas de pesca en el mar”.

Durante el año 2025, “Guerreira” fue avistada en al menos siete ocasiones distintas en las aguas costeras de Río Grande do Sul y Santa Catarina. En todas estas observaciones, se la vio interactuando con grupos de madres y crías o con otros individuos solitarios.

Además, exhibió un comportamiento activo, realizando movimientos como golpear la superficie del agua con su aleta caudal.

Desde el ICB subrayaron que: “La historia de Guerreira nos recuerda que la conservación de las ballenas francas australes exige un esfuerzo conjunto y continuo a lo largo de toda su ruta migratoria, desde las costas de Argentina hasta Brasil.

Su capacidad para sobrevivir a los impactos humanos la convierte en un símbolo de resiliencia y nos inspira a fortalecer la cooperación internacional, reforzar las medidas de protección y asegurar que las futuras generaciones puedan seguir aprendiendo sobre estas especies”.

Para finalizar, el ICB expresó su agradecimiento a los equipos de Argentina y Brasil por sus contribuciones en los estudios de fotoidentificación y fotogrametría. Se hizo una mención especial a los investigadores, estudiantes y voluntarios que colaboran en proyectos binacionales como «Midiendo Ballenas» y «Farol das Baleias«.

Fuente: Instituto de Conservación de Ballenas

El lado oscuro de la luz: cómo la contaminación lumínica altera la vida silvestre alargando el canto de los pájaros

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La luz artificial transformó la vida urbana, pero su presencia constante en ciudades y carreteras está modificando los ritmos naturales de plantas y animales. Una investigación reciente reveló que en las zonas más iluminadas del planeta, los pájaros cantan hasta una hora más que en ambientes rurales u oscuros. Esta prolongación de sus vocalizaciones modifica sus horarios de descanso y afecta directamente su ciclo vital.

Los datos surgen del análisis de millones de trinos de más de 500 especies de aves en distintos continentes. Las grabaciones fueron cruzadas con registros satelitales de la NASA que miden la intensidad lumínica en la superficie del planeta. El resultado fue contundente: las aves urbanas inician sus cantos antes del amanecer y los prolongan después de la puesta del sol, alterando así la duración de su actividad diaria.

Este fenómeno no es menor. Las vocalizaciones cumplen funciones esenciales: desde marcar territorio hasta atraer pareja o alertar de depredadores. Modificar su frecuencia y duración podría tener consecuencias en la reproducción, en la disponibilidad de alimento e incluso en los patrones migratorios de varias especies.

La problemática, sin embargo, no se limita a las aves. Diversos estudios documentaron cómo las luces artificiales también modifican los ciclos de plantas, retrasan el otoño, adelantan la primavera y desorientan a insectos que cumplen funciones claves en los ecosistemas. La contaminación lumínica se convirtió en una de las formas más silenciosas de degradación ambiental.

aves silvestres
La luz artificial alarga el canto de los pájaros.

La luz que confunde a las especies

La investigación mostró que el inicio de los cantos de las aves se adelanta en promedio 18 minutos, mientras que su final se retrasa unos 32 minutos. Algunas especies, como el mirlo común o el zorzal alirrojo, llegan a modificar su rutina en casi dos horas. Estos cambios se relacionan con características biológicas: los pájaros de ojos grandes o los que anidan en espacios abiertos parecen ser más sensibles a la presencia de luz artificial.

Los efectos también alcanzan a las aves nocturnas. Aunque no se detectó una reducción drástica en su actividad, sí se observó que vocalizan menos en entornos muy iluminados. Esto representa un problema en su comunicación y en la defensa de sus territorios.

Además, especies migratorias que dependen de la oscuridad para orientarse están cambiando sus hábitos. Algunas, como pequeños búhos y vencejos, reducen sus desplazamientos estacionales, mientras que otras confunden los focos de las ciudades con señales naturales, lo que las expone a colisiones y desvíos fatales.

Más allá de los pájaros: un impacto en cascada

La alteración de los ciclos naturales por la luz artificial no se limita al reino animal. Las plantas también responden a la iluminación urbana. En ciudades con altos niveles de contaminación lumínica, la primavera comienza antes y el otoño se retrasa, lo que cambia los tiempos de floración, polinización y caída de hojas. Esto afecta tanto a insectos polinizadores como a especies que dependen de frutos y semillas para alimentarse.

La cadena de impactos es amplia: las luciérnagas pierden efectividad en su comunicación lumínica, los insectos nocturnos mueren atraídos por los focos, y depredadores como murciélagos ven reducidas sus presas. De esta manera, una acción humana aparentemente inocua altera por completo la red de interacciones de los ecosistemas.

La ciencia ciudadana fue clave para visibilizar este problema. Plataformas como BirdWeather o BirdNet permitieron reunir millones de grabaciones que, al combinarse con tecnología satelital, ofrecen un panorama global de los efectos de la luz artificial en la biodiversidad.

Más de 100 aves regresarán a su hábitat. (Foto: Agencia San Luis).
Más de 100 aves regresarán a su hábitat. (Foto: Agencia San Luis).

Formas en que la contaminación lumínica afecta a las especies

La contaminación lumínica genera impactos directos en múltiples niveles. En primer lugar, interfiere con los ritmos circadianos, que regulan el sueño, la alimentación y la reproducción. En las aves, altera sus cantos; en los humanos, puede producir insomnio y estrés.

En segundo lugar, modifica los patrones migratorios. Muchas especies utilizan la luz de la luna y las estrellas para orientarse en sus desplazamientos. Las ciudades iluminadas crean falsas señales que desvían a las aves, aumentan el riesgo de colisiones con edificios y reducen su capacidad de llegar a los destinos de cría o alimentación.

Por último, rompe las cadenas tróficas. Insectos que se ven atraídos por la luz artificial mueren en masa, lo que disminuye la disponibilidad de alimento para aves, anfibios y murciélagos. Este desequilibrio afecta a toda la biodiversidad local, con consecuencias que todavía se están dimensionando.

¿Realidad o ficción?: El “invernadero flotante” de Noruega que pretendía transformar la producción sostenible

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Noruega se consolidó como un referente mundial en energías renovables y movilidad eléctrica, lo que alimenta la percepción de que cualquier innovación ecológica puede tener su origen allí. Sin embargo, en agosto de 2025 circuló en redes sociales la afirmación de que el país había construido un invernadero flotante capaz de producir alimentos, peces y energía limpia. La noticia fue compartida miles de veces, acompañada por imágenes que parecían mostrar una isla circular futurista.

La estructura, denominada supuestamente Ocean Bloom, fue presentada como un proyecto revolucionario que integraba acuaponía, paneles solares y turbinas eólicas, además de un sistema de desalinización de agua. De haber sido real, se trataría de una propuesta que combinaría soberanía alimentaria con generación de energía renovable en un solo complejo marino.

Pero el Ministerio de Clima y Medio Ambiente de Noruega confirmó que no existe ningún plan de esa naturaleza. La imagen viralizada fue producida mediante inteligencia artificial, algo evidente al observar detalles distorsionados como rostros mal definidos y proporciones anómalas en las figuras humanas que aparecían en la escena.

La viralización de la supuesta isla flotante revela un fenómeno en crecimiento: la circulación de contenidos digitales manipulados que generan expectativas sobre soluciones tecnológicas aún inexistentes. Sin embargo, también abre la discusión sobre el potencial real que tendría un invernadero autosuficiente en el mar como respuesta a los desafíos ambientales globales.

Se descubrió que el "invernadero flotante" de Noruega no es real. Foto: AFP Fact Check.
Se descubrió que el «invernadero flotante» de Noruega no es real. Foto: AFP Fact Check.

El potencial de un invernadero flotante

Aunque el proyecto de Ocean Bloom no sea real, la idea de un invernadero flotante concentra múltiples beneficios ambientales que valdría la pena explorar. En primer lugar, aprovecharía espacios marinos sin necesidad de deforestar o urbanizar nuevas áreas, reduciendo la presión sobre ecosistemas terrestres ya degradados.

Un sistema de este tipo podría integrar acuaponía, es decir, el cultivo de plantas junto con la cría de peces en un circuito cerrado de agua. Este modelo permite optimizar recursos, ya que los desechos de los peces se transforman en nutrientes para las plantas y el agua se reutiliza casi en su totalidad, disminuyendo el consumo hídrico en comparación con la agricultura convencional.

Además, la incorporación de paneles solares y turbinas eólicas en la estructura flotante garantizaría energía limpia para mantener el ciclo productivo. La desalinización integrada sería otra ventaja crucial, permitiendo transformar agua de mar en agua dulce, con aplicaciones tanto para el riego interno como para abastecer comunidades cercanas en épocas de sequía.

Se descubrió que el "invernadero flotante" de Noruega no es real. Foto: AFP Fact Check.
Se descubrió que el «invernadero flotante» de Noruega no es real. Foto: AFP Fact Check.

Una herramienta contra la crisis climática

En un escenario marcado por el aumento del nivel del mar y la reducción de suelos cultivables, un invernadero flotante sería una alternativa resiliente frente a los efectos del cambio climático. Podría adaptarse a diferentes contextos geográficos, especialmente en zonas costeras vulnerables que enfrentan la pérdida de tierras agrícolas.

Estos espacios también funcionarían como laboratorios de innovación ecológica, permitiendo experimentar con tecnologías de economía circular y autosuficiencia energética. De consolidarse, abrirían la puerta a un modelo de producción capaz de reducir emisiones, asegurar alimentos y disminuir la presión sobre los recursos naturales.

Más allá de que la noticia de Noruega sea falsa, el interés que generó demuestra que la sociedad busca soluciones audaces y sostenibles. Un invernadero flotante no es hoy una realidad en las aguas del país nórdico, pero sí un concepto que podría inspirar proyectos futuros en distintas partes del mundo.

La confusión generada por imágenes artificiales recuerda la importancia de verificar la información antes de difundirla. Sin embargo, también nos invita a pensar qué innovaciones son necesarias para enfrentar la crisis ecológica actual. Quizás lo que hoy es solo una ficción digital, mañana se convierta en una herramienta clave para garantizar seguridad alimentaria y energética en un planeta cada vez más amenazado por el cambio climático.

El dragado del Paraná ¿sin control?: el silencio ambiental detrás de la hidrovía más importante del país

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La reciente admisión del Estado argentino sobre la ausencia total de registros ambientales vinculados al dragado del Paraná expone un vacío institucional alarmante. Durante más de dos décadas, no se realizaron estudios de impacto ni procesos de consulta ciudadana sobre una de las obras de infraestructura más relevantes del país.

La Subsecretaría de Ambiente, antes Ministerio, reconoció ante la Justicia que no cuenta con antecedentes técnicos sobre el ensanchamiento ni sobre las modificaciones de traza en el río. Esta revelación surgió en el marco de una causa ambiental impulsada por organizaciones ciudadanas que buscan frenar el avance de un modelo extractivo sin controles.

El hecho de que no existan evaluaciones técnicas ni intervenciones estatales significa que el Paraná estuvo sometido a una explotación intensiva sin garantías de protección ambiental. Se trata de un río clave para la biodiversidad, la provisión de agua y la actividad económica de miles de comunidades ribereñas.

La situación es aún más grave si se considera que todo ocurrió en un escenario marcado por crisis hídricas y bajantes históricas. Las obras de dragado y redragado avanzaron sin análisis actualizado de sus impactos ecológicos y sociales, ni instancias de debate público.

La hidrovía Paraná-Paraguay. (Foto: CCECUYO).
Investigan irregularidades en el dragado del Paraná. (Foto: CCECUYO).

Dragado del Paraná sin estudios, un riesgo colectivo

El caso emblemático es el del paso “Las Hermanas”, frente a Ramallo, donde las intervenciones se realizaron sin ningún tipo de monitoreo ambiental. Esto dejó expuestos humedales, especies migratorias y actividades productivas que dependen del equilibrio del río.

Un informe de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas también advirtió irregularidades en la licitación prevista para 2025, lo que obligó a posponer el proceso. Ese documento fue clave para que la Cámara Federal exigiera la entrega de información ambiental hasta ahora inexistente.

El problema no se limita a la falta de estudios. En paralelo, el desmantelamiento del Ente Nacional de Control y Gestión de la Vía Navegable eliminó uno de los pocos mecanismos de fiscalización independientes. Esa decisión dejó al Paraná sin monitoreo efectivo y sin garantías mínimas de cumplimiento de la legislación vigente.

La ausencia del Estado en la regulación de la hidrovía no solo compromete la biodiversidad del río, sino que también vulnera derechos humanos básicos, como el acceso al agua segura y la participación ciudadana en decisiones que afectan bienes comunes.

Hidrovía del Paraná: impactos y desafíos

La hidrovía del Paraná constituye el corredor fluvial más importante de Sudamérica. Por allí circula gran parte de las exportaciones de granos, minerales y combustibles, lo que la convierte en un eje estratégico para la economía nacional. Sin embargo, la presión sobre el ecosistema alcanzó niveles críticos.

El dragado constante modifica la profundidad y el curso del río, alterando los ciclos naturales de sedimentos. Esto impacta directamente sobre los humedales, fundamentales para la regulación climática y para la absorción de excesos de agua en períodos de crecidas.

Otro problema es la pérdida de hábitats para peces y aves migratorias, que dependen del río y sus márgenes para alimentarse y reproducirse. La reducción de estas poblaciones amenaza tanto la biodiversidad regional como la seguridad alimentaria de comunidades que dependen de la pesca artesanal.

Los conflictos por la hidrovía.
Los conflictos por la hidrovía.

Otros factores que se deben tener en cuenta

A ello se suma la erosión de las costas y el avance de especies invasoras, favorecidas por los cambios artificiales en el flujo de agua. El visón americano y el caracol dorado son ejemplos de cómo la alteración de los equilibrios naturales facilita la proliferación de especies que desplazan a las nativas.

La hidrovía también plantea un dilema social y económico: si bien impulsa el comercio exterior, sus costos ambientales recaen sobre poblaciones locales que ven reducida la calidad de su agua, su seguridad frente a inundaciones y sus posibilidades productivas sostenibles.

Más que mascotas, familia: cómo garantizar el bienestar de los animales de compañía con mimos y cuidados esenciales 

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En los últimos años, la relación entre las personas y sus mascotas atravesó una transformación profunda. Lo que antes se limitaba a tener animales de compañía en casa, actualmente se convirtió en un vínculo de afecto y compromiso que las coloca como miembros de la familia. Este cambio también impulsó la creación de servicios y espacios especializados que buscan mejorar su calidad de vida.

En Argentina, casi ocho de cada diez hogares conviven con un perro o un gato. Este crecimiento generó una economía paralela: paseadores, guarderías y peluquerías se multiplican para responder a las necesidades de los dueños que pasan muchas horas fuera de casa. Sin embargo, este fenómeno no solo refleja un cambio cultural, también plantea el desafío de garantizar el bienestar integral de los animales.

En países como Estados Unidos y Reino Unido, la industria de los servicios para mascotas está consolidada y alcanza cifras millonarias. En Argentina, aunque la oferta crece, todavía falta regulación y mayor accesibilidad. Aun así, cada vez más emprendedores encuentran en el cuidado animal una oportunidad de trabajo y, sobre todo, una forma de vida en contacto con la naturaleza.

Detrás de estas historias de guarderías y paseadores, aparece una reflexión más amplia: el compromiso de los dueños de ofrecer a sus mascotas no solo compañía, sino también un entorno saludable, libre de maltrato y en sintonía con prácticas respetuosas con el ambiente.

mascotas
Los paseos se volvieron esenciales para el bienestar de estos animales de compañía.

Los cuidados básicos que no pueden faltar los animales de compañía

Para garantizar la salud y felicidad de una mascota, es esencial cubrir algunas necesidades fundamentales. La alimentación equilibrada es uno de los pilares: elegir un alimento de calidad, acorde a la edad, tamaño y nivel de actividad del animal, evita problemas digestivos y fortalece el sistema inmunológico.

El agua fresca y disponible en todo momento es otro aspecto clave. En épocas de calor, como el verano o la primavera, mantener una correcta hidratación previene golpes de calor y asegura el buen funcionamiento del organismo. En paralelo, los paseos diarios permiten que los perros descarguen energía, fortalezcan sus músculos y estimulen el olfato, una de sus principales fuentes de bienestar.

La higiene también ocupa un lugar central. Baños periódicos, cepillado del pelo y control de parásitos externos son medidas que no solo evitan enfermedades, sino que contribuyen al confort diario. En el caso de los gatos, mantener limpia su bandeja sanitaria es vital para reducir el estrés y prevenir problemas urinarios.

El contacto con un veterinario es indispensable. Las visitas regulares permiten aplicar vacunas, realizar desparasitaciones y detectar posibles problemas a tiempo. Este seguimiento profesional asegura que cada mascota pueda disfrutar de una vida larga y saludable, acompañando a sus familias sin mayores complicaciones.

Cada vez son más los espacios destinados al cuidado y bienestar de los animales de compañía. Foto: Unsplash.
Cada vez son más los espacios destinados al cuidado y bienestar de los animales de compañía. Foto: Unsplash.

Un compromiso que también es ecológico

El cuidado responsable de las mascotas está estrechamente vinculado con el respeto al ambiente. Usar bolsas biodegradables para recoger los desechos de los perros, elegir productos de higiene naturales y evitar químicos dañinos son gestos simples que reducen el impacto ambiental.

Otro aspecto relevante es la tenencia responsable. Evitar la reproducción no planificada mediante la castración ayuda a controlar la sobrepoblación y disminuye el número de animales en situación de calle, un problema que afecta tanto al bienestar animal como al equilibrio de los ecosistemas urbanos.

Asimismo, optar por accesorios sustentables, como collares o juguetes fabricados con materiales reciclados, es una forma de sumar conciencia ecológica en el día a día. De esta manera, el cuidado de los animales no solo beneficia a cada hogar, sino que también contribuye al bienestar colectivo.

La creciente importancia de las mascotas en la vida cotidiana refleja un cambio social positivo: hoy son consideradas compañeras y parte activa de la familia. A través de cuidados básicos, visitas veterinarias, alimentación adecuada y un compromiso ambiental, los dueños pueden garantizarles bienestar y, al mismo tiempo, construir una convivencia más armónica y sostenible en la ciudad.

Calor extremo y aves tropicales: un estudio revela la amenaza silenciosa que ya impacta la biodiversidad global

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Las selvas tropicales, que albergan cerca del 72 % de todas las especies de aves del planeta, están siendo testigo de un declive poblacional alarmante.

Un nuevo estudio internacional vincula el aumento de días de calor extremo —atribuido directamente a la acción humana— con una reducción del 25 al 38 % en la abundancia de aves tropicales entre 1950 y 2020.

Un enfoque pionero en atribución climática

El análisis, liderado por Maximilian Kotz junto a investigadores del Barcelona Supercomputing Center (BSC), el Instituto de Potsdam (PIK) y la Universidad de Queensland, cruzó décadas de datos poblacionales con registros climáticos diarios de la base ERA5.

Mediante un método de atribución climática, lograron identificar cuánto del aumento de calor extremo se debe exclusivamente al cambio climático antropogénico.

Este enfoque marca un hito metodológico: es la primera vez que se aplica atribución climática a escala continental sobre fauna silvestre.

aves tropicales
El calor extremo está afectando a las aves tropicales

Diez veces más días de calor extremo: una presión constante

Los trópicos experimentan hoy diez veces más días de calor extremo que hace apenas unas décadas. Para las aves, esto representa una presión fisiológica constante.

Con márgenes térmicos muy estrechos, su única respuesta inmediata es evaporar calor mediante respiración acelerada, un mecanismo que consume agua corporal y se vuelve ineficaz en ambientes húmedos.

Incluso cuando sobreviven, las consecuencias se acumulan: menor energía para reproducirse, menos éxito en el nido y menos crías que alcanzan la madurez. Año tras año, la población disminuye.

Ecosistemas intactos, poblaciones en declive

En regiones como la Amazonía central, los muestreos prolongados muestran una disminución significativa de especies del sotobosque, sin alteraciones evidentes en el hábitat.

Un caso emblemático es la isla de Barro Colorado (Panamá), donde más de un siglo de observaciones documentan un declive continuo en la diversidad de aves, pese a estar dentro de un área protegida.

Estos datos refuerzan la idea de que el calor extremo se ha convertido en una amenaza activa, incluso en ecosistemas conservados.

Más que deforestación: el calor como factor dominante

El estudio no minimiza la gravedad de la deforestación, la minería o la urbanización, pero aporta un dato contundente: el calor extremo ha tenido un efecto más destructivo sobre las aves tropicales que la presión humana directa en las últimas décadas.

Además, distingue entre el aumento promedio de temperatura y los picos extremos, siendo estos últimos los que más afectan a las especies, y que suelen pasar desapercibidos en las estrategias de conservación.

Nuevas estrategias para una conservación adaptativa

Según el último informe del IPCC, el cambio climático ya está alterando gravemente los ecosistemas. Sin una reducción drástica de emisiones, las pérdidas seguirán acelerándose. Como señala el investigador Tatsuya Amano, es urgente desarrollar estrategias específicas para las especies más vulnerables al calor, además de proteger sus hábitats.

Esto implica redefinir las prioridades de conservación, incorporar el riesgo térmico extremo en la planificación y adaptar las políticas ambientales a una realidad donde el clima ya no es un telón de fondo, sino un actor principal en la pérdida de biodiversidad.

Foto de portada: Pixabay

Logran captar comportamiento nunca antes registrado: orcas cazan cría de ballena franca en El Doradillo

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El pasado 1° de agosto, el fotógrafo y documentalista Maxi Jonas logró capturar por primera vez en video y fotografías a un grupo de orcas alimentándose de una cría de ballena franca austral en la playa Las Canteras, dentro del Área Natural Protegida El Doradillo, a pocos kilómetros de Puerto Madryn.

El hecho, sin precedentes en esta zona, marca un hito en el estudio del comportamiento de estos cetáceos.

De la intuición al hallazgo: una jornada de seguimiento y adrenalina

La jornada comenzó como tantas otras para Maxi, quien desde hace 16 años cubre la temporada de orcas en Península Valdés.

Pero un llamado de un operador de buceo cambió el rumbo: “Las orcas están atacando lobos marinos hace una hora”, le avisaron. Con cámara y dron en mano, se dirigió a Playa Paraná, donde divisó a las orcas desplazándose velozmente hacia Madryn. “Fue como perseguir tormentas, como los cazadores de tornados”, recuerda.

Comportamientos inesperados en zonas no habituales

Una semana antes, el grupo había sido visto en la lobería de Punta Loma, realizando varamientos para cazar lobos marinos en una playa donde no suelen hacerlo.

Ese día, sin embargo, se dirigieron hacia El Doradillo, un área con alta presencia de ballenas francas y sus crías. La intuición de Maxi lo llevó a seguirlas, en una jornada donde se habían contabilizado 144 ballenas en la zona.

orcas ballena franca
Registran el ataque de orcas a una cría de ballena franca austral

El Doradillo: escenario de una interacción dramática

Al llegar, el fotógrafo observó un comportamiento inusual: ballenas francas agolpadas contra la costa, respirando con fuerza y golpeando el agua. Con el dron, logró registrar a tres orcas acercándose a madres con crías, mientras aves carroñeras sobrevolaban el área, señal de que algo había sido cazado.

El momento más impactante fue cuando quince ballenas francas se agruparon, formando una especie de “bola defensiva”, golpeando con sus colas para intentar recuperar a la cría. Aunque las orcas lograron llevarse el cuerpo, la madre lo cargó sobre su lomo en un gesto conmovedor. “El comportamiento de las francas me dejó mudo”, confesó Maxi.

Ciencia ciudadana y empatía animal

El material aún no fue publicado, ya que está siendo revisado por científicos del Península Valdés Orca Research y el Instituto de Conservación de Ballenas, quienes también documentaron a las orcas en otras playas.

Gracias al catálogo de fotoidentificación, se conoce el linaje de las 30 orcas residentes de la región, identificadas por sus manchas post-oculares y marcas bajo la aleta dorsal.

“Las vimos crecer, sabemos quién es quién. Eso genera empatía y conocimiento profundo de su inteligencia”, explica Maxi.

Un vínculo profundo con el mar patagónico

Radicado en Puerto Madryn desde hace 22 años, Maxi tiene un ritual: sentarse cada amanecer frente al mar a ver qué le regala la naturaleza.

Su pasión por las ballenas nació al escuchar sus soplidos desde su departamento, y desde entonces se convirtió en su “agente de prensa”, como él mismo se define, acercando su mundo a través de fotos y videos que se viralizan rápidamente.

“La ballena franca fue muy castigada, pero hoy se la protege y se la disfruta de otra manera. Cada año hay más ejemplares y más cerca”, celebra.

Foto de portada: Instituto de Conservación de Ballenas

ONGs manifiestan su preocupación por el riesgo hídrico, denunciando la destrucción de los humedales en Escobar

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Más de veinte organizaciones ecologístas alertan que una nueva propuesta de Código de Ordenamiento Territorial pone en peligro tanto el abastecimiento de agua como la salud de la población, ya que autoriza la destrucción de los humedales en medio de un escenario de cambio climático y sequías frecuentes.

Un colectivo de entidades sociales y ambientales ha lanzado una seria advertencia acerca de las posibles consecuencias de un nuevo borrador del Código de Ordenamiento del Territorio (COT) para el partido de Escobar.

Conforme a estas agrupaciones, entre las cuales se encuentra SOS Hábitat, la propuesta, que ha sido promovida por el gobierno municipal y enviada al Concejo Deliberante, contraviene la legislación actual y facilita la destrucción de humedales.

Esta situación, señalan, podría intensificar los problemas de escasez y contaminación del agua en la zona.

Conservación de humedales

Un panorama de crisis hídrica y ausencia de planificación

Las organizaciones destacan que el 80% de los habitantes y de la actividad económica de Escobar dependen de las reservas de agua subterránea. El 20% restante se provee del río Paraná de las Palmas, cuyas aguas también enfrentan una fuerte presión.

Esta advertencia adquiere una importancia particular en el marco de una crisis hídrica a nivel mundial, que se ve intensificada por el cambio climático.

Los especialistas indican que el agua dulce del planeta está disminuyendo a una velocidad nunca antes vista. Esta realidad se ha manifestado claramente en Escobar y sus alrededores con la extensa sequía que tuvo lugar entre 2020 y 2023, y que ha continuado durante 2024 y 2025.

La condición del río Paraná de las Palmas es motivo de especial inquietud. Los constantes bajos niveles del agua no solo reducen la cantidad disponible, sino que también aumentan la concentración de sustancias contaminantes como efluentes cloacales sin tratamiento, productos agroquímicos, plásticos y desechos industriales, lo que complica su proceso de potabilización.

La destrucción de los humedales en riesgo, medidas «contradictorias»

Los colectivos ecologistas afirman que los humedales desempeñan un papel fundamental en el ciclo hidrológico. Funcionan como «esponjas» que absorben y moderan el flujo del agua, y actúan como «riñones naturales» al depurarla.

A pesar de esta relevancia, tanto el Código de Ordenamiento del Territorio vigente en Escobar como la nueva propuesta, según denuncian las organizaciones, posibilitan la aniquilación de estos ecosistemas para dar paso a proyectos urbanísticos e industriales.

Las obras que implican rellenos y construcción de terraplenes se llevan a cabo, según afirman, sin los estudios de impacto ambiental acumulativo necesarios y sin la consulta ciudadana que exige la ley.

Para evidenciar las secuelas de estas políticas, las agrupaciones mencionan el ejemplo del partido vecino de Tigre. Este distrito, que fue uno de los primeros en eliminar sus humedales, ahora se ve en la necesidad de utilizar una toma de agua ubicada en Escobar para poder suministrar este recurso a sus habitantes.

Las organizaciones exhortan a las autoridades a adoptar medidas urgentes para la protección de las fuentes de agua, tanto subterráneas como superficiales, y de los humedales, por ser estos indispensables para garantizar la seguridad hídrica de la comunidad. Con el objetivo de dar mayor visibilidad a su demanda, han iniciado una campaña de recolección de firmas a través de la plataforma Change.org.

Nextracker presenta innovaciones solares inteligentes: tecnología avanzada para maximizar el rendimiento energético

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Nextracker —empresa líder en rastreo solar inteligente— presentó sus últimas innovaciones en el marco de Intersolar South America 2025 en San Pablo, el evento más importante de energía solar en la región.

La compañía exhibió tecnologías que mejoran la eficiencia, reducen costos y aceleran la implementación de proyectos solares en terrenos complejos.

TrueCapture™ y NX Horizon XTR™: precisión y adaptabilidad en tiempo real

Sistemas que optimizan la producción solar incluso en condiciones difíciles.

Entre las soluciones destacadas se encuentra TrueCapture™. Es un sistema de gestión y control de rendimiento que permite aumentar la producción energética hasta en un 4 % anual.

Con más de 50 GW de proyectos solares que ya lo utilizan, esta tecnología resuelve desafíos como el sombreado entre filas y las pérdidas en terrenos irregulares.

Una de sus funcionalidades clave es Split Boost, que posiciona estratégicamente los paneles en momentos de baja luminosidad —como el amanecer y el atardecer— para maximizar la captación solar en módulos split-cell. Gracias a sensores integrados y procesamiento local, el sistema realiza ajustes dinámicos en tiempo real, incluso en días nublados.

Low Carbon Tracker: innovación solar con menor huella ambiental

La gran novedad de este año es el Low Carbon Tracker, una solución que incorpora acero limpio para disminuir significativamente el impacto ambiental de los proyectos solares.

Esta tecnología permite avanzar hacia una infraestructura energética más sostenible, sin comprometer la resistencia estructural ni la eficiencia operativa.

Además, Nextracker presentará una herramienta a batería que mejora la velocidad y precisión de instalación, reduciendo tiempos de obra y aumentando la seguridad en campo.

innovaciones solares
Nextracker presentó innovaciones solares inteligentes en la Intersolar South America 2025

Soluciones integradas para una transición energética confiable

Durabilidad, eficiencia y escalabilidad en proyectos solares de gran escala.

Los sistemas de fijación y herramientas de instalación de Nextracker están diseñados para ofrecer alta resistencia estructural, eliminar la necesidad de reapretar tornillos y garantizar una mayor durabilidad en condiciones exigentes.

Estas soluciones permiten acelerar la construcción de plantas solares, optimizar el rendimiento y asegurar una operación confiable a largo plazo.

Nextracker: liderazgo global en tecnología solar

Con presencia en más de 40 mercados internacionales, Nextracker ofrece una plataforma tecnológica integrada que combina rastreo solar, soluciones eléctricas y sistemas de control inteligente.

Su tecnología permite que los paneles sigan el movimiento del sol durante el día, maximizando la producción energética y contribuyendo a una transición energética más eficiente y sostenible.

Puerto San Julián apuesta por las algas: un proyecto piloto impulsa la acuicultura regenerativa en Santa Cruz

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En un contexto de crecimiento sostenido del mercado global de algas, que alcanzó los USD 8.850 millones en 2024 y se proyecta a superar los USD 17.000 millones para 2032, Puerto San Julián se convierte en protagonista con el primer proyecto piloto de cultivo de algas gigantes en Argentina.

La iniciativa, liderada por la Fundación Por el Mar, propone una forma de producción sustentable, innovadora y con impacto local.

De la gastronomía a la industria: el kelp como recurso estratégico

Hasta hace poco, las algas eran asociadas principalmente a la cocina. Hoy, su potencial productivo las ubica en el centro de una revolución industrial y ecológica.

El kelp (Macrocystis pyrifera), cultivado en la costa santacruceña, puede crecer hasta 50 cm por día, capturar dióxido de carbono, mejorar la calidad del agua y servir de refugio para especies marinas.

Sus aplicaciones abarcan desde bioestimulantes agrícolas, alimentos, cosméticos y suplementos nutricionales, hasta envases biodegradables, tejidos y materiales para la construcción. La cadena de valor se estructura en tres etapas: producción y cosecha, procesamiento primario y transformación en productos finales.

Siembra regenerativa y cooperación internacional

La Fundación Por el Mar trabaja en alianza con GreenWave, organización estadounidense que promueve la siembra regenerativa y articula una red global de agricultores oceánicos. “Estamos en una etapa clave: el crecimiento de primavera. Sembramos en mayo y ahora comienza el desarrollo en el mar”, explica Mariano Bertinat, coordinador del proyecto.

La ministra Nadia Ricci, en una visita reciente, destacó que este tipo de iniciativas permiten diversificar la matriz productiva, generar empleo genuino y sumar innovación desde el territorio. “No es un esquema prohibitivo, sino productivo. Vamos a utilizar este trabajo científico para potenciar a emprendedores locales”, afirmó.

algas
Crece el cultivo de algas en Santa Cruz

Santa Cruz y sus bosques submarinos: patrimonio natural y oportunidad económica

En varios puntos de la costa santacruceña se encuentran bosques vírgenes de macroalgas, considerados entre los últimos del planeta.

Su conservación no solo es prioridad para los ambientalistas, sino también para la industria pesquera, que depende de estos ecosistemas para mantener la biodiversidad y la productividad marina.

Una economía azul con identidad local

Además de su valor industrial, el kelp se perfila como una solución sostenible frente a problemas como la seguridad alimentaria, la contaminación plástica y el cambio climático. En muchos países, la producción costera de algas es vital para comunidades rurales, y numerosas iniciativas están lideradas por mujeres, generando impacto social positivo.

“Tenemos una provincia rica en recursos naturales, pero muchos de ellos son finitos. Queremos desarrollar alternativas productivas renovables, que generen trabajo duradero mediante la innovación y el desarrollo de capacidades locales”, sostiene Bertinat.

El futuro crece bajo el mar

El proyecto en Puerto San Julián abre una puerta concreta hacia una economía azul con identidad santacruceña, donde la producción sustentable y la protección ambiental se integran en una misma estrategia.

Apostar por las algas es apostar por un futuro más limpio, justo y resiliente, donde la ciencia, la comunidad, el mercado y el mar crecen juntos.